Al terminar este libro me ha quedado ese regustillo viejuno que tanto me gusta, esa misma sensación de haber disfrutado de la lectura de un clásico, con la diferencia de que esta obra es nueva.
Es muy difíci rendir un homenaje sin caer en la trampa de imitar, es ahí donde muchos autores meten la pata y hacen de sus relatos meras parodias. No es el caso, y no era tarea sencilla tratándose de Poe y Lovecraft los homenajeados. JC ha trabajado cada texto con maestría, dando forma a unos cuentos que parecen escritos en otro tiempo, con una clara influencia a los genios (siempre respetados) que tanto me gustan, pero con su estilo.
Recomiendo la lectura.
Mención especial a los dos primeros relatos.