Тайната история на търсещата личност, която иска да проумее как другите успяват там, където тя се проваля – в живота.
Веднъж прочел тази книга, човек няма да пренощува в хотел, без да погледне под леглото.
Лин Цапатек чисти стаите в хотел Рай, с маниакална педантичност изчиства всичко до блясък. С всеки изминал ден тя се задържа все по-дълго в стаите, запленена от всичко, което открива в тях: бележки, книги, несесери, лекарства... В началото Лин е плаха, с времето става все по-дръзка. В началото само пъха нос в чуждите дрехи, с времето се пъха изцяло в тях. Един вторник Лин чува стъпки в коридора – няма никакво съмнение, че ще спрат пред стаята, в която тя отдавна няма работа. Чува завъртането на ключа в ключалката, остава й само един път за спасение: пропълзява под леглото и прекарва нощта там. С госта над нея. Да дебне хората в гръб, да се прокрадва в техния живот: Лин разбира на мига, че ще го повтори, че задължително ще го повтори. От този ден прекарва всеки вторник под леглата на гостите, подслушва какво се случва над нея. Толкова близо до хората и все пак толкова далеч: като невидима...
Маркус Ортс е роден във Фирзен, Германия, през 1969 г. Следва философия, романска и английска филология. Преди да поеме по пътя на писателското поприще, работи като учител по английски език. Разказите, новелите и романите му са отличени с редица награди и стипендии, между които: литературна награда Мьорзер (2000), стипендия Хайнрих Хайне (2006), награда Сър Уолтър Скот и Златен лавров венец на авторския кръг за исторически романи Quo Vadis (2006), награда Телеком Австрия в рамките на наградата Ингеборг Бахман (2008) и др.
Le doy 3 estrellas porque está bien escrito, aunque no es un libro demasiado agradable de leer. Markus Orths es un autor austríaco muy conocido en su país y en Alemania. Utiliza el lenguaje con precisión y una cierta frialdad en esta breve y contundente novela.
Sigue la vida de una joven centrada exclusivamente en su trabajo como limpiadora de habitaciones de un hotel. En descripciones minuciosas que harán las delicias de los obsesos de la limpieza, seguimos su rutina de trabajo, que poco a poco se va centrando en los objetos y más tarde en las vidas de esas personas que ocupan la habitación. Para ella son el símbolo de una vida normal que a ella le resulta inalcanzable.
El tema principal es la soledad y el aislamiento que padece debido a sus problemas mentales, lo que la lleva a buscar la manera de conectar con la existencia de otras personas. Llega al extremo de esconderse bajo la cama y pasar la noche 'en compañía' de los huéspedes.
A otro nivel, se puede comparar con 'La dependienta' de Murata Sakaya, donde también se nos presenta una joven que no encuentra su sitio en la sociedad y dedica toda su energía al trabajo en una tienda de alimentación. Sin embargo, esta novela es más optimista, ya que la protagonista consigue sentirse realizada con su rutina laboral, cosa que no sucede en la novela de Markus Orths, que es mucho más pesimista y desesperanzada.
Тъжно късче литература за маниите на съвременността, за счупеното в душите и за скъсаните връзки. Физическото не компенсира липсващото отвътре и понякога, за да намериш път към себе си, налага се да заровиш тяло някъде дълбоко - за да го подготвиш за неизбежното бъдеще, но и за да провокираш истиността на сетивата.
Страшно ми допаднаха стилът на автора, както и начинът, по който разплиташе нишката на незадоволеното, бълбукащо съзнание на изгубеното дете. Единственият минус за мен е кратката форма, която оставя усещане за четиво, от което след време няма да има и спомен.
"Das Zimmermädchen" von Autor Markus Orths hat mich fasziniert. Besonders die Grundidee hat mich beeindruckt. Hier und da habe ich allerdings einige Kritikpunkte.
Das Cover ist passend. Es ist düster und schlicht. Ich würde es im Laden vermutlich übersehen. Das Cover finde ich ganz okay. Es trifft nicht meinen Geschmack, aber bei diesem Buch hat mich insgesamt eher der Klappentext angesprochen. Der Schreibstil hat mich überrascht. Ich konnte alles nachvollziehen und habe mich gut unterhalten gefühlt.
