Una de las obras más difíciles de reseñar. ¿Cómo empezar? No es una obra de teatro sobre la escena bíblica que describe el título, su trama nada tiene que ver, en apariencia. En apariencia. Es una historia desarrollada en la Edad Media, en la época de la Guerra de los 100 años entre Francia e Inglaterra. Pero para entender esto hay que tomar las pistas que da el texto, porque no lo dice de forma determinada. Es más, nada de lo que dicen los personajes está claro, porque el simbolismo poético está muchas veces a un nivel indescifrable.
Es una obra de teatro en cuatro actos (más un acto alternativo final) como un largo poema sagrado. Una fábula poético-simbólica con subtextos que aluden a las profundidades del espíritu y a lo inconmensurable del designio divino. En ese sentido, la Anunciación a María (el hecho bíblico) actúa como base metafórica del acto poético-dramático, pero como metáfora encarnada. Porque es una obra en la que hay milagros, uno de ellos, y el que se acompaña matéricamente en escena con las campanadas del Ángelus (rezo mariano), es una encarnación y una resurrección a la vez.
El bebé muerto de Mara, quien lo lleva a su hermana leprosa que vive en una cueva para que ésta lo devuelva a la vida. Y lo hace, pero como instrumento del orden divino mimetizado a través de la liturgia de la Natividad (es el día de Navidad y la atormentada pero profundamente feliz Violane le hace leer esos textos a su hermana, mientras sostiene a la bebé en su regazo). Mara como la némesis designada de Violane. Su hermana que reconoce una santidad que ella solo puede parasitar.
Antes, Violane y su dicha casi infame frente a Pierre, el albañil leproso, a quien besa como expiación y redención, pese a que él intentó abusar de Violane. Esto hace que su compromiso con Jaques se rompa, pues Mara está enamorada de Jacques y cree que ella debe casarse con él, por lo que le cuenta lo que vio hacer a Violane. Su amor egoísta y devastador es aceptado por Violane y todo se cumple según lo establecido. Pierre sanará después de ese beso, poco a poco, y construirá iglesias y catedrales (siendo una analogía con San Pedro: "sobre esta piedra construiré mi Iglesia). Jacques no olvidará a Violane a pesar de estar casado con Mara.
Finalmente, en su agonía, Jacques comprenderá el sacrificio de Violane y sabrá la verdad con el solo toque de sus manos: no engañó a Jaques con ese beso, como le había contado Mara, solo era un acto de misericordia. Mara aceptará que intentó matar a Violane y es perdonada por ella. El padre de ambas hermanas regresa de su peregrinación a Tierra Santa solo para ser testigo de la muerte/sacrificio de Violane, del milagro de la reconciliación, pero una reconciliación más grande que la de su propia familia. Quizas una reconciliación universal.
Esta trama, que es tan solo la superficie del significado real de esta obra, se empata con la trama histórica al determinar el sacrificio de Violane (la piedad, la penitencia y la muerte) como una fuerza simbólica que salvará a Francia de la división (política y religiosa), ya que durante la Guerra de los 100 años se formaron dos facciones en el poder (de quienes aspiraban la corona) y de ello se aprovechó Inglaterra para someter al reino. Por esta guerra y estas facciones murió en la hoguera Juana de Arco (que también hay que descifrar a quien se refiere, aunque no es tan difícil ya que habla de Juana y de la hoguera), y Violane, con sus actos poético-simbólicos de piedad, perdón y compasión, sería la reconciliadora (o el instrumento de reconciliación) de Francia.
Las diversas capas de sentido de esta obra son complejas de discernir. Si en el plano histórico Mara y Violane son la representación de esa Francia dividida, en el plano espiritual su desciframiento es aún más arduo. Violane es como la encarnación de la imitación de Cristo que es mandato cristiano, incluso al absorber el mal del otro (del leproso al que cura, el de su propia hermana y su niña muerta). Su sacrificio final se puede entender como una parábola sobre el camino del amor y del bien a través de la entrega y el sacrificio; pero también aterrizarlo al nivel del relato, de la fábula: la narración de la santidad, el nacimiento poético de una santa. En fin. Es sólo una pequeña interpretación, la obra es compleja y tiene muchas alusiones simbólicas que merecerían un análisis mayor.