Reconocida por la crítica como la mejor novela de este escritor chileno, doctor en Filosofía y Lenguas Romances de la Universidad de California. Los protagonistas de este entretenido relato son dos chilenos que viven en San Francisco. Un clásico lleno de picardía y sentido del humor.
Escritor, crítico literario y diplomático. Se formó en letras en la Universidad de Chile, y se trasladó a los Estados Unidos, donde obtuvo una maestría en la Universidad Estatal de Bowling Green y el doctorado en la Universidad de California en Berkeley en 1947. Ya era entonces un autor reconocido, sobre todo tras la publicación en 1943 de Lautaro, joven Libertador de Arauco. Regresó luego a Chile, donde fue una figura central en los grupos de escritores nucleados en la Universidad de Concepción. El éxito masivo le llegaría con Caballo de Copas (1957), novela que el filósofo y escritor español Fernando Savater considera la mejor sobre carrera de caballos escrita en español.
Esta novela fue parte de uno de mis cursos de literatura en la universidad, ya no recordaba nada de ella salvo un par de escenas que retenía en forma errónea y juraría que la he disfrutado más ahora de lo que pude haberla disfrutado en mi pregrado.
Trata de la historia de un chileno inmigrante en Estados Unidos a fines de los años 50s que retrata una sociedad desde el punto de vista de los marginados, de los que viven en los extramuros de la normalidad y el éxito.
El argumento se desarrolla con un marcado realismo en las descripciones de los ambientes y personajes, nos muestra un mundo de excluidos como protagonistas. La trama ocurre en San Francisco, pero casi no se toca la sociedad estadounidense ni su cultura; la novela se centra en la vida de los inmigrantes, sus barrios, su música, sus anhelos, éxitos y fracasos. Es, en mi opinión, una novela latinoamericana inserta en los Estados Unidos de mediados del siglo pasado.
El protagonista narrador es un buscavidas que trabaja como pinche de cocina y que en el transcurso de la novela tiene muchos otros trabajos que se mencionan de pasada. De un modo completamente fortuito llega a conocer el mundo de las carreras de caballos y se adentra en él con la suerte del principiante. A pesar de que se le advierte que las carreras son la ruina de la mayoría y la evidencia a su alrededor se muestra constantemente, él no ceja en su afán de hacer dinero con las apuestas. En ese ambiente conoce a un caballo chileno muy particular que en todo momento se describe con gran colorido casi como si fuera un ser humano.
La historia es muy entretenida, con un ritmo sin altibajos que impele a seguir leyendo. Los personajes, muy bien construidos, están descritos con gran detalle y responden a una gran variedad de personalidades. Cada uno acarrea sus propios afanes y miserias que se van entrelazando con las vicisitudes del protagonista.
La versión original de 1957 tiene 228 páginas, fue publicada por Editorial ZigZag y tiene dos capítulos extras que fueron eliminados posteriormente. No sé los detalles de ese hecho ni en qué edición los eliminó el autor, pero en la versión que tengo, que es la 11a. edición de 1994, ya no están. Leí casi toda la novela alternando la versión física con la versión digital, pero los capítulos penúltimo y antepenúltimo, faltantes en la versión más moderna, los leí en la versión original.
Bola som zvedavá na nevšedný príbeh koňa, a aj som ho dostala, ale bolo toho menej ako by som si priala a ani netvoril ústredný motív knihy. Tá je o obyčajných ľuďoch z chudobného prostredia San Francisca, ale prekvapivo, nie som sklamaná. To ako je príbeh vyrozprávaný, má svoje zvláštne čaro. Ľudia v knihe boli naozaj ľudmi, so spontánnymi reakciami, uveriteľní. Neboli to len knižné postavy, potrebné pre chod deja, s presne vykalkulovaným správaním pre dosiahnutie čo najväčšieho efektu. Chvíľami som uvažovala, či protagonista mal aj žijúcu predlohu.