Die Charaktere waren manchmal komisch und nicht authentisch. Ich hätte mir mehr zu Lynn's Gedanken, Phobien und psychischen Störungen gewünscht. Aus diesem Grund habe ich ihre Handlungen nicht immer verstanden. Mich hätte beispielsweise interessiert, weshalb sie sich ständig unter die Betten der Gäste legt. Die Erklärungen im Buch waren für mich nicht ausreichend. Auch die Beziehung von Lynn und Chiara hätte der Autor in meinen Augen noch stärker vertiefen können.
Die Handlung ist ziemlich kurzweilig. Bei gewissen Szenen hätte man mehr Tiefe einbauen können, was vermutlich die Handlung noch ausgedehnt hätte. Meiner Ansicht nach wurde die Geschichte schnell einseitig. Ich hätte mir einige Plottwists erhofft. Trotz weniger Seiten wird dem Leser einiges geboten. Es war jedes Mal erneut spannend, wenn sich Lynn unter dem Bett eines Hotelgastes versteckt hat. Das Ende habe ich kaum in Erinnerung. Ich glaube, dass es mich nicht vom Hocker reißen konnte. Schlecht war es andererseits auch nicht.
Das Buch ist leider ziemlich unbekannt. Ich habe erst vor kurzem herausgefunden, dass es dazu sogar einen Film gibt, welchen ich mir vermutlich irgendwann noch anschauen werde. Meiner Meinung nach ist "Das Zimmermädchen" kein Highlight oder Wohlfühlbuch. Ich denke dennoch, dass die Geschichte von Lynn für viele Leser*innen unterhaltsam und lesenswert ist.
Una buena opción si lo que buscáis es una lectura ligera y más o menos amena, lo que menos me ha convencido es que no le he visto un verdadero objetivo a la historia. Consta únicamente de 143 páginas y el tamaño de la letra no es precisamente pequeño, así que se lee en un suspiro.
La protagonista es Lynn, una mujer muy peculiar que da la impresión de estar cansada de la vida y aburrida de seguir una rutina únicamente con el objetivo de parecer normal. Además, viendo su actitud da la impresión de que tiene un trastorno obsesivo compulsivo que la impulsa a estar limpiando continuamente, pero es algo que nunca se menciona abiertamente. En verdad, la he diagnosticado yo misma al ir viendo su forma de actuar, ya que en ningún momento se le pone nombre a lo que ella tiene. Se dice que ha estado internada y que va a terapia, pero no se da muchos más detalles. No soy experta en ese trastorno, así que no sé si realmente Lynn tenía eso o si hay algo más que se me escapa y que está detrás de su forma de pensar y de comportarse.
Lo primordial parece ser ver su día a día como camarera de piso en un hotel y su creciente interés por cotillear en la vida de los huéspedes. Aunque esté mal y seguramente la mayoría nos enfureceríamos si nos lo hicieran, ver a Lynn analizando a los clientes en base a sus pertenencias resulta interesante. Lo malo es que el autor no le saca provecho y tampoco es que ella dé la impresión de husmear en exceso. Además, pronto se ve que esconderse en las habitaciones mientras los clientes están en ellas le gusta más… lo malo es que tampoco a eso se le saca partido. Se describen muy escenas de ese tipo y da la impresión de que nunca pasa nada que sea muy llamativo.
A pesar de que su lado voyeur es el supuesto eje de la trama, la semirelación que surge con un personaje inesperado va ganando cada vez más peso. Esa parte me intrigaba porque creía que iba a generar situaciones interesantes, pero al final se desarrolla de manera tan insulsa como el resto de aspectos de la trama.
No me aburría leyendo y siempre tuve interés en seguir pasando las páginas para saber qué iba a ocurrir con Lynn, pero lo hacía con la sensación de que el autor no estaba desarrollando bien ninguna parte de la historia. Ni siquiera las conversaciones están muy trabajadas. Reconozco que Lynn no es muy habladora y que eso encaja con su manera de ser, pero es que sus interacciones con otras personas son muy elementales y eso las hace irreales en determinados instantes.
Además, el desenlace no resuelve los principales interrogantes del libro. No me dio la impresión de que fuera un cierre definitivo, y no solo por la situación en la que queda Lynn, sino también por el halo de misterio que rodea a otros dos personajes.
La puntuación real sería un 2,5/5, pero le doy el 3/5 por ser una novela fácil de leer. Si hubiera tenido un poco más de chispa o se hubiera adentrado mejor en ciertos aspectos, hubiera podido ser más memorable.
