Este libro se ha escrito para restablecer la verdad adulterada por la mayoría de los historiadores, que han maltratado a una de las más ilustres figuras de la historia argentina, la de don Cornelio de Saavedra, el Jefe de la Revolución de Mayo y el primer gobernante de la República Argentina. "Vale más el escándalo que la mentira", ha dicho un gran Papa, San Gregorio Magno. Es hora de que en la historia argentina, que ya tiene 150 años, acaben las fábulas aunque empiece el escándalo. Saavedra ha sido calumniado y empequeñecido para agrandar por contraste la diminuta figura de Mariano Moreno, prócer sin hazañas, a quien sus panegiristas no mencionan nunca sin ahuecar la voz y repetir los cien lugares comunes cuya falsedad aquí se demuestra. Moreno, que ingresó en las páginas de la historia patria el l9 de enero de 1809 como enemigo de la emancipación de su tierra natal y murió en alta mar el 4 de marzo de 1811, yendo a Londres con la credencial de embajador argentino en nombre de Fernando VII, (uno de los reyes absolutos de más triste recuerdo en aquellos tristísimos tiempos), se ha quedado con la mayor parte de la gloria de aquel año sin igual. Nos lo han presentado como el numen de la Revolución y ahora pretenden que sea el "Espíritu de Mayo". Contra esa pretensión, nada inocente, se ha escrito este libro. Cualquiera que sea la acogida que le dispensen los historiadores, lo lean o afecten ignorarlo, estamos ciertos de que restablecerá algunas verdades importantes y con ellas la fisonomía de la patria; y de que en adelante la historia de Mayo no podrá escribirse con tanta impunidad como lo ha sido hasta ahora.
Año X debería ser un libro fundamental para quienes se interesan por el revisionismo histórico. En 1960 se cumplían 150 años de uno de los hechos más importantes de la historia argentina: la Revolución de Mayo de 1810, también conocida como la Semana de Mayo. Aprovechando el aniversario, Hugo Wast nos entrega un libro que replantea muchos de los supuestos sobre lo ocurrido en esa fecha. En una obra extensa y bien documentada, Wast nos muestra que mucho de lo que se suele enseñarse en las escuelas sobre los sucesos de aquella semana no es real.
¿QUÉ PASÓ EN LA SEMANA DE MAYO DE 1810? El 18 de mayo de 1810, llegó a Buenos Aires la noticia de que el rey de España, Fernando VII, había sido tomado prisionero por Napoleón. Debido a esto, en los días siguientes, algunos criollos comenzaron a presionar a las autoridades peninsulares para exigir un Cabildo Abierto, que tuvo lugar el 22 de ese mes. En él, debatieron la soberanía y, finalmente, tras varias idas y vueltas, lograron la renuncia del Virrey para establecer un gobierno propio, denominado Primera Junta de Gobierno, que se conformó el día 25. Aunque pasaron seis años más hasta que se declaró oficialmente la independencia, el 9 de julio de 1816, esa revuelta inicial fue la que puso en marcha los engranajes que nos llevarían hasta aquella. Estos son, resumidamente, los hechos históricos, comprobados. A partir de ahí, hay mucho debate sobre lo que realmente ocurrió, tanto en esa semana como en los meses siguientes, así como sobre el rol que los diferentes próceres cumplieron en la misma.
NI CIVIL Y MULTITUDINARIA Hay algunos hechos en los que parecieran ponerse de acuerdo la mayoría de los historiadores: 1- La Revolución de Mayo fue civil y popular. 2- El día 22, una multitud se congregó frente al Cabildo, soportando una molesta lluvia, para exigir la renuncia del Virrey Cisneros. 3- La revolución estuvo inspirada en los ideales de la Revolución Francesa, a la que se tomó como modelo. 4- De entre todos los complotados para derrocar al virrey y nombrar un gobierno patrio, se destada un nombre: Mariano Moreno, considerado el principal ideólogo, líder y vocero destacado de la revuelta.
En su libro, Wast ataca uno por uno estos supuestos y, valiéndose de nutrida documentación, nos demuestra que: 1- La Revolución de Mayo fue, principalmente, militar y tuvo como principal promotor al coronel Cornelio Saavedra, jefe del Regimiento de Patricios, el más numeroso e importante que tenía por entonces el país. 2- El Pueblo que convocó en el Cabildo aquel día distaba bastante de ser una multitud: apenas poco más de 150 personas (casi todos militares y clérigos), en una población que superaba ya entonces las 50 mil almas. Fue el tintineo de las armas portadas por los manifestantes, más que su número, lo que determinó el resultado del Cabildo Abierto. 3- Los líderes de la Revolución, en su inmensa mayoría, no sentían más que desprecio por lo ocurrido en Francia en 1789, en particular por el baño de sangre en que degeneró aquella revolución, que concluyó en el surgimiento del emperador Napoleón I. 4- A este último punto, dedica Wast la gran mayoría de sus páginas, demostrando que Moreno estuvo lejos de ser el prohombre que quieren ver en él sus adoradores. Tantos argumentos merecen, como mínimo, su propio apartado,
MORENO, EL IMPOSTOR ¡Qué no se ha dicho sobre la figura e influencia de Mariano Moreno! Parece casi increíble que alguien que apareció por primera vez en la escena pública en 1809 y falleció a los 32 años en marzo de 1811 haya logrado encumbrarse tanto entre los próceres argentinos. ¡Si hasta mis padres me pusieron de nombre Mariano, por él! Entre los números logros que se le atribuyen, se dice que fue: - El “alma” de la Revolución de Mayo, en la cual tuvo un papel fundamental. - Un gran demócrata y estadista visionario, con ideas radicales para su época. - Un intelectual luminoso y lúcido, destacado por su aguda visión política y económica, como en su obra Representación de los hacendados. - Impulsor de la Educación y la Cultura. - Fundador de la Biblioteca Nacional. - Fundador del diario La Gaceta de Buenos Aires, mediante la cual promovía la difusión de ideas sobre política y educación. Incluso se lo considera el primer periodista argentino, y en su honor se dispuso que el 7 de junio (día de la fundación de La Gaceta) sea el Día del Periodista, en Argentina. - Hombre de Acción y Pasión. Su figura se asocia con el "fuego" de la revolución, por la resolución y la firmeza en sus convicciones políticas, en contraste con figuras más moderadas.
