Cicerón (106-43 a. n. e.) es sin duda una de las figuras más prominentes de las letras clásicas latinas. Además de su labor como político, orador y abogado, desarrolló una erudición excepcional. Fue autor de una amplísima obra, con representación de distintos temas y géneros (discursos jurídicos y políticos, tratados de retórica o de filosofía, cartas), y fijó con ella el modelo lingüístico que hoy conocemos como «latín clásico».Sobre la naturaleza de los dioses, obra que, junto a Sobre la adivinación y Sobre el destino, conforma la triada teológica ciceroniana, nos ofrece una completa síntesis de las principales ideas de la filosofía helenística en torno al problema de la divinidad. Además, la obra confronta esas ideas con los modos y esquemas de pensamiento romanos, e incluye informaciones muy valiosas para conocer la religión romana de su época.«Cicerón fue el primero en introducir la filosofía en Roma, y sus Disputaciones Tusculanas y Sobre la naturaleza de los dioses son las dos obras más bellas que jamás ha escrito la sabiduría humana». VOLTAIRE
(106 a.C. - 43 a.C.) Orador, político y filósofo latino. Perteneciente a una familia plebeya de rango ecuestre, desde muy joven se trasladó a Roma, donde asistió a lecciones de famosos oradores y jurisconsultos y, finalizada la guerra civil (82 a.C.), inició su carrera de abogado, para convertirse pronto en uno de los más famosos de Roma. Formado en las principales escuelas filosóficas de su tiempo, Cicerón mostró siempre una actitud antidogmática y recogió aspectos de las diversas corrientes. La originalidad de sus obras filosóficas es escasa, aunque con sus sincréticas exposiciones se convirtió en un elemento crucial para la transmisión del pensamiento griego. Al final de su De Republica contrasta su probabilismo con una exaltación religiosa de signo neoplatónico. Como literato, se convirtió en el modelo de la prosa latina clásica, con un estilo equilibrado y de largos y complejos períodos, aunque perfectamente enlazados