Uno stralcio di una lunga vita, un piccolo pezzo di storia di una persona che forse ne ha passate tante. Inizia così, all'improvviso, senza le anticipazioni, senza dire a chi legge «Nelle puntate precedenti». E finisce allo stesso modo; "Io sono diversa..." dice Lynn, ma non è importante che tu capisca in che senso sia diversa, l'importante è che lo sappia lei. Sotto questo aspetto mi ha ricordato "La Tregua" di Benedetti...ma nella tipologia di racconto, mi ha riportata alle pagine de "Il Corpo che vuoi", lettura che non ho apprezzato, anzi, che ho praticamente detestato...però la scrittura e il modo di raccontare/descrivere di Orths sono semplici, minimal, scorrevoli, apprezzabile.
Un racconto frenetico, ma allo stesso tempo, confuso e lento. Non spiega, ma non in modo complicato e che crea confusione, ossia, come se il non spiegare rendesse difficile la comprensione della lettura del testo...non spiega, come dicendo "va bene così, non ti serve sapere di più...", come se sapere dei particolari in più, facessero perdere il senso del romanzo.
Nella sua particolarità, l'ho apprezzato. Lo consiglio...
Una historia anodina sobre una mujer anodina que busca consuelo en tareas repetitivas que la saquen de su realidad gris, trastornada por una depresión no superada. El estilo no terminó de engancharme y la forma en que está narrada la historia no es de mi gusto particular. Me parece que la contraportada exagera (es su trabajo vender ejemplares, lo sé pero a veces abusan demasiado, rayando en la vil mentira) a un grado ofensivo. O quizá esa es justamente la intención del autor: retratar una vida tan sin sentido a través de la narración. La literatura ha de despertar de un martillazo la conciencia, pero esta lectura me ha dejado con más ganas de echar una siesta que de reflexionar sobre la inutilidad de la existencia, y eso ya es decir demasiado.
Puntuación:6/10 "Casi no me aguanto a mí misma, le habría gustado decir a Lynn, ¿cómo iba a visitarte si casi no me aguanto a mí misma? Pero no dice nada. Guarda silencio. Sobre mis hombros ya no hay sitio para ti, le habría gustado decir a Lynn, casi no hay sitio para mí, me arrastro como puedo. Si tuviera que llevarte a hombros, me derrumbaría."
Una novela corta que habla de la soledad y la impresión de no tener un hueco en el mundo. Me han gustado algunos detalles (como la asociación de los días a distintos colores), pero en general me ha dejado sensaciones raras, incómodas.
Wir lernen Linda „Lynn“ Zapatek, eine junge Frau, kennen, da hat sie gerade ein halbes Jahr Aufenthalt in einer Klinik hinter sich. Im Laufe der Handlung wird immer deutlicher, dass es sich, aller Wahrscheinlichkeit nach, um einen Aufenthalt in einer psychiatrischen Klinik gehandelt haben muss.
Lynn leidet vor allem an der Bedeutungslosigkeit ihres eigenen Lebens, sie kann keinen Sinn darin entdecken, versteht es nicht ihre Tage mit Farbe und Lebendigkeit zu füllen. Um dem Einerlei zu entkommen ordnet sie in ihrer Not den Wochentagen bestimmte Farben und einfache Tätigkeiten zu, so wird der Sonntag blassblau, der Freitag knallrot. Mittwoch frei, Donnerstag Anruf Mutter, Sonntag allein.
Und sie beobachtet andere Menschen, versucht so deren Lebensinhalt, Lebenssinn zu entschlüsseln. Denn ihre größte Angst besteht darin „Sinn – lose“ Zeit mit sich allein zu verbringen, dann verharrt sie oft in Halbstarre vor dem Fernseher. Und von dieser Zeit gibt es mehr als genug.
Kontakte zu anderen Menschen hat sie so gut wie keine. Die Beziehung zu ihrer Mutter ist auf das nötigste beschränkt, von ihrem Therapeuten, dem sie nebenbei auch den ein oder anderen sexuellen Wunsch zu erfüllen scheint, fühlt sie sich nicht wirklich wahrgenommen und verstanden.
So flüchtet Lynn mit ihren Beobachtungen in eine Art Traumwelt, Parallelwelt, indem sie das Leben anderer Menschen, oder das, was sie in ihrer Phantasie dann dafür hält, mit immer feineren Beobachtungstechniken ausspäht, immer unauffälliger beobachtet, mit ihrer Person immer weiter in den Hintergrund tretend.
