Atila es el detective duro, machista, alcohólico y mujeriego, que vagabundea por el barrio del Raval de Barcelona, donde malvive resolviendo casos por «cuatro duros». Con una gran dosis de humor negro nos adentramos en la sordidez de los bajos fondos. Con una agudeza inusual Luis Gutiérrez Maluenda se presenta como uno de los grandes de la novela negra en lengua castellana.
Me ha gustado el desarrollo de la historia, quizá un poco de esperar el desenlace final, pero con un humor negro y un protagonista perdedor y casposo que hace que la novela resulte agradable y divertida de leer. Desde luego leeré los otros dos libros de Atila, espero que resulten tan amenos y entretenidos como este.
MARAVILLA😍 • Serie Atila #1 • Hoy reseño un libro que me ha encantado: "Mala hostia", de Luis Gutiérrez Maluenda, y eso que a la edición se le ha colado alguna errata. Pero ya digo que me ha encantado, así que se perdona totalmente. ¡Si hasta la portada me gusta! • "Mala hostia" es una novela corta negra brutalmente buena, con un toque de humor negro y una pizca de ironía, de lectura ágil y amena y que te deja con ganas de seguir leyendo a este autor, al que por cierto yo acabo de conocer con este libro (aunque si visitáis su web veréis que ha escrito ya muchos más). ¿Se nota que me ha encantado la novela, no? • El protagonista de la novela es Atila, un detective privado algo peculiar que vive en El Raval de Barcelona. Separado, mujeriego, alcohólico (está bastante enganchado al Vat 69 y a otras bebidas aunque él cree que no) y sin un duro; malvive en un cuartucho de escasos metros y su oficina la tiene montada en la última mesa del locutorio donde trabaja uno de sus ligues, Lena. En su día Atila trabajó para una gran agencia de detectives, pero un día lo largaron por inflar la cuenta de gastos de uno de sus casos (genial esta parte). • Así las cosas, y estando Atila sobreviviendo como puede, un día se presenta en su "oficina" Néstor, un peruano que contrata sus servicios encargándole que encuentre a Galina, una chica bielorrusa que vivía con él y que ha desaparecido de la noche a la mañana. Pero a los pocos días del encargo Atila se queda sin cliente, aunque será por poco tiempo ya que la hermana de Néstor lo vuelve a contratar. • Entre tangos de Gardel, putas, su exmujer Mabel, Valentina y Carrito, "las adoradoras del ballenato" del locutorio, Silvina, Morlaco y varios cadáveres por medio, Atila logrará resolver el caso. • No os cuento nada más porque, como os decía al principio, la novela es corta y os destriparía todo el caso seguro. Mejor leedlo, que no os va a defraudar; palabrita. • Y yo, como supondréis, me quedo ahora ¡¡¡con ganas de más!!! • Erratas encontradas: 7 {🤦🏻♀️ ¡psicoanalista ven a mí!} • FRASES SUBRAYADAS: • "La Iglesia que mejor ilumina es la que arde." • "Yo vivo en permanente crisis y soy capaz de entender muchas cosas. Por ejemplo, que la falta de dinero y los escrúpulos tienen polaridades distintas y tienden a repelerse." • "Un poco más tarde, en mi casa, follamos como solo lo hace la gente que sabe que la felicidad es cosa de ratos." • "[...] cuando alguien se culpa de algo innecesariamente, yo pienso en la mentira que estará ocultando detrás de la humillación voluntaria." • "Mi vida y yo nunca hemos acabado de entendernos. Yo intento controlarla, ella no para de joderme." • "En la pared alguien había escrito: "Presos a la calle". Una letra distinta, un poco más abajo, rezaba: "Dios te ama". En la pared del edificio vecino, en trazos apresurados habían garrapateado: "Chúpame un huevo". Tres visiones poco conciliables del mundo."
Al principio creia que no conectaría mucho con el personaje de Atila, pero la verdad es que a medida que te cuenta su historia comprendes porque piensa asi. Muchas veces es por huir de las cosas que él ha hecho mal y no reconocer sus errores. Al final del libro, el autor ha conseguido que conecte con el personaje. Me ha gustado mucho cómo, el autor, da vida al detective Atila, con ese humor negro, pero siempre se nota que es desde el respeto, no lo he vivido como algo despectivo o como un ataque.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Atila es un detective privado más cutre que Torrente. Tiene una vida paupérrima desde que le despidieron por inflar la cuenta de gastos en la agencia de detectives para la que trabajaba, cargando la factura de un puticlub. Vive en un chiscón y su despacho está al fondo de un locutorio de internet. Está divorciado (no es de extrañar) y tiene un lío con Lena, la novia del dueño del locutorio. Además es machista y casposo.
Néstor, un peruano dueño de un piso patera, le contrata para buscar a Galina, una bielorrusa que quita el hipo, con la que estaba liado, y que ha desaparecido sin dejar rastro. Néstor muere al poco tiempo de una paliza en un callejón, en circunstancias extrañas y con testigos imposibles. Atila se va metiendo cada vez más en un mundo que no es el suyo, el de las altas esferas barcelonesas, donde va descubriendo mierda por donde pisa.
Además, conoce en un bar a una mujer con la que se lía una noche y a la que se engancha. Valentina le protege y le ayuda a resolver el misterio de la desaparición de Galina.
La novela es corta y tiene algunos puntos graciosos y de humor negro que me gustan, aunque Atila te cae mal desde el principio por lo cutre que es y la forma en la que malvive. Además es alcohólico, aunque él parece no saberlo. En fin, una joya.
Sin deshacer la maleta desde Växjö, ahora me toca dar una vuelta por El Raval de Barcelona para conocer a Atila, el detective protagonista de Mala Hostia. Reconozco que en este caso, me he dejado seducir por el trío mágico de todo buen conocedor de cómo presentar un libro de manera atractiva para el público: título, expeditivo; portada, llamativa; sinopsis concisa, acertados trazos sobre la naturaleza y el estilo del libro sin entrar en detalles sobre la trama. Sin que sirva de precedente, pego la sinopsis. Para una vez que encuentro una que me agrada…
Escrita con mucho humor negro, y en la que no faltan personajes pintorescos y atractivos para el lector como ex guerrillero colombiano metido a barman, la amante argentina, que para señas es licenciada en filología, anticlerical y fan de Gardel, o la prostituta Maruchi la Desdentá y el propio protagonista: un detective duro, marginal y políticamente incorrecto y cuyas reflexiones sobre su entorno y la sociedad en general no están exentas de crítica social. Novela entretenida y de lectura fácil aunque la trama policial resulta un poco floja.
Narrado en un tono irónico, con mucho humor negro, y un estilo directo. Muy entretenido. Me ha fallado el desarrollo final. Bastante precipitado y algo evidente. Tomando la vía fácil a la hora de explicar las incógnitas.