Basil Grant, Horne Fisher, Gabriel Gale, Mr. Pond, el padre Brown... una verdadera galería de personajes excéntricos, diversamente locos, pero alumbrados por la llama del genio, todos ellos dados al sutil arte de resolver asesinatos o misterios aparentemente sin solución. Pero no sólo comparten el ingenio o la propensión a la de alguna manera, todos ellos son Chesterton, máscaras o avatares del autor, por medio de los cuales nos invita a reflexionar sobre la condición de la sociedad o sobre la naturaleza humana. El presente volumen recoge once relatos de crimen y misterio extraídos de las obras detectivescas de G.K. Chesterton y, no sólo nos ofrece un amplio retrato de cada uno de estos personajes que forman su peculiar galería de investigadores, sino también, como es habitual en el autor, una sabia combinación de destreza en la exposición y en la ambientación, suspense, humor e ingenio.
Gilbert Keith Chesterton was an English writer, philosopher, lay theologian, and literary and art critic.
He was educated at St. Paul’s, and went to art school at University College London. In 1900, he was asked to contribute a few magazine articles on art criticism, and went on to become one of the most prolific writers of all time. He wrote a hundred books, contributions to 200 more, hundreds of poems, including the epic Ballad of the White Horse, five plays, five novels, and some two hundred short stories, including a popular series featuring the priest-detective, Father Brown. In spite of his literary accomplishments, he considered himself primarily a journalist. He wrote over 4000 newspaper essays, including 30 years worth of weekly columns for the Illustrated London News, and 13 years of weekly columns for the Daily News. He also edited his own newspaper, G.K.’s Weekly.
Chesterton was equally at ease with literary and social criticism, history, politics, economics, philosophy, and theology.
El título es falaz. "El arte del asesinado: 11 relatos de crimen e investigación" puede hacerte creer que estarás ante una serie de cuentos manuales que describen con visión criminológica la forma en que se desarrolló el delito y cómo lograron resolverlo ajustándose a la ciencia criminal. No, no hay nada de eso. G.K. Chersterton, a través de un poco más de una decena de cuentos, nos expone personajes, alejados del estereotipo de "caballero inglés", locuaces y extravagantes, ordinarios y comunes, por medio del sentido común o del ocaso dan solución a muertes que, al igual que los personajes principales, rayan la rareza, extravagancia o lo paranormal. En efecto, salvo en los relatos "La cruz azul" y en el "Jardín del humo", no se encontrarán en sus narraciones los típicos investigadores galardonados con mentes brillantes que corren a la velocidad de la luz. Al contrario, nuestros héroes del crimen son, por ejemplo, un sacerdote (el padre Brown) o un pintor y poeta de mala muerte (Gabriel Gale). La construcción de personajes y su psíquis en tan pocas páginas es importante de destacar. En cuanto al nudo de cada historia, no esperen grandes plot twist, tampoco confíen que aparecerá una avalancha de sangre o la descripción pormenorizada de la muerte de un desafortunado. Pero sí ilusiónense en lo singular de las muertes de las pobres almas, algunas, pueden parecer de una historia de terror pero con una explicación muy terrenal. Mis cuentos favoritos?. "Las extraordinarias aventuras del comandante Brown" (en algo debió inspirarse Dan Brown en su novela Inferno sobre la existencia de esas cofradías que cumplen sueños). "El rostro en la diana" (por la referencia a la impunidad). "El pozo sin fondo" (impunidad y el resguardo de las veneraciones caminantes). "Los tres jinetes del apocalipsis" (la suerte y el destino vence cualquier racionalidad). "La cruz azul" (los verdaderos héroes están en los lugares que menos se nos puede ocurrir) "La resurrección de Padre Brown" (más allá de la descripción graciosa de Sudamérica y que aún prevalecía la idea de que todos seguíamos siendo indios incivilizados ya iniciado el s.XX , la sátira hacia la religión y su devoción se logra, plenamente, en este relato). Conclusión? : Un libro fácil, rápido y entretenido que más que darnos cátedra de cómo se extingue la vida del prójimo lo que busca es desnudar el absurdo del sentido común del hombre. Yo le doy 4 estrellas.