Tre protagonisti – uno scrittore argentino in cerca di ispirazione per il suo nuovo romanzo, un cattedratico di letteratura spagnola madrileno e «La Rossa», ovvero una caparbia Ford Fiesta del ’98 – per un’avventura lungamente sognata: un viaggio che da Resistencia, capitale della provincia del Chaco, a nord di Buenos Aires, li porterà fino all’estremo Sud del continente, percorrendo l’Argentina in trenta, quaranta giorni. L’impresa è connotata, condizionata da un proposito molto preciso: quello di attraversare i paesaggi mitici e letterari della Patagonia affidandosi solo allo sguardo, alle suggestioni di un itinerario non studiato, al piacere e alle sorprese di reazioni non mediate: «Non che ci lanciassimo in un viaggio del genere in modo improvvisato, ma non avevamo neppure voluto prepararci troppo. Non ci eravamo prefissati un itinerario ben preciso e neppure avevamo voluto prendere troppi contatti. La Patagonia ci pareva talmente affascinante e misteriosa che preferivamo non essere preparati a quanto ci avrebbe potuto offrire. La cosa eccitante era proprio il non sapere tutto». E se poi non c’è modo di trovare un finale per il nuovo romanzo – perché Victorio e Clelia, i due amanti anarchici in fuga dalla mediocrità del mondo che ne sono i protagonisti, proprio non ne vogliono sapere di essere imprigionati in qualcosa di definitivo e si ribellano continuamente al loro autore – ecco che il viaggio offrirà a quest’ultimo un’ottima occasione per riflettere sul mestiere del narratore, per cercare nuove soluzioni ai problemi posti dall’esperienza creativa, per ricordare tanti amici – scrittori – per alternare alle avventure nel grande Sud le escursioni della memoria. Finale di romanzo in Patagonia è un diario di viaggio – dei tanti viaggi possibili all’interno di un viaggio – eccitato e ricchissimo, pieno di paesaggi e di personaggi indimenticabili, di incontri magici destinati a lasciare il segno nel lettore; un libro che rende vicini, familiari, palpitanti i luoghi resi leggendari da Chatwin, Sepúlveda e Coloane.
Es autor de novelas, libros de cuentos y ensayos, y escribe regularmente en diarios y revistas de la Argentina y otros países. Ha publicado artículos, ensayos y cuentos en medios de comunicación de casi todo el mundo.
Su obra ha sido traducida a veinte idiomas y ha recibido numerosos galardones literarios en todo el mundo, entre ellos el Premio Rómulo Gallegos 1993 y el Premio Pregonero de Honor 2007.
También recibió el Doctorado Honoris Causa en la Universidad de Poitiers, Francia, en 2007, y otras importantes distinciones literarias en América y Europa, pero ninguna en Argentina. Tampoco recibió jamás la Beca Guggenheim.
En 1996 donó su biblioteca personal de 10.000 volúmenes para la creación de una fundación, con sede en el Chaco, dedicada al fomento del libro y la lectura, y a la docencia e investigación en Pedagogía de la Lectura. Esta fundación ha creado y sostiene diversos programas culturales, educativos y solidarios
Una crónica del viaje que realizó Mempo Giardinelli junto a Fernando Operé hacia las profundidades de la Patagonia. Un recorrido que le sirvió también para acompasar la composición de una novela. Conforme avanzan hacia el sur por esas carreteras vacías, interminables, la novela va creciendo a grandes pinceladas. También sirve el camino de conducto para la introspección y la memoria. Giardinelli recuerda amistades, afrentas, gozos y complicidades. Uno de los pasajes más notables es cuando habla de Juan Rulfo, a quien el autor conoció durante el tiempo que vivió exiliado en México. Nos pinta un Rulfo muy distinto al que se suele describir y nos cuenta, desde la cercanía que otorga la amistad, los motivos del silencio, las luchas internas y los tormentos del jaliciense.
El libro de un viaje en el cual te sentís arriba del Ford fiesta rojo viajando por el desierto patagonico sentado junto al escritor de la novela. Una forma muy cálida y agradable de escribir aunque un poco pesimista. Recomendable especialmente para las gentes patagonicas
Excelente libro de viajes, de hecho gano el premio Grandes Viajeros. Aunque es mas que una crónica de viajes, ya que esta lleno de referencias literarias (mención aparte merece la semblanza a Juan Rulfo) e intercala pequeños fragmentos de la verdadera novela que el quería escribir y estaba atascado, una continuación de su libro Imposible Equilibrio. A titulo personal, me hubiera encantado leerlo en 2005, cunado hice un viaje muy parecido al de Mempo. Cunado leí las descripciones de los pueblos a los que va llegando (Puerto San Julián, Caleta Olivia, Comodoro, Rada Tilly, etc.), se me disparaban imágenes de ese viaje que hice con amigos. La gran diferencia es que yo viaje con 28 años y nunca me había lanzado tan despreocupadamente a la aventura, es decir, mochila y lo que nos depare el destino, incluso lo hicimos con muy poco dinero. Recuerdo las maravillas que encontré en cuanto a fauna, paisajes, inclemencias del tiempo. todo para mi era descubrimiento. era un joven optimista y explorador. Acá Mempo ya es un hombre grande con muchos viajes y vida encima. Y si bien disfruta la Patagonia, también ejerce criticas fulminantes, ofrece una descarnada visión de esta vasta tierra postergada por desidia, aunque siempre se lo disfrace de imposibilidad por clima hostil, y recordando mi viaje, no puedo estar mas de acuerdo. El libro esta bien balanceado entre descripciones propias de una crónica y comentario socioculturales. Bajar por la ruta 3 hasta Rio Gallegos y subir por la 40, es decir bajar por el lado del atlántico y subir por el pacifico es una increíble experiencia (sobre todo para un argentino), y llevar este libro como compañero de viaje es una muy buena idea.
Este livro foi meu companheiro de viagem em dezembro de 2011 pelo norte da Patagônia argentina, em Bariloche e entorno. Road-story sobre a jornada de Giardinelli e um amigo espanhol, em um Fiestinha, até o extremo sul do continente. Em paralelo à narrativa da viagem, ele conta sobre o desenvolvimento de uma novela, em que um casal de apaixonados vive uma aventurosa fuga da polícia, também rumo à Patagônia. Um dos destaques da obra são as reminiscências do amigo Juan Rulfo, escritor com quem Giardinelli conviveu durante o exílio no México. Li o original em castelhano, que comprei em Buenos Aires numa das livrarias mais bonitas do mundo, El Ateneo.
I met the author of this book (Mempho Giardinelli) at a travel literature conference where he was a speaker. In alternating chapters, he tries to resolve the end of a troublesome novel he is working on, and tells you about his own trip down the spine of Argentina into Patagonia on the infamous Rt 44. A great read and a great road book.