Este va a ser un clásico personal a partir de ahora. Siento que no me habría gustado tanto si no hubiera caído en mis manos en este momento concreto de mi vida. Lo cual, honestamente, lo hace más especial.
Esta novela histórica tiene como personaje de muchos a la Villa (a veces Real y Corte, otras no) de Madrid. Su cosmopolitismo y el deseo de todos los personajes de integrarla en el conflicto intelectual y politico de los años 30.
Los personajes conectan un largo arco del espectro social e interactuan con gracia, pedantería o filosofía en su justa medida, lo que hace muchas de las situaciones entretenidas por uno u otro motivo. La encrucijada es en la que me he metido yo al agarrar este libro por primera vez, y me alegro mucho de enfrentarme a ella.