Un colegio es un edificio gris habitado por alumnos de primera, de segunda y de tercera clase . Un lugar frecuentado por atracadores de recreos , ladrones de voces , niños invisibles . Esta es una historia sobre colegios, rompecabezas y niños algo rotos. Tres adolescentes en el umbral de la mayoría de edad , Rompecabezas desgrana sus vivencias, los problemas que crea y el daño que algunas veces hace ir al colegio, cuyas puertas no hay más remedio que cruzar, aunque al otro lado haya nubarrones, miedos, soledades y un buen montón de complicaciones.... Sí y no. Es una novela juvenil, porque la pueden leer adolescentes. Faltaría más, protagonizándola adolescentes. Si tienes a partir de 14 años Rompecabezas te encantará. Pero no es una novela juvenil, porque nos resistimos a encajar en etiquetas y esta novela puede disfrutarla perfectamente un adulto. De hecho los adultos que la han leído afirman haber revivido con ella muchos recuerdos de sus tiempos de colegio. Laura Rivas Arranz . Esta es su primera novela. Pero también ha escrito Pasos en la escalera . Laura también escribe algún que otro artículo para periódicos de su ciudad, Salamanca. Además publica cuentos en el blog Desde el Bosque . Los que la conocen confirman que en la actualidad está trabajando en su tercera novela.
Corre el rumor de que, cuando era pequeña, Laura iba a un colegio de monjas que olía un poco a..., ¿cómo decirlo?... a chamusquina... Quizá esta novela saliera de lo que la autora vivió allí dentro... En cualquier caso, si tu colegio o instituto olía (o huele) a chamusquina, es probable que Rompecabezas sea un libro para ti. te toca a ti decidir si lees Rompecabezas. Ojalá te animes a ello. Si quieres googlear sobre la autora y la novela, encontrarás reseñas y comentarios que a lo mejor te ayudan a decidirte. Si al final te animas a adentrarte en Rompecabezas, a la autora le encantará saber tu valoración y/o tu opinión. Si dejas un comentario, ayudas a dar más visibilidad a la novela y a que más gente la conozca. Si después de leerla piensas que esta historia merece que otros lectores la conozcan por favor no olvides comentar y valorar. De parte de la autora, muchísimas gracias :)
Hay libros para escaparse y libros para encontrarte. Laura Rivas Arranz escribe los segundos.
Su primera novela, Rompecabezas, sigue a tres adolescentes durante dieciséis horas para contar una historia sobre cómo el acoso escolar nos marca, tal vez para siempre. La segunda, Pasos en la escalera, es una novela de soledad, secretos y metaficción protagonizada por nueve vecinos con vistas al vacío.
Licenciada en Derecho y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, Laura escribe con un lenguaje directo y las palabras justas que mejor dibujan un lagrimón, un escalofrío, un nudo en la garganta.
Publica también cuentos y artículos en prensa y vive en Salamanca.
Actualmente trabaja en su tercera novela.
Historias para lectores de ficción psicológica, narrativa social o personajes que se te quedan dentro.
Ya se veía en aquellos posts sobre un colegio imaginario en los foros de cine que ambas frecuentábamos que Laura sabía contar historias. Por eso tenía un buen presentimiento al respecto.
Quizá por este sesgo de conocer un poco lo que puede haber detrás de la autora y por el tema elegido me ha gustado más de lo que pensé, aunque no me acabe de quedar claro el papel de Julio respecto al trío protagonista, como no sea oponer su visión del destino a la de sus hermanos pequeños, a veces he pensado que sobraba un poco. También me hubiera gustado saber más de Soledad, que es quién mejor retrata mi propio paso por un colegio demasiado parecido al que se describe, el maldito colegio de provincias cuya inducida posición en el mismo luego puede contar demasiado en un barrio, una ciudad pequeña o un pueblo.
Y eso es para mí lo mejor de esta novela, los sentimientos, reacciones y actitudes de dos niñas y un niño, afectados en distinto grado por un sutil pero igualmente definitorio acoso escolar alentado por adultos que pretenden favorecer a un grupo de alumnos en concreto y acallar a otros, no vayan a destacar por encima de los niños bien; nadie verá su vida truncada pero les robarán su voz -muy bien este concepto de "ladrones de voces"- y prevalecerá la de estos, parece que se deja abierta la posibilidad de que eso no sea así, esperemos que Sofía, Aurora y Sergio puedan escapar u oponerse, pese a la parte de su identidad que conformó tan nefasta socialización escolar.
Me gustará si me entero de que este libro ha podido llegar a molestar a los que formaran parte de grupos parecidos a los preferidos de la Señorita Ángela. Es lo menos que os puede suceder, que tengáis que reconocer lo relativo de vuestro éxito.
Me ha encantado la crítica a esas convivencias espirituales en las que pasaba esto, cito de la novela:
"Porque engañados otro año más por aquel monstruo de sinceridad entrometida, las religiosas permiten una libre y terriblemente pública circulación de críticas contra ellos"
Esto es algo que he vivido personalmente. Gente que se creía con derecho a hacerte levantar y preguntarte "¿por qué hablas tan poco?", como si no lo hubiesen provocado ellos mismos. Y por supuesto, con el propósito de cuestionarte a ti, una vez más, y nunca a los favoritos de las monjas.
Me han gustado además el estilo reconocible y más contenido que el que le veía en foros -conste que a mí me parecía bien así-, el recurso de la caja de las fotos del abuelo Hugo, lo bien definido de los tres protagonistas y que me ha resultado muy accesible y sencilla de leer sin ser cliché tras cliché, una obra que respeta al lector, le concede la suficiente inteligencia y se ajusta perfectamente a su nivel de pretensiones.
