5 Estrellitas. ¡Qué libro más bonito, por favor! Me ha encantado. Definitivamente, Mary Balogh me ha ganado con ésta serie. Es cierto que es de mis favoritas, pero sus libros viejunos me parecían muy lejanos a lo que escribió años después. Con los dos últimos que leí, ha roto los esquemas y me ha recordado a sus mejores obras.
"Lord Carew's Bride" es el cuarto libro de la serie Stapleton-Downs. El primero y el segundo estuvieron encadenados, y el tercero y cuarto también lo están entre ellos.
Éste es el libro de Samantha Newman, la prima menor de Jennifer, protagonista de "Dark Angel". Han pasado seis años del anterior libro y Samantha a sus veinticuatro años está a punto de convertirse en una solterona. Desde el desastre ocurrido con su prima y su ex prometido, Samantha se sintió terriblemente culpable, además de una niña estúpida e inmadura. Por ello mismo juró que no se casaría, pese a tener una buena dote y ser muy hermosa; un canalla la arruinó para el amor.
La temporada está a punto de empezar en Londres y Samantha está pasando el invierno con su prima y su esposo en el campo. Una tarde en que Sam sale sola a pasear, se encuentra con la mansión vecina, y un hombre. Un hombre anodino y lisiado, pero refinado, muy gentil y amable, y que le dice, es el paisajista del marqués de Carew. Tarde tras tarde, Samantha y el señor Wade se encuentran para pasear y enseguida, Sam lo considera su mejor amigo.
Pero no será lo mismo para Hartley Wade, marqués de Carew. No ha sido capaz de decirle la verdad a Samantha. ¿No es mejor, dada su condición, que piense que es un hombre pobre y pueda enamorarse de él por sí mismo? Siendo marqués, a Carew no le faltan atenciones, pero es un lisiado y por su condición se ha convertido casi en un ermitaño.
Todo cambia cuando Samantha tenga que irse a Londres para la Temporada, y sin poder decir nada a nadie de su amistad con un paisajista. El problema será cuando en Londres vuelva a encontrarse con su peor pesadilla, y teme que esta despierte antiguas pasiones que la repugnan. Pero no todo estará perdido, cuando Carew se arme de valor y viaje a Londres dispuesto a luchar por Samantha y conseguir que sea suya, aunque tenga que enfrentarse contra su propia familia.
Pues sí, un hurra por la señora Balogh, porque en esta historia sí lo supo hacer. Samantha es una joven que ya no cree en el amor, o en la pasión porque un canalla la destrozó y no es capaz de fiarse. Cuando conoce a Hartley, sus intenciones no son enamorarse, pero él le da paz, seguridad, amistad y un cariño incomparable. Carew es un hombre bueno, al que su impedimento ha condicionado toda su vida, pero también ha forjado su carácter. Cuando se encuentra con Samantha, es amor a primera vista, y ve en ella más que su belleza, ve a una joven incomparable que fue herida y solo quiere hacerla feliz.
La novela se desarrolla en una serie de clichés, por los que ha pasado bien el tiempo. Tenemos una historia en la que la protagonista se ve dividida por dos hombres, uno al que respeta pero no cree capaz de amar, y otro que destrozó su inocencia y capacidad de amar, y que además ha vuelto para intentar enamorarla. Su decisión final será aquella que le de mayor seguridad, pero que le descubrirá lo que realmente es el amor.
Ha funcionado muy bien. Me ha gustado muchísimo, desde el principio hasta el final. Además, me ha gustado que por una vez, la señora Balogh le de su merecido al malvado, que imagino que no lo hizo en el anterior libro, porque ya lo haría aquí.
Los protagonistas me han encantado. Aquí tenemos a una Samantha ya adulta, muy distinta a la niña que conocimos en el anterior libro. Y Hartley es puro amor, desde el principio de la novela, hasta el final. Me ha gustado muchísimo como la trata y como la ama. Solo ha habido un momento, un giro que ha intentado estropear la felicidad, para acabar reforzándola al final.
Me queda poquito para acabar la serie, y espero que los siguientes mantengan muy alto el listón, al menos los libros de las primas lo consiguieron.