Dicen que entre las ruinas de un lugar se puede adivinar el eco del pasado; los restos que convierten hechos en historias y son la única evidencia para demostrar que lo sucedido no fue un mito. Sin embargo, recordar puede convertirse en algo extremadamente perturbador.
No sé muy bien qué nota ponerle porque mis sentimientos no se corresponden a la calidad del libro. Para empezar, me gusta apoyar el talento canario, y el simple hecho de escribir un libro tiene mérito. Pero hay muchas cosas que no me gustaron. Sé que no me gustaron por mis motivos personales y, sinceramente, no era posible que este libro me fuese a gustar. Hubiera agradecido un aviso al lector de los temas que se tocan, porque si hubiera sabido qué contenía la historia no hubiera comprado la novela y me hubiera ahorrado algunos malos momentos. Y repito que esto es totalmente mi opinión personal y no está relacionado con la calidad de la obra. No sé si recomendaría esta lectura, creo que puede ser muy interesante para las personas que no se estremecen con temas así de duros (y que no comentaré por cuestiones de spoiler), pero para un público general puede ser desagradable por las descripciones tan específicas que hace de los peores momentos. En cualquier caso, felicidades a la autora porque ha conseguido una obra que me ha hecho sentir muchas emociones y eso tiene su propio mérito.
"Las ruinas de Abades" o "Cómo se nota cuando hay cariño detrás de una historia". Ana Santana ha perfilado con esta novela una trama llena de intriga, misterio y varios asesinatos relacionados entre sí. Con mucho dinamismo y escenas dialogadas, te atrapa desde el primer momento y te lleva a través de varios escenarios de Tenerife, la isla donde vive la autora, más allá del propio Abades, el pueblo a pie de playa que da nombre al título y que conserva los restos de una antigua leprosería que jamás llegó a usarse para tal fin.
La novela gira en torno a la profunda amnesia que sufre Carla, la protagonista, y su lucha por recuperar los "recuerdos dormidos" de los que tanto tiempo han estado protegiéndola sus padres y que están vinculados a varios sucesos terribles y a un psicópata que aún sigue suelto. No faltan los saltos temporales y los diferentes puntos de vista para ir completando las piezas de un puzzle complejo, pero que queda (casi) completo cuando llegamos a la última página.
Sinceramente, partía de que la novela tendría como mucho dos o tres personajes relevantes y el resto serían secundarios sin mayor importancia. Craso error y prejuicio porque la autora navega en la psique y los conflictos de muchos más personajes, con su pizca de amor, obsesión, traición y amenazas. Si te gusta ese toque humano mezclado con la intriga y la novela policíaca, ya tienes todos los ingredientes servidos en bandeja.
Espero con muchas ganas la segunda parte que promete ser la guinda de un pastel que ha venido gestándose y que es "mucho más grande de lo que podemos imaginar", tal y como nos adelanta Julián, uno de los personajes más ambiguos de la historia. Me quedo, no obstante, con Carlos, con su desparpajo, su empatía y su sentido de la lealtad.
está muy bien escrito, engancha desde el inicio y leer con el lenguaje autóctono de las islas es precioso sin embargo mi puntuación va orientada a cómo deja el final del libro; habrá segunda parte o termina así? he de decir también que aunque se deduce el culpable en los primeros capítulos, juega con la mente de uno a medida que va avanzando. también la dureza del libro es algo que no esperaba para nada y que creo que en algunos momentos no aportaba a la trama pero de resto me han gustado bastante la historia y los personajes
El libro está escrito con un ritmo estable pero que en ningún momento decae y que se acelera conforme avanzas hacia las últimas páginas. La escritura a través de los diferentes puntos de vista de cada personaje está realizada con maestría. Sin embargo, es cierto que trata temas muy crudos con un nivel de especificidad que puede resultar difícil al lector. Aunque este fue mi caso, me parece que la autora ha sabido desgranar muy bien el tema y darle un homenaje al pueblo de Abades. Leeré la segunda parte.
Un libro que descubrí de repente en una feria del libro y que me ha sorprendido gratamente. Mezcla muy bien la realidad y ficción, y te mantiene en intriga hasta el último momento. Te impresiona cómo el ser humano puede ser tan perverso y tener una mente tan oscura. Y, aunque sea ficción, parece nada más lejos de la realidad. Me encanta la intensidad en las emociones de Carla y Alex. Sin duda, una buena lectura