El fenomeno de la fecundidad literaria a raiz de un suceso traumatico, como respuesta y consecuencia de la peripecia abrupta, ha perseguido a escritores desde tiempos remotos y los ha sometido a periodos de arrebatadora creacion artistica. En ocasiones extremadamente inspiradoras. El ente poseso de musas se convierte entonces en rastrojo a la merced de la corriente de un determinado evento accidentado, el incidente escabroso o el acaecimiento tragico de improviso. Entonces se crea una exigencia genuina para decodificarlo de algun modo. El mejor de los modos, dicho sea de paso, el de la infusion, el del plectro, el de la inspiracion."