La poesía de Cristina Rivera Garza reunida por primera vez en un sólo volumen.
«En los poemas de Cristina Rivera Garza hay sopas instantáneas, sillas de plástico color naranja, mandarinas desgajadas, batas de franela, lentejuelas, rímel y risas, una cajera cuando devuelve el cambio, papas fritas, té de menta o té de naranja o té de jazmín, Valium, dos cajas de Marlboro light, trescientas aspirinas, vasos de leche, flores de plástico, botes de basura, escritorios de metal, latas de sardinas, cables de teléfono, ambulancias, rocolas. También hay personajes como la Mujer Enorme, la Ex-durmiente, la Ex-Muerta, la Diabla, la Bestia, Los Sumergidos, los Desamparados y los Solos y los de Tres Corazones Bajo el Pecho. Además de algunas de las frases con las que suelen iniciar los cuentos infantiles —para sumergirnos en una suerte de ensoñación o enrarecimiento, propicios de la clase de historias que estamos a punto de leer—: Había una vez. O dos. Érase que se era. Érase que fue o que habría sido.
La poesía de Cristina Rivera Garza es una carretera bí un camino que se bifurca entre la materialidad más tangible y rotunda y la posibilidad de lo contingente, de lo que podría o no suceder. Sus poemas son un lugar donde es viable que lo que es sea; pero, sobre todo, y como anhelaba Alejandra que sea lo que no es.» -Del prólogo de Sara Uribe
ENGLISH DESCRIPTION
“In Cristina Rivera Garza’s poems there are instant soups, orange plastic chairs, wedges of tangerines, flannel robes, sequins, mascara and laughter, a cashier hanging out change, fries, peppermint tea or orange tea or jasmine tea, Valium, two packs of Marlboro Lights, three-hundred aspirins, glasses of milk, plastic flowers, trash cans, metal desks, sardine cans, telephone wires, ambulances, jukeboxes. There are also characters such as the Big Woman, the Ex-Sleeping, the Ex-Dead, the Devil, the Beast, the Submerged, the Helpless, the Lonely, and those with Three Hearts Inside Their Chest. In addition to some of the lines she uses at the beginning of her children’s stories to plunge us into a kind of daydream or rarefaction, conducive to the sort of tales we are about to Once upon a time. Or twice. That which was. That which had been or that which would have been.
“Cristina Rivera Garza’s poetry is a forked highway, a road that splits in two between the most tangible physicality and the possibility of what is contingent, of what could or couldn’t happen. Her poems are a place where whatever is, can be. But above all, and as Alejandra Pizarnik longed for, to let it be what is not.” —From Sara Uribe’s prologue
Cristina Rivera Garza is the author of numerous works of fiction and non-fiction. Originally written in Spanish, these works have been translated into English, French, Italian, Portuguese, Korean, and more. Born in Mexico in 1964, she has lived in the United States since 1989. She is Distinguished Professor in Hispanic Studies and Director of Creative Writing at the University of Houston and was awarded the MacArthur “Genius” Grant in 2020.
Su primer poemario “ la más mía” me encanto, me saco tantas lágrimas que no podía creer lo que leía. Mágico. Trágico. Real.
A medida que avanzaba mi lectura me bombardeó con Datos cintificos y notas literarias de libros y autores desconozco. Me abrazo rápidamente para después soltarme, como aire caliente que sale después de un largo suspiro de desentendimiento. Escribe raro, escribe bien, escribe duramente la realidad. “ es como si hubieras vomitado por largo rato y, luego, vomitado todavía más (un amanecer, sobre una pared marcada por el lado más estrecho de la moneda. Esa línea ). Lo que queda sobre los dientes manchados, detrás de los labios cuando se cierran, en la humedad humana de la boca. Las frases adversativas “ agrio pero puntiagudo “, “ podrido pero etéreo “,”acedo pero rojo”.
Apartir de la página 300 deje de disfrutarlo y honestamente termine de leerlo por mero compromiso, me revolvió el estómago. No por pesadez literaria si no por el sinsentido de su prosa. Cristina rivera garza es una excelente escritora pero sus últimos dos poemarios ( del compedium) me disgustaron tanto que me hicieron enojar y querer aventar lejos el libro.
