Maria de Zayas y Sotomayor fue una autora española del siglo XVII. Si bien su existencia es bastante segura, está rodeada del mismo halo de misterio que otro autores más famosos, como Shakespeare, debido a los pocos datos que existen sobre su vida. Nació en 1590 y se cree que murió en 1661. Y tiene una obra de teatro conocida y un par de compilaciones de novelas breves. Ser mujer y querer publicar escritos en esa época claramente no fue tarea fácil, y ser considerada una de los exponentes del siglo de oro de la literatura española no es poca cosa.
Peeeero. ¿Por qué tan rebuscado?
Marcia ama a Liseo. Gerardo ama a Marcia. Fenisa ama a Liseo. Belisa ama a Don Juan. Don Juan ama a Fenisa. Laura ama a Liseo. Liseo ama a Fenisa. Fenisa ama a Don Juan. Marcia ama a Gerardo. Don Juan ama a Belisa. Fenisa ama a Lauro. León ama a Lucía. Lucia ama a León. Okey, esa pareja es la única fácil, el resto... Digamos que no me sorprende que se la llamé comedia de enredos.
¿De qué trata? Es bastante directo en ese sentido: Marcia y Fenisa son amigas, y Marcia le tiene ganas a Liseo, pero Fenisa lo quiere para ella pero no le dice nada a su amiga y seduce al chabon. Por eso La Traición en la Amistad, duh. Pero Liseo también es una persona de mierda que anda atrás de tres minas al mismo tiempo y a todas les promete su amor eterno a cambio de, ejem, favores. Cuando Marcia, Belisa y Laura se enteran (porque, además, Fenisa anda con el enamorado de Belisa), urden un plan rebuscado para recuperar a sus hombres, enganchar a Liseo con la mina a la que deshonro y abandonó, y castigar a Fenisa. Algo así.
Lo bueno: amistad entre mujeres ante la adversidad, traiciones y venganzas, reivindicación de la mujer como un ser que siente y no solo da placer.
Lo malo: estereotipo de mujer sin códigos "comehombres", castellano antiguo, lenguaje pesado, trama por momentos incomprensible.
Dentro de todo la experiencia fue entretenida, que me transportó de vuelta a mis años de secundaria leyendo el Mío Cid o el Lazarillo de Tormes. Y hacia mucho tiempo que no leía teatro, que es algo que disfruté mucho en mis años de crecimiento pero que había dejado de lado. Fue lindo volver a sentirme niña por un rato, pero no creo que vaya a leer más teatro por un tiempo.