Aus dem „Spiel“: Was wäre wenn? Was wäre, wenn keiner mich sehen würde? wird eine Obsession. Mit ihrem Job als Zimmermädchen in einem Hotel beginnt der Reiz des Verbotenen übermächtig zu werden, nach der Arbeit des Tages bleibt sie schließlich auch über Nacht – unter den Betten der Hotelgäste.
Markus Orths gelingt es eine den Leser packende und fesselnde Geschichte von einer jungen Frau zu erzählen, die in das Leben anderer Menschen vordringt, weil das eigene Leben so sinn -und bedeutungslos ist. Diese Geschichte lebt geradezu von der Phantasie des Lesers: kann so etwas auch im realen Leben passieren. Wie viele „Gestörte“ laufen da draußen eigentlich herum, ohne dass sie groß auffallen würden, geschieht mir vielleicht ähnliches ohne das ich davon etwas bemerke? Das große „rumballern“ und „totschlagen“, was es ja nicht immer sein muss, ist ja vielleicht nur die sichtbare Spitze von so etwas wie einem Eisberg unbekannten Ausmaßes. Oder geht mir da die Phantasie durch?
Wann hat denn der geneigte Leser zum letzten Mal unter seinem Bett nachgeschaut?
Krásná útlá knížka na tři kakáníčka, víc by se ani nemuselo napsat. Jelikož ale ještě běží reklamy a TELE TELE začne až za pár minut, pokusím se o podrobnější reflexi tohoto podivného díla. Hlavní postava Lynn je mešuge, co se vrátilo z léčebny a živí se jako pokojská, která nemá v úterky co na práci, páč se na filmy dívá jen v neděli, a tak místo toho leze v hotelu lidem pod postel, aby tam následně 12 hodin čuměla do roštu. Pak se zamiluje do jedný šlapky a jelikož je mešuge, chce ji pozvat na dovolenou. Ať už si o zápletce myslíte cokoliv, tak se to dá docela vydržet a to i přesto, že tam nejsou jako již tradičně žádný tanky, anální sex nebo Jirka Pomeje. Orthsův styl je skromný, řeže to jako pila a moc se nesere se souvětíma, což je dobře, protože po čtení těch norskejch existencionalistů mě už jen při představě věty, která má tři stránky trošku tuhnou bradavky. Nicméně forma sice přinesla plynulost, ale odvála hloubku, takže zanechá po přečtení nijaký dojem, což zase není tak překvapující, když vezmeme v potaz fakt, že hlavní hrdinka utírá prach a ve volným čase leží pod postelí. To, že se párkrát zamyslí nad prázdnotou svého života je sice hezký, ale TELE TELE.
Quería comprar este libro desde hace un buen rato, lo encontré en un remate de libros y fue la oportunidad ideal para comprarlo.
El libro te hunde en la vida de una mujer con un transtorno compulsivo que poco a poco se le sale de las manos, su vida es más monótona que la mía y la tuya seguramente, pero en su monotonía ella no hace lo que tu y yo hariamos si trabajaramos en un hotel como mucamas.
El final deja mucho que desear aunque para alguien que no sabe hacia donde va su vida o no lo tiene pensado, es un final que casi perturba.
Keine Ahnung wie so ein Buch zu bewerten ist. Es war auf jeden Fall sehr spannend das Leben einer Frau mit psychischer Störung, für die es problematisch ist sich in das normale Leben einzufinden.
la camarera siento que no es del tipo de literatura de gran animosidad, mas bien narra de manera fria y sin matiz la triste y opaca vida de una camarista adicta a la limpieza y con grandes traumas que sigue sin digerir, es una novela de un color palido que te deja un sabor de boca insipido, provocando un escupitajo incoloro e inoloro. dic 2012
Por la sinopsis, esperaba mucho menos, incluso creí que sería comedia. Sin embargo, me he encontrado con algo profundo y melancólico. Me gusta el uso de frases cortas y sencilla, lo vago de las cosas. Eso sí, el final podría haber sido mejor.
No conocía a este autor, Markus Orths, como tantos otros que nos pasan desapercibidos, y otros tantos que simplemente no llegaremos a conocer jamás, algo que hay que aceptar, que no podemos leerlo todo ni conocer a todos los autores y autoras.