Le doy cuatro estrellas puesto que, aunque una cuarta parte no la disfrutase, no creo la poesía deba generar una emoción positiva, se trata de generar emociones y ya. Buenas o malas dependen del sentido e interpretación que le dé el lector.
Qué feo caso 😭. Los primeros poemarios prometían bastante y fueron mi parte favorita del libro —los poemas que realmente transmitían y comunicaban algo—, pero después cae en un bucle petulante, experimental y vacío donde se desquicia la propia escritura por ser innovadora con resultados atroces. La intertextualidad (¿cuánta de ella puede usarse en la poesía? Parecía reto personal) me resultó excesiva e incompatible con su estilo. No hubo grandes hallazgos en esa parte, salvo cuando se apropia del texto de Guadalupe Dueñas, pero nada de eso es un ejercicio personal ni genuino. Por lo tanto, poco de aquí se salva.
Buenísimo a momentos, aunque la calidad varía bastante. Ya por "La más mía" y "El disco de Newton" vale la pena comprarlo y leerlo.
"¿Ha estado usted alguna vez en el mar del norte?" también es buenísimo.
Me costó algo de trabajo conectar con "La muerte me da" pero entiendo que hay una novela del mismo nombre que pudiera ser importante leer para apreciar mejor el poemario.
"Viriditas" me resultó pesadísimo, aunque no por ello de baja calidad: es una espiral que recorre imágenes muy similares, y exige leerse en un ritmo que se asemeje al ritmo en que fue escrito.
De "La imaginación pública" las dos primeras secciones son ejercicios de escritura, que si bien son interesantes conceptualmente, me parece hasta mezquino publicar en un libro. La tercera sección, que nombra a la colección, es excelente.
Cristina Rivera Garza explora la figura materna a través de la ciencia, el recuerdo y el amor, destacando su transformación en poesía. Sus versos reflejan la dualidad entre lo tangible y lo posible, donde la muerte no anula la existencia, sino que invita a evocar y preservar lo que fue.
No sé, creo que me gusta más cuando escribe cuentos aunque obvio no quiero decir que su prosa vale vrg o algo así jajaja, simplemente tal vez es hasta la manera que una tiene para seguirle el ritmo a los poemas que por eso a veces dices de q ay amiga no te entendí nada pero luego vas y le entiendes a otra que ni tan alejada de ser parecida a la prosa de la autora que leíste.
"ella se convirtió en mí y yo fui siempre toda de ella" ❤️🩹 estoy obsesionada con CRG. Su poesía es profunda, a ratos confusa y creo que se define perfectamente bien desde el prólogo "a la poesía de Cristina Rivera Garza no le importa si es o no literatura". Más de una vez tuve que leer algunos fragmentos para terminar de entender la idea, buscar significados y reflexionar, tenía mucho que un libro de poesía no me hacía soltarlo para entender y retomarlo para sentir.
En esta colección completa, Rivera Garza arriesga el lenguaje, la estructura, el formato, el género y los límites mismos de lo poético. Este libro es adentrarse en los laberintos mentales y las obsesiones de una escritora que no teme a salir de lo convencional sin sacrificar la belleza de su poética. El cuerpo, la ausencia, la muerte violenta y violentada, la palabra, el lenguaje, la comunicación, el deseo, Cristina Rivera Garza en su elemento.
Q belleza, Cristina siempre sabe poner en palabras el dolor, el desarraigo, la enfermedad, la mudeza, el silencio, la muerte y lo que va después de ella, las madres y las hijas, el DFectuoso… en fin, que escritora más bella por dios es que la amo <33
Cristina Rivera Garza es brillante y por eso mismo sus poemas son complejos y me costó mucho trabajo leerlo. El problema no es Cristina, ni el libro... el problema soy yo
Que bonito y que grato es leer a Cristina. Es una graaan autora, y leerla siempre es una dicha. No la conocía en modo poeta pero ahora que la he leído, no ha defraudado ni un poquito.