Ángel Borreguero crea en este libro lo que podría describir como un museo de personas, sensaciones y experiencias llenas de lujuria, suciedad y literatura en estado puro. El autor nos describe imágenes de lo que fue, sintió y vivió a través de sus sentidos, haciéndonos partícipes de su activa mente.
He disfrutado mucho de esta lectura ya que no había leído nada parecido anteriormente. En Putitos el estilo de versiprosa, tal como lo describe en su prólogo Luis Antonio de Villena, te transporta a este universo en el que el autor nos muestra parte de sí mismo y de sus experiencias.
Si queréis probar a leer algo un poco diferente y que os haga imaginar y conocer este museo tan especial, os invito a leerlo y por supuesto comentarlo conmigo, si os apetece.