El verdadero periodismo es aquello que nadie quiere que se publique. Una novela que, bajo la apariencia de una comedia de costumbres, ofrece un thriller que nada tiene que envidiar a los mejores del mercado. El asesinato de Aldara, una joven aparentemente víctima de un violador en serie que tiene aterrorizada a la costa de Cádiz, es la excusa perfecta de las autoras para hacer una disección, tan irónica como implacable de la alta sociedad y de las luchas de poder en los medios de comunicación. Socorro, excelente reportera de sucesos con tanto talento como mala leche, será la encargada de seguir la investigación y escribir sobre el caso de Aldara en el periódico nacional para el que trabaja. Con ella asistimos a la radical transformación del periodismo en algo que ya no se sabe muy bien qué es. A través de la prosa de esta novela, las autoras provocarán asombro, risa, indignación, reflexión y, desde la primera página, un entretenimiento indiscutible.
Emilia Landaluce (Madrid, 1981), periodista por descarte y accidente, es columnista de El Mundo y redactora en La Otra Crónica, de cuyo equipo fundacional formó parte. Asimismo, colabora en otras publicaciones de Unidad Editorial como Crónica, La Aventura de la Historia, Metrópoli y Magazine. Su blog, «Paso Revista» es uno de los más seguidos en www.elmundo.es. Y desde hace dos años, participa en EsLamañana de Federico Jiménez Losantos.
A los veintiséis años publicó su primer libro Las dietas y la libertad. En 2011, colaboró con Francisco Franco Martínez-Bordiú en La naturaleza de Franco. Cuando Mi abuelo era persona, publicado en esta editorial.
Jacobo Alba es su primera incursión en la novela histórica.
Entretenida. Un “quién lo hizo” canónico que, para el gusto del lector español de este género, tiene mucho de costumbrismo de sociedad, de periodismo al estilo hispano, ojo, que también hay buen periodismo en este nuestro reino. De hecho su autora creo que describe con maestría, ironía y sarcasmo ese otro periodismo distinto al que ella suele hacer en El MUNDO (LOC). En definitiva, una novela ligera, veraniega, en la que se va confundiendo al lector y llevándolo por caminos equivocados. Es como un Joël Dicker de marca blanca y colmillo hispano. Peca de estereotipos de hombres tontos, obsesos, corruptos o sin fuste, frente a mujeres cuajadas, con instinto, inteligentes, y, cuando no, víctimas, etc. Cae también el lugar común de que los ricos tienen una naturaleza malévola y a los que no lo son se les suponen unos valores excelsos. Ese tipo de cosas. Ha habido mucho del otro lado y es normal que surja la compensación lógica. Por lo demás, una estructura lineal, con abundancia de atributos por parte de un narrador omnisciente que se esconde detrás de la protagonista. No está mal escrito, estilo periodístico de nivel B2 hacia C1. Mejor en la narración que en el diálogo de personajes. Es entretenido, con puntos sarcásticos brillantes, sin mucho más. Lo cogí porque la foto de la portada le daba un aire a mi mujer, y me he entretenido.
Muy entretenida y con aspectos originales, lo que en un thriller se agradece. Lo más divertido es jugar al quién es quién y tratar de adivinar quién “inspira” a algunos de los secundarios de esta historia ambientada en el mundo de la prensa y de la sociedad “bien” de la Costa del Sol, Costa de la Luz y aledaños. Lo que menos me ha gustado, la protagonista, que tiene cosas de verdadera pánfila y no me acaba de caer bien. El final tampoco me convence.
mi abuela se leyó este libro en dos días y como tenía un pedazo de bloqueo lector, me lo leí. ¿está bien? si. ¿yo soy el tipo de público para el que está escrito? la verdad es que no, en cuanto vi que la pobre mujer se llamaba socorro me quedó bastante claro💀💀
las doscientas primeras páginas se pueden resumir en: la soco liándose unos pitis, me encanta sentirme identificada con los personajes.
lo que es la trama y el misterio estaban bien aunque muy clásico. aún así era muy entretenido de leer y me ha tenido con ganas de leer todo el rato.
en general es tu librito de misterio promedio pero con unas reflexiones sobre el periodismo bastante sin más y con algunas cosas bastante cuestionables (a mi lo de quedar para ir a ver los toros me ha dejado bastante ugh?) pero bueno ok.
Me ha gustado el libro, exáctamente lo que se espera de ellas, un libro correcto, entretenido, con su misterio que para eso es novela negra. Arranca lento, hasta casi el 40% del libro no se entra en acción, pero luego ya es todo cuesta abajo, el último 25%, difícil q no lo hagas del tirón.