Si habéis ido al colegio en España durante los últimos 50 años esta novela es para vosotros, "una educada estirpe de expectativas responsables y de mucho provecho", ahora lo estamos viendo.
La narración es muy sencilla y ágil, nada recargada y huyendo de la metáfora, salvo por algunos detalles que se encuentran de manera muy localizada. La división responde a las anécdotas de la niñez que se van contando en cada capítulo aunque con frecuencia, sobre todo al final, estos títulos se vayan desentendiendo un poco del contenido real. Los cambios de escena son los que mantienen activa la mente del lector, que tiene que preguntarse al principio de cada párrafo si ya se está hablando de otro personaje y, en tal caso, quién es. Estos cambios están bien hechos porque en menos de una frase ya sabemos sobre quién estamos leyendo. Asimismo, la caracterización de los personajes es buena, aunque un poco gris por el poco movimiento que tienen y lo mucho que se insiste en determinados aspectos, como la mentalidad fatídica de Sofía o las dudas continuas de Julio. A priori parece que tal vez un uso un poco menor del pensamiento "en voz alta" habría venido bien para darles una tercera dimensión más pronunciada a los personajes, pero también se hubiera roto la estética un tanto gris del libro, donde se juega mucho con la incomunicación de sus personajes, quienes prácticamente sólo se relacionan en los recuerdos de Aurora. Al acabar de leer se tiene la impresión de que no ha pasado gran cosa, sobre todo porque el prólogo promete unos cambios que luego en realidad no se producen: ninguno de los personajes en realidad da un giro a su vida, salvo quizá Julio, pero parece que tampoco acaba de decidirse. En ese sentido, las expectativas quedan un poco truncadas, aunque también es cierto que animan a continuar la lectura. La narración es muy rápida, entretenida y con algunos toques de humor bastante refrescantes gracias a las anécdotas infantiles, que no sólo hacen muy ameno el libro sino que también atan de alguna manera la historia de los personajes con la del lector.
Compré esta novela en Amazon aprovechando que estaba gratis. Y creo que es la mejor obra de todas las que he comprado por ese precio en Amazon, exceptuando libros clásicos con los derechos de autor caducados, claro está.
Sin ser ninguna maravilla -lo cual tampoco creo que sea su pretensión-, sí es, en general, una novela bien escrita. Sus puntos fuertes son su temática, con la que es muy fácil llegar a muchos lectores por tratarse de aspectos en los que es fácil verse reflejado, y los personajes, que resultan atractivos y gozan de bastante fuerza narrativa, aunque opino también que podían dar un poco más de sí.
En el debe situaría los continuos cambios temporales. No digo que sea una mala idea, pero al llevarla a cabo no me acaba de convencer, son demasiados saltos y demasiado repentinos, muchas veces aún te estás situando tras un nuevo cambio y ya se acaba esa parte volviendo a saltar. Me resulta excesivo. Entre los aspectos que menos me gustaron también situaría el final, un poco flojo para mi gusto.
De todas formas, no creo que merezca tanto rechazo por parte de las editoriales como para tener que ser una autoedición, se ve publicado por ahí cada engendro que 'pa qué', tanto de autores medianamente consagrados como de noveles. Quizás esta obra sí pudiese tener su hueco editorial, y animaría a la autora a que siga escribiendo, tras leer esta obra creo que puede mejorar y convertirse en una escritora consistente.
De una manera amena y entretenida, Laura nos permite recordar como los años escolares nos forman y nos permiten descubrirnos, a través de nuestros amigos, familiares y profesores, como al crecer los sueños cambian y las ilusiones se van dejando atrás. Es una historia agradable de leer, que permite reflexionar a través de los ojos de los personajes, de ver al pasado y saber que se ha crecido sin dejar que esas influencias infantiles realmente nos abandonen por completo.
Empezaré por el principio (valga la redundancia), por las sensaciones que ofrece la novela en sus inicios. El título del libro es perfecto en relación a lo que te encuentras en sus páginas iniciales: un cóctel de flashbacks que la protagonista, Aurora, percibe al observar fotografías de su niñez. Terminados los dos primeros capítulos, es fácil que tengas que volver a leerlos detenidamente para situarte dentro de la novela y su intrincada estructura. Cuesta al principio, aunque poco a poco uno va acostumbrándose a los cambios bruscos de tiempo y personaje (que a la vez resulta original, y nos hace discurrir un poco; y nadie se ha muerto nunca por rebanarse los sesos). Se están narrando sucesos de un personaje y de pronto se pasa a otro, sumergiéndonos en él, dejando a un lado el que habíamos empezado. Esto no es malo en sí mismo, pero quizás se cambia demasiado rápido algunas veces. Es solo mi opinión, y yo, por desgracia, no poseo la verdad universal.
Es un libro, autoeditado por la autora, bastante cortito. Esta muy bien escrito y las descripciones y narracion son muy interesantes, creo que la escritora puede llegar a hacer cosas francamente buenas.
Mi nota no es muy alta, por dos motivos, uno, no es un genero que me guste y dos, el final, que no me parecio un final propiamente dicho. Todo el libro es una muy buena narracion, sobre la infancia y la juventud, narrada a dos tiempos(la infancia de los niños, y despues en el presente la adolescencia), no es un libro juvenil aunque aparezcan niños y jovenes.
En conclusion, es muy buen relato, para leerte en una sola tarde.
Ojala algun dia llegue a leer algun libro de esta autora de otro genero(ficcion, aventura, historico o romantico), seguro que seria una gozada.