En Lanús hay un barrio llamado Villa Giardino, al lado de otro de terrenos tomados llamado Acuba. Entre ambos, un muro y un conflicto que sintetiza el espíritu de un territorio que parece inabarcable: el conurbano bonaerense. Josefina Licitra cuenta esta historia con maestría, sin pretensiones de corrección política y con una claridad que conmueve. El resultado es un relato clásico y a la vez complejo, donde no hay buenos y malos y donde las palabras, lejos de encubrir, arrojan una verdad a la cara.
"Puedes mandar a Josefina a un desierto y conseguirá una historia. Hablará con las piedras, las dunas y las nubes y te mostrará lo conmovedoras que son sus vidas. Su relato va del género policial al drama judicial. Pero sobre todo, nos enseña las caras oscuras de nosotros mismos. Sus personajes, como Marcelo o Baldasarre, encarnan las partes que no queremos ver de la Sudamérica triunfalista del siglo XXI." Santiago Roncagliolo
"Josefina viajó hasta un lugar del conurbano bonaerense que, décadas atrás, pudo ser un jardín pero terminó en desangradero. Volvió con este relato intenso en el que se mezclan cloacas, curtiembres, ríos pútridos y muertos jóvenes, una historia de vecindad amarga de los que tienen poco contra los que no tienen nada, aunque todos hayan llegado hasta allí buscando más o menos lo mismo. Y aunque, por supuesto, ya nadie se acuerde de eso." Leila Guerriero
Periodista, cronista y narradora argentina. Ha escrito para Rolling Stone, Newsweek, Vogue, Brando, El País Semanal, Etiqueta Negra y Gatopardo, entre otras. En 2004 ganó el premio CEMEX-FNPI en la categoría texto. Dictó talleres de crónica periodística y publicó el libro de crónicas Los imprudentes.
Me encantó! Siento que es una lectura que nunca se me cruzaría pero esto es lo lindo de estudiar literatura que te lleva a obras que salen de tu zona de confort pero a la vez te sorprenden. Me gustó como planteo la crónica como te hacía sentir que vos ibas a recorrer esos "barrios miserias" del conurbano, sentí que es una realidad muy ajena a la mia no solo porque este ambientada en buenos aires sino porque muchas veces desconocemos como es la vida en los barrios vulnerables y solo sabemos lo que la estigmatización nos permite. Una idea que me quedo resonando y que reflexione a partir de esta lectura es "el pobre contra el pobre" como muchas veces los políticos o empresarios quieren eso que las masas peleen entre ellos mientras se encargan de vulnerar los derechos y robar lo más que puedan y que jamás le importará lo que le pase al ciudadano. Sinceramente me gustó mucho y conecte bastante. El odio que me dió por la justicia como terminan perjudicando a cualquier ciudadano solo para salvarse el culo ellos me género demasiada impotencia como me la genera la situación judicial de mi país hace años!. Y cierro con la frase: " el mundo es putamente injusto".
El nivel de detalle que maneja Licitra en esta crónica lleva al lector a una Argentina marcada por la corrupción, desigualdad y sed, no sólo por el agua, sino por justicia.
El libro se lee rápido y fácil. Los detalles hacen de cada escena un viaje desde la lectura hasta al lado de Licitra como testigo de un proceso judicial y un asesinato. Pero, aun con la gran cantidad de información que ella logra desplegar, en ningún momento se siente sobrecargado o tedioso.
Impecable crónica y análisis sin tomar partido. Detalles, personajes, olores y luces, todo el Conurbano se encuentra en estas páginas, hasta la inmensa tristeza de una realidad cotidiana corrupta, podrida y sin salida alguna.
Solo una nota: Benevento, la ciudad, se escribe con b larga.
Licitra encontró un punto de vista original de historias muy narradas. Me costó un poco entrar: la cantidad de personajes, los mundos en los que viven tan conocidos y desconocidos a la vez. El desenlace, el juicio, está muy bien narrado.
Esta muy bueno e interesante. Pero como gaucho patagónico, una escritura que se siente tan porteñocéntrica por momentos me hizo saltar la cadena del federalismo.