No cabe duda de que la ley de vida es ley de pertenencia, y sin proponérnoslo, con consciencia de ello o no, todos somos capaces de cualquier cosa con tal de pertenecer al núcleo familiar y ser aceptados. En estas lealtades invisibles y a partir de nuestro amor incondicional por los padres, somos capaces de enfermar, saldar deudas ajenas, vivir situaciones que no nos corresponden y hasta de morir de manera trágica para cumplir con los acuerdos familiares tácitos o explícitos. Y los secretos familiares juegan un papel crucial para que estas historias en la familia se vayan repitiendo. Y de no salir a la luz estos secretos éstas historias se irán repitiendo. Este libro es una de tantas historias acerca de las lealtades invisibles en la familia. Y dadas las circunstancias en las que se desarrolla ésta historia no hay que olvidar tampoco que no hay nada más normal y natural que lo sobrenatural y lo paranormal.