Hace ya días que terminé esta historia y aún sigo pensando en ella... Sin duda ha sido mi mejor lectura del mes y seguramente sea una de las mejores del año. No conocía a la autora, fui casi a ciegas, y menudo descubrimiento... qué manera de escribir la de Juncal. Cuánta sensibilidad, y emoción, y sentimiento, cuánto te hace reflexionar, qué precisión en la narración, en las palabras, cuántos personajes inolvidables...
Una familia. Y cada uno de sus miembros, con sus circunstancias, sus contradicciones, el deber ante el querer, los vínculos, el apego, el arraigo a la tierra, la culpa, el deseo, la enfermedad, la muerte, la aceptación... De todo esto y muchísimo más nos habla Juncal, en una narración envolvente en la que todo está donde tiene que estar. Cada situación y personaje aporta algo, están perfectamente construidos y su evolución a lo largo de la historia es brutal. La tercera parte en concreto me ha parecido brillante.
Hay una parte histórica ambientada en un pueblecito de Asturias y en la huelga minera del 62, que es más o menos el punto de partida de la novela, y a partir de ahí se va construyendo a fuego lento una historia íntima y familiar que abarca tanto que es muy difícil transmitirlo aquí en unas pocas palabras. Ya lo dije hace poco, muchas veces los libros poco conocidos pueden ser los que más nos sorprenden, por eso me alegro muchísimo de haberme dejado llevar en este vuelo que me ha hecho recorrer tantos sitios y emociones. Ojalá le deis una oportunidad también vosotros y estos tántalos vuelen muy muy lejos. Conmigo ya se van a quedar para siempre.