¿Existe hoy día aún la posibilidad de realizar un viaje iniciático? Puede que sí, si aceptamos que tarde o temprano acabará en un auténtico disparate. Nuestro protagonista está pasando por una mala racha, así que, guiado por el azar, decide iniciar un viaje de descubrimiento hacia la ciudad de Trapisonda. A lo largo del camino, y acompañado siempre por la voz de Pilila, le esperan situaciones y personajes de lo más extravagantes. Con Qué , Max vuelve a dar un paso más allá de la novela gráfica para deconstruir uno de los géneros literarios más prestigiosos y el relato de iniciación o de superación personal, a la vez que aprovecha para retratar con su particular ironía temáticas de gran actualidad como las fantasías del imaginario masculino, las contradicciones de la corrección política, e incluso la inteligencia artificial y los influencers.
Trobo que les dimensions i la tapa dura per aquest còmic són excessives. Si fos més petitet, de butxaca i amb tapa tova, seria més accessible, no et generaria tantes expectatives (inevitablement frustrades, que el còmic és guai però no tant) i molaria més.
Me ha gustado mucho. Su aparente simplicidad esconde una reflexión profunda sobre el lenguaje y las convenciones de la narración gráfica, empezando por su unidad básica: la viñeta. Todo queda esencializado, reducido a unos trazos imprescindibles que permiten contar la historia, que no es otra que la de la propia vida humana, ilusión y decepción, ida y vuelta, deseo, reflexión e impulso, mecanismos artísticos, estados de ánimo, conciencia. Todo el cómic transcurre sobre una línea, la del camino, la del tiempo. Sus páginas están llenas de humor y referentes culturales, especialmente tebeísticos (Bruguera, Herriman, Hergé) y literarios (Shakespeare, Don Quijote, el mundo clásico). Me ha encantado la aparición del saltarín vate de Ponferrada, identificable en su iconografía con Valle-Inclán. Al final, parece decirnos, todo camino de ida es siempre un camino de regreso, donde nos espera, cual Penélope, la chica con cola de caballo que tiende sábanas. Etcétera.
El genial Max nos trae un estupendo cómic en el que juega con los límites del género (la viñeta desaparece) para reflexionar sobre el adónde vamos y el significado del lenguaje. Un cómic muy simbólico y gráficamente muy valorable pero que no gustará a todo el mundo.
Feia temps que el volia llegir perquè el títol, la sinopsis i la portada me cridaven s'atenció però...no m'ha agradat. Sí que és molt fàcil de llegir el còmic i les vinyetes són molt cuquis i amables a sa vista. No obstant, sa història en sí i que faci befa del llenguatge inclussiu i que diu que les persones asexuals no poden entendre un potencial eròtic del cavall englobant a totes les persones de l'espectre asexual allà mateix... ... No ho sé. M'he quedat igual que si no l'hagués llegit.