Este será un libro que interesará a aquell@s que trabajen en finanzas y en inversiones, ya que enseña la mamera en que muchos gestores de hedge funds engañan a los inversores: métodos incorrectos (a propósito) para reportar una rentabilidad mayor de la que es en realidad, condiciones muy favorables para el gestor y malas para el inversor y, sobre todo, una rentabilidad pésima. Cuando los hedge funds tuvieron que hacer honor a su nombre en 2009 (ser una cobertura frente al mercado), lo cierto es que cayeron tanto o más que los principales índices de referencia.
Simon Lack sabe de lo que habla, ya que estaba en el equipo de JP Morgan que invertía en hedge funds, y lo curioso es que el principal retorno no venía de la rentabilidad de los fondos, sino en las comisiones que generaban y de las que daban una parte al propio JP Morgan, Esa es la razón por la que vemos a tanto gestor de hedge funds con un patrimonio envidiable: no viene tanto por la rentabilidad del fondo sino por las comisiones que genera.