Hace cuatro años que la capitana Marion perdió el rastro del Ketterpilar, poco después de que misteriosamente Petro Landas zarpara sin ella a bordo. Es el barco de sus sueños, en donde aprendió todo lo que sabía sobre el mar. Y cuando ya no tiene esperanzas de encontrar ni al barco ni a su antiguo capitán, un desconocido en extrañas circunstancias, le ofrece el mando de la nave y le confirma la noticia de que Petro está desaparecido desde hace unos meses. La capitana, famosa en la región por su valentía, su destreza para navegar y su corazón de piedra, se mantenía ajena a las rencillas políticas de Knur. Pero ahora, la oportunidad de volver al Ketterpilar y tratar de averiguar qué le pudo haber sucedido a su viejo amigo implica sumarse a una misión para desenmascarar la verdad tras el gobierno de la Papisa. Marion emprende así un viaje que la llevará a una inesperada aventura por los caminos de la memoria, la justicia y el amor.
VICTORIA BAYONA (La Plata, 1978) es escritora, actriz y artista plástica. Ha publicado las novelas Dalila y los tritauros (2013), La maestra (mención en el XIII Premio El Barco de Vapor Argentina, 2014), Los viajes de Marion: El secreto de la lengua (2015), Fantasía y terror en Cuerno Callado (2016), Los iniciados de Megora (2017), La guerra de los pájaros, La mascota y Los monos fantasma (2018). 20 poemas de terror y una canción disparatada (2019). Como dramaturga escribió las obras El Síndrome Kafka y Solo en los Balcones (premiada por la Legislatura Porteña en la edición 2015 de sus Concursos Anuales de Arte). Ha participado en las antologías De la tierra al Olimpo y Las voces del fuego de editorial SM y en Esos raros relatos nuevos (Catapulta, 2019).
Este es uno de mis tabú a la hora de leer, ya lo he explicado muchas veces, autores argentinos, noveles, poco promocionados… es un salto al vacío. Pero les puedo asegurar que he caído de pie!! He disfrutado muchísimo esta historia. Me ha enamorado! Incluso cuando lo empecé pensando que sería autoconclusivo, al terminarlo pensé que no podía ser, que esta historia tenía que tener continuación (y afortunadamente la tendrá!).
Es una historia de una mujer capitana de barco, por lo que habrá algunas referencias a los barcos y a la vida marina, pero que en ningún momento te abruman. La aventura en la que se embarcan, llena de cuestiones políticas y mitológicas (dentro del mundo de la historia) está muy bien llevada y por momentos no podía dejar de leer! Por suerte, para calmar la acción, mezclados encontraremos capítulos donde nos cuentan como Marion llegó a ser capitana y su historia con su querido Ketterpilar.
La historia es creíble, sólida, interesante. Sólo tengo un pequeño problema de fechas, que debería haber sido trabajo de los editores corregir, pero que no hacen a la historia y sólo es anecdótico, ya que suprimiendo números, la trama está bien situada temporalmente. Ilustrada por la misma autora, cada capítulo comienza con un pequeño dibujo que nos dará una pista de por donde van las cosas. De capítulos cortos, es muy rápido de leer y las pausas, que nos muestran el pasado de Marion, se vuelven tan interesantes como la trama principal, permitiéndonos tomar un pequeño descanso y curiosear en el pasado de la capitana. Hay romance, hay aventura, y hay lugares fantásticos por conocer. Y hay frases que bien podrían aplicarse a lo que vemos actualmente en el diario, chequeen si no la segunda de mis frases favoritas del libro:
"… a pesar de la dolorosa conversación, su boca dejaba entrever la sonrisa de aquellos quienes guardan valiosos recuerdos de los que ya no están."
"El pueblo se mostraba feliz, aunado por la fiesta, y compartía un poco de opulencia en medio de una vida llena de privaciones."