No obstante, cayó en mis manos esta novela corta, ligera pero audaz, sobre la soledad, sobre el aislamiento social y aquellos que no encuentran su sitio en el mundo. Me ha recordado muchísimo a “La dependienta”, de Sayako Murata, una obra que habla de aquellos que no fluyen con la mayoría, que ven otras realidades, que se aferran a una rutina para no sentirse caer. Esta novela de Markus Orths tiene mucho de eso.
Lynn Zapatek acaba de incorporarse a la sociedad de nuevo. No quiere volver a vivir con su madre, así que busca un trabajo y vuelve a su piso, sucio y descuidado después de algún tiempo. Comienza a trabajar en un hotel como camarera de piso y no solamente hace bien su trabajo, sino que de tanto limpiar y ordenar, comienza a desear saber más y más acerca de los huéspedes que habitan las habitaciones: desde adivinar la vida de cada uno de ellos hasta esconderse en algún lugar para observar más de cerca.
Una novela muy corta pero con una sombra muy larga. Un acercamiento a la incomprensión, al bloqueo y a los sentimientos guardados en un cajón. Una historia algo azul, que una vez más nos recuerda la fragilidad del ser humano y la necesidad de sus vínculos.
Soledad en su máxima exposición. Una llamada de atención que no se advierte, un grito mudo que describe al individuo en un entorno de invisibilidad. Invisibilidad que quiere hacerse notar, ser algo, ser alguien para alguien.
La protagonista sufre por estar en esa situación. Una situación que, sin decirlo, sin quejarse en voz alta, la aterra. Hará cualquier cosa para no estar sola, incluso lo más absurdo.
El resultado final es ese poso de desesperanza inmisericorde que la acompaña, haga lo que haga. Un retrato en dos pinceladas que llevan un mensaje tan escalofriante como real. Tan real como la forma de vida que hoy día nos rodea.
Un libro corto que tiene miga y que gusta. Muy recomendable.
Me fascinan las historias de solitarios inadaptados, rechazados o seres que rechazan por completo existir en un círculo social. O aquellos que simplemente no pueden, no confían en las personas o ya han tenido suficiente mierda de todos. La camarera es así y me identifico. Las noches de fumar, quedarse hasta tarde en el trabajo, rechazar infinidad de oportunidades. Tremendo personaje y gran habilidad para describir los pequeñitos aspectos de la vida cotidiana que determinan tu caracter y el tipo de vida que llevas. Además tiene morbo. Recomendadísimo.
"Sobre mis hombros ya no hay sitio para ti, casi no hay sitio para mí, me arrastro como puedo. Si tuviera que llevarte a hombros, me derrumbaría"
Leí la reseña de alguien que dijo que sobraban las descripciones pero me parece que en un libro corto como éste es justo eso lo que hace que te des cuenta de lo que es la obsesión, no es un libro de terror pero en momentos se le parece. Ah y a mi sí me gustó el final.
"—¿Chiara? —¿Sí? —¿Sabes qué es lo bonito de limpiar? —No. —Que todo se vuelve a ensuciar"
Está bien. Sientes curiosidad por saber a dónde nos conducirá Lynn, que a primera vista parece una maniática compulsiva de la limpieza, aunque por detrás hay algo más que no queda muy claro, tal vez una cleptomana que ha estado internada y que hace terapia. Pero no sabría decir con seguridad con los detalles que se dan. Lo que sí queda claro es que le gusta espiar a la gente y suponer cómo son sus vidas observando los objetos que dejan en el hotel en que se alojan y donde ella trabaja.
El libro se sintió como un se esos cortos que te muestran la monotonía de una forma envolvente. Me gustó la forma en la que relata la cotidianidad y los problemas de la protagonista. No me gustó que no entrara mas a detalle sobre qué diagnóstico tiene o las razones detrás de ello. Esperaba un flashback que explicara mejor su situación y obsesiones y un mejor desarrollo con Chiara. Aun así, me pareció un buen libro.
✅〰️MAYO 2024 ✅〰️ESTO TIENE UN FINAL COMO EL TRAJE DE TOÑA... Pero la historia está interesante, hay cada loco en el mundo ✅〰️La próxima vez que me quedé en un hotel miraré debajo de la cama 😂😃 ✅〰️〰️Si las palabras se desligan de su sonido, quedan palabras que podrían turbar a las personas: ser, querer, necesitar, dar. 👉🏻〰️la gente ha perdido hace tiempo la capacidad de fijarse en las pequeñeces, sólo se preocupa por lo grande, lo obvio, lo que se puede ver a primera vista.