El emocionante ejercicio de memoria de una protagonista indiscutible del Chile actual.
Elisa Loncon ha querido en este libro narrar su trayectoria vital, una que comenzó en el Wallmapu, durante la reforma agraria y que despegó, luego de su paso por la escuela en Traiguén (no sin dificultades), con sus estudios universitarios, iniciando una ascendente carrera académica que tuvo como eje las indagaciones sobre su lengua materna como fenómeno vivo, pasando episodios memorables y recorriendo diversos países y sociedades descubriendo saberes y experiencias similares. De este modo, acompañamos a la autora en travesías por Canadá, México y Holanda, experiencias decisivas que llevaron a una académica experta en lingüística a ser protagonista de un proceso fundamental del Chile contemporáneo, convirtiéndose, en tanto presidenta de la Convención Constitucional, en portadora de un mensaje que trató de construir un nuevo pacto social entre los pueblos y el Estado sin dejar de mirar la naturaleza.
"Mi historia es la de tantas mujeres que se levantaron en contra del doble sistema de dominación patriarcal y de raza. Fui una niña feliz que creció rodeada de cariño y en contacto con la naturaleza, pero también víctima de privaciones y discriminaciones estructurales. […] He tenido también el privilegio de aprender y estudiar el lenguaje como fenómeno humano, de conocer el mundo y entablar amistades profundas con hombres y mujeres de otras latitudes. He visto nacer y morir. A la hora del balance no concibo manera más intensa de vivir que a través de lo colectivo".
Me ha gustado mucho. No he podido menos que tener presente, sobre todo en la segunda mitad, la distancia ideológica que nos separa (y que a ratos parece mínimo y a ratos un abismo), ese que, en realidad, es la misma trinchera contra el fascismo.
En fin, de esa segunda parte es eso: le cuesta identificar y nombrar el verdadero problema. Comprende la situación, las consecuencias, incluso plantea la solución, pero le aterra el concepto de comunismo.
Pero al margen de eso es una autobiografía interesantísima. Conocía el tema de la Constitución chilena y esto me ha ayudado a dimensionar mucho mejor mi impresión y opinión al respecto (y reafirmarme en la que tenía, para mi alivio), conocer una experiencia de primera mano y la vida de esta mujer que es muy muy interesante.
Es bastante interesante conocer las reflexioens y experiencias de Elisa, en su infancia como una niña de Allende, creciendo con la dictadura y siendo presidenta de la asamblea encargada de recargar la nueva constitución chilena. Es importante no olvidar la emergencia climatica y que la violencia no es algo que surge de la nada.
Elisa Lancon es mapuche, académica, impulsora de la Ley de Derechos Lingüísticos, promotora de la enseñanza y actualizacion del Mapuzugun; y fue presidenta de la Convención Constitucional en Chile.
En su historia de vida, (que es también la historia que cuenta el libro) siempre está al frente la defensa del territorio, que es para Elisa y para lxs mapuches la defensa de la vida, la crianza, y los afectos.
"¡Marichiwew! Lo decimos cuando ganamos y también cuando perdemos, porque siempre será así: «Si cae uno, diez se levantan»."
el libro no le hace justicia a Elisa, se siente contenido y fragmentado; tal vez se le da mejor la palabra hablada que la escrita (que no sea del ámbito lingüístico), y está bien. me causó interés por conocer más sobre la política chilena, el movimiento mapuche, y me dio un poquito de esperanza ante los tiempos inciertos. la memoria y la comunidad, nuestras más grandes aliadas para entender la vida y caminarla.
Siento una profunda admiración por Elisa Loncon y su trabajo por los derechos de la comunidad mapuche en Chile. En este libro nos cuenta parte de su vida y todo lo que la llevo, tanto en el ámbito personal como en el académico, a participar como presidenta de la Convención Constitucional de Chile. Es un libro maravilloso para conocer más de la historia reciente de Chile y de la búsqueda de justicia del pueblo mapuche.
Escuchar todas las voces, aunque esas voces no hablen como nosotros. Si nos mantenemos atentos, tarde o temprano, terminaremos por entendernos. Una historia de una mujer que nos enseña, no a alcanzar los sueños o que sí se pueden lograr, sino a soñar. Este libro dialoga perfecto con el de Eufrosina Cruz, Los sueños de la niña de la montaña. Esta es una lectura que hice en paralelo con LibrosB4Tipo, y lo digo así porque no alcancé ninguna de sus reuniones y me perdí la trasmisión :(
No es el tipo de libros que suelo leer, la información me pareció muy valiosa aunque parece algo repetido, me refiero a que esto de despreciar el idioma y la cultura indígena de un lugar es algo que ha sucedido en todo el mundo. Me gustaron mucho las historias cortas que le contó a la autora su abuelo, eso sí me gustaría leer, más relatos de tradición oral de todo el mundo.
Un libro que me abrió los ojos a las realidades de otros pueblos, me gustó mucho esta mirada hermosa y sincera a la vida de la autora, al mismo tiempo llena de sus matices oscuros, sombríos. Me enseñó la importancia de la preservación de las lenguas, el uso de extranjerismos siendo una lengua amenazada. Hermoso