Si las lees y las has oído en radio, crees reconocer a cada una: no falta el bragas y zarzo de Rosa, y El Puerto y los perros con nombres raros de Emilia. No se han resistido a hacer una ensalada remezclando los más relevante de la actualidad de los últimos años, como si fuera un libro para que descubra tu hija dentro de 15 años, un día q no sepa que llevarse para leer en la piscina y pueda entender lo que era España en el 2020. Más que notable la trama de misterio, bien explicada y desarrollada, pero para un 5 estrellas tendría que tener algún giro sorpresa.
Hasta cierto modo es predecible, pero con su lado bueno, pq es realmente lo que esperas leer, un condesado de Rosa y Emilia. Sabes q va a acabar a medias, como los misterios de Carvalho/Montalbano, sabes que van a ser las mujeres las protagonistas, sabes que la prota va a ser un poco Emilia admirando la buena vida, pero seca como Rosa.
Leería sin problemas uno de estos todos los años, Socorro Nuñez, primer libro piscinero para empezar la temporada podría establecerlo como tradición. Pero para el año q viene Socorro fuera de su ambiente y descolocada, y la mala de este libro, q siga en la sombra.... Emilia y Rosa pueden colorear más matices a los personajes de los que dan a los suyos en esta novela.
Dentro de un tiempo buscaré las cábalas de quién es quien detrás de los nombres de la ficción, pq algo habrá de personaje real. Me ha entretenido pensar quién podría ser quién, pero no he llegado a mucho...
Una novela policiaca muy de esta época, con referencias a noticias recientes (los pinchazos en las discotecas, Villarejo, las peleas de poder en los diarios), que se extiende en explicar el ambiente veraniego en las playas de Cádiz y el ambiente periodístico de un diario nacional, una especie de ABC. Muchos detalles costumbristas esperables por la pareja escritora, y supongo que muchos perfiles inspirados en la vida real de los diarios, de comisarios de policía corruptos y del ambiente del Puerto, de Sotogrande y las playas de Cádiz. No me parece particularmente destacable aunque mantiene la intriga sobre el asesino. Un final algo amargo e inteligente, aunque cuesta creer que la gente pueda ser tan diabólicamente egoísta.
Esperaba más, ya que sigo a las autoras como columnistas y me parecen interesantes. El libro es entretenido, tarda en entrar en materia, y la trama es bastante endeble, pero no me parece peor que los libros de Fred Vargas, lamentable Princesa de Asturias, o Domingo Villar. Como principales valores están los detalles descriptivos, que recrean el ambiente y los personajes que pululan Vistahermosa, percal que las autoras parecen conocer bien. Así tenemos a Pincho y Pila, que parecen un trasunto de Rosa y Emilia respectivamente, o como se imaginan ellas en veinte años, un Arcadi Espada demasiado evidente disfrazado de un tal Oriol, y cosas así. La protagonista no me parece muy bien dibujada, aparte de workaholic y acomplejada no sabemos mucho más de ella, pero creo que hay cierta timidez o pudor por parte de las autoras en dibujar a alguien con más personalidad. Tal vez en las entregas futuras se líe con Luis Gordon esta mujer tan fría y así nos entretendremos un poco más. He reconocido a Emilia en las descripciones de comida y a Rosa en las frases cortas, afiladas y faltas de sentimentalismo. Me parece un libro perfecto para la playa.
Reseña de La mala víctima de Emilia Landaluce y Rosa Belmonte
La mala víctima de Emilia Landaluce y Rosa Belmonte es una obra que se toma su tiempo para desarrollar una trama cargada de intriga, complejidad emocional y una mirada crítica a las relaciones humanas. La historia avanza lentamente, casi como un rompecabezas en el que cada pieza parece no encajar del todo al principio. Este ritmo pausado permite a las autoras explorar en profundidad a sus personajes y el contexto, creando una atmósfera cargada de tensión latente.
Sin embargo, cuando la narrativa finalmente toma velocidad, todas las piezas caen en su lugar rápidamente, casi con un vértigo inesperado. El final se precipita de forma abrupta, dejando al lector con la sensación de que el desenlace llega demasiado pronto y de manera crudamente real. Este contraste entre la lentitud inicial y la aceleración final puede desconcertar, pero también contribuye a la autenticidad de la historia, que se siente tan caótica y visceral como la vida misma.
La mala víctima es un relato que, a pesar de su ritmo desigual, logra atrapar al lector con su honestidad brutal y su capacidad para incomodar y sorprender. Una lectura que invita a la reflexión sobre la justicia, las emociones humanas y las verdades incómodas que muchas veces preferimos evitar.
