Ya sabía yo que el primero era introductorio. Y, aunque fue una pasada, este ha llevado todo al siguiente nivel.
Profundiza en el worldbuilding mientras añade más magia, más acción, más historia, más romance, algo de spicy... siguiendo a unos personajes que ya son familia (con añadidos) y mezclando drama y humor de una forma impecable.
Lo he vivido muchísimo y tengo claro que va a ir a mis sagas favoritas si sigue así.
"A veces, para ganar hay que perder." Raven
La ambientación sigue en su línea, metiéndote de lleno en la historia, en esta ocasión, viajando con los protagonistas en su búsqueda del oráculo.
La búsqueda es uno de los puntos principales de la trama, pero también la huida de la gente de ambos bandos, el descubrimiento de nueva información sobre la profecía y los poderes, y la aparición de nuevos personajes.
Es un no parar de acción, encontronazos, batallas, descubrimientos y acertijos; como digo, con sus momentos de humor y drama, y su dosis de romance.
Con la nueva información y personajes, se amplía el worldbuilding en cuanto a la magia, la historia, los linajes y los bandos.
Me he pasado todo el libro haciendo teorías de cosas y he acertado la mayoría. Las que no he acertado me han dejado loca.
Vaya final de infarto. De repente han empezado a pasar cosas y ya no hemos parado hasta ese pedazo de final que me ha dejado impactada.
Y devastada.
Y poco más voy a decir, para no destripar nada. Así que vamos con los personajes.
- Danielle. Sigue creciendo y aprendiendo a medida que va descubriendo cosas. Me parece una protagonista valiente, resiliente y leal, aunque tenga momentos en que me gustaría zarandearla. Momentos que se entienden por su juventud y su situación.
- Alexander. Le amo. Tiene las mismas cualidades que Danielle (y casi que las mismas debilidades por su situación), pero es más valiente en cuanto a jugársela por amor. Me encantan los hombres literarios que, en el momento en el que se dan cuenta de que están enamorados de la chica, se lanzan de cabeza y sin red.
- Raven. Mi niño precioso. Es lo más bonito que hay en este libro, con su lealtad, su cariño y su inocencia. Aunque diga las cosas de aquella manera o tarde, le adoro.
- Wood. Se ha ganado un lugar en mi corazón con su historia y su forma de ser. Le adoro.
- Dith. Es una familiar que, a mí parecer, se comporta de una forma extraña con su protegida. Conociendo más su historia, sigo sin comprenderla, pero le tengo cariño.
- Robert. Me encanta este chico. Va a llegar lejos con su visión. Es justo lo que está sociedad necesita.
- El aquelarre de Robert. No los conozco mucho, pero casi todos me han caído bien. Podrían ser el inicio de un nuevo orden en el que los brujos sólo fueran brujos.
- Cam. Parece muy mono. Esperemos que lo siga siendo, porque me gusta (y me gusta para alguien).
- Sebastian. Ay, este chico ha sido muy inesperado, pero me encanta.
El romance ha explotado en plan bien. Es cierto que siguen con el tira y afloja, pero ya se ve clarísimo y los únicos que no se dan cuenta, son ellos. Hay momentos bonitos de decirse cosas preciosas, de apoyarse y consolarse, de preocupación, de celos... Me matan.
Y, además del romance principal, se explora un romance pasado, precioso y triste, que toca el alma. Y un posible romance que promete.
RESUMIENDO: Si te gusta el slow burn con tintes de enemies to lovers, cargadito de tensión y de tiras y aflojas; en un mundo lleno de magia y secretos; tienes que conocer Las crónicas de Ravenswood.
Y ya dejo unas citas y me voy.
Empiezo con Wood y su impulsividad.
"Si por mi fuera, quemaría ambas academias hasta los cimientos y me sentaría a ver el puto mundo arder."
Sigo con Danielle en modo pro.
"Si lo tocas, te mato."
"Aparta de mi camino o te ilumino como un puto faro."
Continuo con Alexander, que lleva todo el peso.
"¿Para qué demonios me servía tanto poder si no podía emplearlo para defender a los que me importaban?"
"Danielle Good era luz. Una luz pura y hermosa como jamás había contemplado antes. Una que yo no tenía ninguna intención de apagar."
"No somos enemigos. No me importa lo que las leyes digan o lo que se espere de nosotros."
"Estaba celoso. De Cam y de cualquier persona que haya tenido alguna vez la oportunidad de tocarte sin miedo a hacerte daño. Aún lo estoy."
"Tú siempre estás bien. Eres resistente de un modo exasperante. Demasiado fuerte para tu propio bien."
"Si se te ocurre tocarla, te arrancaré el brazo y se lo daré de comer a los lobos. Y luego te arrancaré el otro brazo solo por pura diversión."
"Quiero tocarte. Quiero acariciar, besar y lamer cada rincón de tu cuerpo. Cada maldito rincón. [...] Si tú quieres que lo haga."
"Te veo, Danielle Good, y yo tampoco te tengo miedo."
"No tienes idea, Danielle Good. Ni la más remota idea de lo que me haces."
"No existe magia en este mundo ni fuera de él que se sienta como lo hace la tuya, Danielle Good. No la hay ni la habrá jamás."
"Desde el día en el que te conocí no sé qué hacer conmigo mismo cuando estás en la misma habitación. Y empiezo a creer que podría permitir que el mundo entero ardiera si tú me lo pidieses."
"Te veo, Danielle Good, y no tengo miedo. No puedes deshacerte de mí. [...] Te tengo, ángel."
Y termino con los dos.
"- No vas a hacerme daño, Alexander.
- Tú solo... asegúrate de volver. Entera.
[...]
- Vuelve conmigo, Danielle Good. Te estaré esperando." Danielle y Alexander
"- No vuelvas a hacer algo así jamás.
- Eres consciente de que voy a hacer lo que quiera, ¿verdad?
- Cuento con ello, Danielle Good." Alexander y Danielle
"- A veces parece que te... duele cuando te toco.
- Solo cuando dejas de hacerlo." Alexander y Danielle