Esta trilogía, desde el comienzo, expone una discusión actual en un contexto apocalíptico y futurista: los derechos reproductivos, los derechos sobre el cuerpo y la eugenesia. (LA RESEÑA CONTIENE SPOILERS)
Estos tres temas, se van desarrollando a través de las tres entregas de manera pausada pero clara. En la primera entrega, se expone los problemas genéticos que ha producido la endogamia, sobre una comunidad (antagonista) y su búsqueda de variación genética en la comunidad marginada de las afueras, de donde proviene la protagonista. Lo que a primera vista , luce como un problema más, da paso a un dilema ético fundamental, el de intercambio de la vida, literalmente, por recursos. Es lo que se plantea también esta primera entrega. Los niños son entregados al enclave, con o sin consentimiento de la madre y el padre, para satisfacer la necesidad, demanda, de material genético, a cambio de los recursos que necesitan los de afuera para hacer posible su vida. De esta manera, también se nos presenta a las mujeres por su valor en términos de reproducción y este tema será tratado más a profundidad en el siguiente libro.
Siguiendo los hilos argumentativos del primer libro, en la segunda entrega se profundiza más en el valor de la reproducción tanto en mujeres como en hombres. Si en el primer libro el enclave era el epitome de la tecnología, este segundo libro se desarrolla en un ambiente más rural y la autora se esmera en presentar una organización social muy acorde a su contexto. En el asentamiento del páramo, tienen una crisis poblacional, debido a la falta de mujeres, una creciente población masculina, que además también presenta una porción elevada de esterilidad. De esta manera, la autora construye un sistema matriarcal, donde las mujeres valen por su valor reproductivo y los hombres, fértiles, compiten por su derecho a reproducirse. Aunque es un sistema matriarcal, y donde se le da mayor importancia a las escasas mujeres (oferta - demanda) estas, al igual que sus pares masculinos, están atrapadas en su rol social, sin muchos elementos u oportunidades para escoger su forma de vivir, pues el objetivo es la reproducción y que en un sin fin de intentos, producir LA HEREDERA.
Finalmente, en el tercer libro, se termina de desarrollar la idea de capitalismo salvaje, en función de la reproducción y la eugenesia, así como la contraparte a decidir como vivir y lo que se esta dispuesto a comerciar. De este modo, aparece el mecanismo de la modernidad, el enclave no va a arrebatar más niños, va a tener vientres en alquiler y niños y niñas diseñados por encargo, con los dilemas morales que esto acarrea.
La lectura de esta saga, es amena, con un buen ritmo y se sale del camino habitual del heroísmo, no es una historia vertiginosa, sino que trata de tener situaciones bastante verosímiles, enfocada menos en la acción y más en la denuncia y actuar político, en concordancia con el tono de la saga.