elegimos Leí un libro de Anna Enquist, titulado Los amortiguadores (de Verdovers). La historia del origen de esta novela es la siguiente. En 2010 el centro médico de Vrije Universiteit invitó a esta escritora a participar en un proyecto “Autores en el hospital”, esto quiere decir que a un autor se le permitía asistir a un departamento médico y después escribir una novela sobre sus experiencias. Anna Enquist es conocida no sólo como autora, sino también como música y como sicoanalista.
La invitación le proporcionó la oportunidad de comparar las profesiones de sicoanalista y de anestesista. Un sicoanalista intenta hacer experimentar a su cliente las emociones más profundas para dominarlas, en tanto que un anestesista quiere erradicar totalmente las sensaciones de dolor. Un asunto importante de la novela consiste en descubrir este contraste, envuelto en una historia más o menos real.
En esta situación es natural que hay dos protagonistas que se dedican a las profesiones nombradas, que son los hermanos Drik y Suzan. Un tercer protagonista, el joven Allard, forma el eslabón entre los dos.
Drik y Suzan se crían con su padre, después de que su madre cayera de las rocas. El padre rechaza la educación de los niños, dejándola a su hermana gemela. Drik pierde a su esposa después de una enfermedad mortal. Como no tenía niños, quiere ser un buen tío para Roos, la hija (de 19 años) de Suzan y su marido Peter. Peter no sólo es cuñado sino también amigo y colega de Drik. Todos estos personajes forman una familia.
El mencionado Allard, estudiante de siquiatría, abandonado antes por su padre, es cliente del sicoanalista Drik, a causa de su formación. Llamando excesivamente le atención, es muy intratable. Decide cambiar la dirección de su estudio por la anestesia. Casualmente su profesora es Suzan, con quien se lía.
Hay más coincidencias. La chica de Allard es Roos, la hija de su amante Suzan. Con estas complicaciones, Drik, quién sabe todo, rechaza tomar decisiones. Al final, se descubre a Allard con una sobredosis de calmantes. Allard fracasa en todos respectos.
La novela demuestra que aparte de los fines diferentes, hay otra diferencia entre las dos profesiones descritas. Existen la ausencia de tomar decisiones en el sicoanálisis, que es una profesión para contempladores, y la urgencia de tomarlas en la anestesia, siendo una profesión para personas de acción. La autora no emite un juicio de valor.
Por seguro, para mí se trata de un libro muy interesante para leer, especialmente a causa de descripciones de la cultura médica de un hospital y la técnica de operaciones. La historia de la agitación durante estos son muy hilarías. Pude imaginarme en los tipos diferentes de los médicos.
Además me gustó la estructura del cuento básicamente, pero no me encantó el montón de coincidencias. Aunque esté convencido de que la realidad incluye más azares de los que podemos imaginarnos, para mi gusto esta novela sobre los amortiguadores contiene demasiados.
Por lo demás, el fondo de la escritora se desvela en la composición de la novela como en una sinfonía clásica. Esta contiene la exposición (en la cual el tema está descrito), la elaboración (en la que se desarrolla la historia), la reposición (en la cual tiene lugar el desenlace), y la cauda (que contiene la superación).