Camino a Aletheia propone una variante muy interesante dentro de los tópicos usuales del género infantil/juvenil. Una capitana, una historia que gira alrededor del mar, barcos y viajes, y una trama política que se va desentrañando con paso lento, dejando lugar a otro tipo de aventuras y revelaciones.
La novela es Marion y, sin ella, la historia no existiría. Victoria Bayona demuestra una destreza excepcional a la hora de delinear un personaje tan complejo e interesante que, en ningún momento, pierde su cuota de realismo. La capitana prueba ser un personaje único. Su determinación, su famoso "corazón de piedra" y, sobre todo, su resiliencia y perseverancia la constituyen como un personaje innovador dentro del espectro de personajes femeninos que tradicionalmente habitan las historias fantásticas. Es una mujer que se propone metas, avanza hacia lo que desea, y rompe moldes. Es prácticamente el único personaje femenino en medio de una amplia constelación de hombres, y en ningún momento pierde protagonismo o potencia. Es fuerte, sabe pelear, es sagaz y puede controlar a su tripulación. Marion propone un modelo femenino muy real y capaz y es ella, sin duda alguna, una de las cosas que más disfruté de este libro. Sus diálogos están cargados de un humor muy sutil e inteligente que no sólo hacen disfrutar sus interacciones con los demás personajes sino que, además, invitan a pensar que Marion debe ser alguien muy interesante con quien pasar el rato.
Me resultó interesante, además, el tipo de relaciones que ella establece con quienes la acompañan en sus viajes. Algunos miembros de la tripulación le temen, otros la valoran a una distancia segura, e incluso se mencionan a otros que desconfían de su capacidad. Todas las posturas ante una mujer capitana son exploradas de forma sutil y Marion se alza digna de su título dados sus esfuerzos y luchas por llegar hasta allí. La relación que establece con Augur es también digna de mención porque logran establecer un vínculo de igualdad y respeto más allá de las diferencias de creencia y carácter. Marion se abre paso sin ningún tipo de dificultad en este mundo que la quiere presa y que la dejó sin nada.
Quizás me hubiese gustado leer un poco más sobre la Papisa, la gran antagonista de esta historia, dado que sus descripciones delineaban a un personaje muy interesante y complejo. Ella trae consigo la perturbadora propuesta de la manipulación de todo un pueblo mediante el manejo del pasado y esto, y todo lo que implica esta noción (cómo lo logró, qué atrocidades tuvo que llevar a cabo, cómo una mujer alcanzó semejante poder) me hubiese gustado saberlo.
La historia está plagada de intrigas y encuentros sobrenaturales. El ritmo de la acción no se detiene nunca y escala a medida que Marion y sus acompañantes se acercan al desenlace de su gran viaje. Es difícil aburrirse cuando el mundo se abre como insólito y nuevo ante los ojos de Marion y cuando, poco a poco, se va descubriendo una línea política que subyace toda la historia. A esto se le suma el camino de autodescubrimiento que Marion inicia sin querer cuando acepta sumarse a esta aventura, y que explora aún más al personaje y la explica, a ella, a su carácter y a sus acciones. Los capítulos que relatan la vida previa de Marion significan un complemento muy interesante, dado que hablan de una Marion muy distinta, que recién comenzaba a descubrir qué quería de la vida.
Victoria Bayona también hace un uso muy acertado de las descripciones de las ciudades que visitan los viajeros, los lugares inexplorados y los animales (que, en esta historia, tienen un lugar muy preeminente) que se van cruzando. Las imágenes visuales y olfativas generan un clima muy real y completan las imágenes que acompañan, generando una sensación de realidad que resulta muy importante dada la cantidad de veces que los personajes cambian de ciudad o habitaciones.
Camino a Aletheia es una apuesta nueva dentro del género fantástico en Argentina, que propone personajes y tópicos fuera de los lugares comunes hacia los que suele dirigirse el género. Con un buen ritmo pero, sobre todo, con un personaje sólido e único, la historia entretiene y triunfa, y deja deseos de volver a embarcarse en el Ketterpilar y seguir acompañando a Marion en nuevas aventuras.