A lo largo de casi 300 páginas, Hugo Wast se encarga de demostrar la falsedad de cada una de estas afirmaciones y demostrar que el único motivo por el que se le atribuyen todos estos logros fue la acción de su biógrafo y gran apologista, nada menos que su hermano Manuel Moreno. Este publicó, en 1812, Vida y Memorias de Mariano Moreno, libro en el que crea el mito que luego muchos historiadores repitieron y siguen repitiendo hasta el día de hoy, sin tomarse el trabajo de recurrir a otras fuentes. En síntesis, Wast demuestra que: - Moreno tuvo una influencia nula en la Revolución, y que durante esa semana estuvo alejado de los encuentros donde se tomaron decisiones, casi todo el tiempo. -No fundó la Biblioteca Nacional ni La Gaceta, sino que ambas fueron creación de la Primera Junta, de la que Moreno era apenas el secretario. En la biblioteca, se le otorgó el título de Protector -tarea que, por otro lado, desempeñó de formar bastante mediocre- y en el diario, apenas fue uno de los redactores. Incluso en este último rol, su papel fue limitado y muchos de los artículos que se le atribuyen gracias a la biografía escrita por su hermano, en realidad fueron obra de Manuel Belgrano (los artículos aparecían sin firma). - Su obra Representación de los hacendados (“obra que todos citan y casi nadie leyó”, agrega Wast) no es ni original, ni un ejemplo de buena escritura. En un estilo farragoso, Moreno esgrime argumentos en favor del libre comercio con Inglaterra que ya habían sido utilizados anteriormente. - En general, estuvo lejos de ser el gran escritor que sus defensores sostienen. Muchos de los elogios que recibe son por obras que en realidad escribieron otros, especialmente Belgrano. Pero en los textos que son indudablemente de su autoría, el estilo es penos. Dice Wast, en una cita que es ejemplo magistral de sarcasmo: «Asombra el lenguaje entarascado de Moreno, de mala sintaxis, desesperadamente declamatorio y atiborrado de citas de colegial, que quiere demostrar sus recientes lecturas; y que para decir “sale el sol” necesita tantas páginas, que el lector llega al final de ellas en plena oscuridad» -No fue un demócrata ni nada que se le parezca. Por el contrario, en sus cartas y otros escritos (como el Plan de Operaciones, cuya autoría Wast le atribuye) no duda en proponer la muerte para cualquiera cuyas ideas se opongan a las suyas. - Las ideas jacobinas de Moreno hicieron mucho más daño que bien a la causa de la independencia argentina.
LOS VERDADEROS HÉROES La única crítica que puedo hacerle al libro es que por momentos es un poco reiterativo, tal vez como resultado del enojo con que fue redactada. La obra de Wast rezuma indignación. Y es comprensible. Indigna que se le cuelguen tantos laureles a quien no hizo nada por merecerlos, mientras otros, los verdaderos héroes, permanecen en la oscuridad o son ignorados por la historia. Por ejemplo: - Cornelio Saavedra: principal artífice de la Revolución de Mayo. - Manuel Belgrado: auténtico autor de muchos de los textos cuyas ideas y buena redacción le otorgaron a Moreno su injustificada fama de escritor lúcido. - Juan Hipólito Vieytes: auténtico “primer periodista argentino”, quién fundó en 1802 el Semanario de agricultura, industria y comercio. - Luis José de Chorroarín, lo más parecido a un fundador que tuvo la Biblioteca Nacional, de la que fue su primer Director, además de que contribuyó a su creación mediante innumerables cartas y solicitudes a la Junta, durante meses. Incluso llegó a donarle todos los libros de su propiedad, una colección de incalculable valor.
AÑO X EN LA ACTUALIDAD Cuando apareció, el libro generó un revuelo inmenso. Muchos historiadores saltaron a defender a Moreno, generalmente basándose más con agravios hacia Wast que en discutir su extensísima evidencia bibliográfica. Por desgracia, con el tiempo ese furor se apagó y las cosas siguieron más o menos como siempre, con Moreno firme en ese pedestal en el que lo pusieron las mentiras de su propio hermano. El libro se reeditó en 1970, y desde entonces no ha habido nuevas reimpresiones. Por lo tanto, es difícil de conseguir. El que poseo, llegó a mis manos de casualidad. Sin embargo, desde esta humilde reseña, hago mi llamado para que quienes puedan leerlo, lo hagan. A mí me arrojó nuevas luces sobre los sucesos de Mayo, así como sobre la figura inflada de Moreno. Pero también me hizo preguntarme cuántas otras mentiras sobre nuestra historia seguiremos repitiendo y repitiendo, sin cuestionarnos su veracidad.