Una novela granate, con una combinación a caballo entre la novela negra y la rosa. Negra por su hilo conductor, la investigación de un asesinato y rosa por su trasfondo costumbrista con una doble crítica a la alta sociedad del puerto de santamaria por un lado y al periodismo de sucesos actual por otro, con personajes como Pincho y Pila (y los advenedizos que las rodean) que nos recuerdan más a una tertulia de sálvame de lux que a un thriller. La mala víctima es una novela entretenida y rápida, una novela de verano que se queda a caballo entre el thriller y la crítica social sin profundizar demasiado en ninguna de las dos cosas ni en ninguno de sus muchos personajes a los que tal vez nos hubiera gustado conocer mas y mejor. Un 6.5 para esta novela granate que nos ha gustado leer. La mala víctima no consigue el número de clics para un notable, pero nos deja con ganas de saber más sobre ese periodismo casposo cuyo objetivo se dirige a la búsqueda de clics en lugar de a la búsqueda de la verdad…
Rosa Belmonte y Emilia Landaluce plantean una narración a cuatro manos de una manera muy inteligente. Para empezar, enmarcan su trabajo dentro de un estilo menor, alejado por lo general de la alta cultura: una novela negra de verano. A partir de ahí construyen una trama truculenta pero adictiva a lo Camilla Läckberg. Pero da la impresión que eso es simplemente la estructura, el aseado y bien escrito contenedor sobre el que vierten el tarro de las esencias: su extraordinario conocimiento y capacidad de observación de los usos y costumbres de, por un lado, las familias adineradas del sur como de los y, por otro, el mundillo periodístico. Con todo eso, Belmonte y Landaluce montan un retablo de personajes memorable que retuercen para muestren toda su manera de ser, en ocasiones al estilo del mejor Tom Wolfe.
No es una obra maestra, pero venía de una temporada en la que lo que he leído me ha aburrido soberanamente, así que este, que me ha entretenido bastante, gana por goleada a lo anterior. Y eso que ni la protagonista, Socorro, ni las hermanas Lequerica ni su hermano Ignacio, ni los amigos de estas, ni el poli chulillo y creído me han caído bien. Pero bueno, es una historia de andar por casa, que transcurre en España y no tiene un asesino que odie al poli que le investiga ni le coge manía a la periodista, no tiene finales de capítulo del tipo "pero no sabía que ese sería el último amanecer que vería su perro" y te deja ver el pijerío de Sotogrande y la tremenda mierda en que se ha convertido el periodismo en la actualidad. Y si bien el final podría haber sido otro que me gustara más, es el que es. Está claro que habrá más libros con Socorro como protagonista.
📌Una novela costumbrista con un toque de thriller, crítica social y una gran dosis de realidad del trabajo que realizan los medios de comunicación.
📌Todo empieza con el asesinato de una joven sin familia y nuestra protagonista, Socorro, se hará cargo de la investigación para el periódico en el que trabaja. Las autoras nos transmiten la lucha de poder, la crisis de la prensa y cómo influye en los lectores.
📌Pero también encontramos lucha de clases: la alta sociedad y su relación con los que trabajan para ellos.
Una investigación periodística entorno a un crimen con un tono muy contemporáneo que combina las reflexiones sobre el oficio de periodista o el negocio de los medios de comunicación con un retrato ameno de las clases acomodadas del Puerto de Santa María a Sotogrande. Alfo ahí como una mezcla de novela negras con crónica rosa.
Me lo leí para una asignatura de la carrera pero me ha parecido un libro que refleja bastante bien el mundo de un periodista de sucesos, sin dejar de ser una novela claro. El final me dejó un poco rara pero en general es un libro fácil de leer que, aunque no al principio, engancha.
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mmm venía buscando algo más policíaco pero es entretenido y se deja leer, aunque se hace un poco repetitivo en cuanto a las convenciones sociales y demás. pero bueno que me ha gustado, me voy a leer el siguiente seguido
Una vez lo empiezas no puedes parar hasta que lo acabas. Una pequeña gran novela en el corazón de Cádiz, con personajes variopintos y de rabiosa actualidad.
No está mal, es entretenido y te deja sumergirte en la trama. Los personajes están bien descritos y son muy creíbles, los ves, pero lo encuentro un poco repetitivo. Por eso le doy tres estrellas.
Entretenido. Interesante la visión de periodismo desde dentro de un periódico Ambientado en Cádiz en verano. Ideal para lectura de verano, sin más pretensiones
“Lucía uno de esos rubios propios de las señoras andaluzas que, al final —y esta es una frase de Pincho, que hacía años se había resignado a las canas—, todas, sin excepción, acababan teniendo el pelo igual que Lauren Postigo” ~ La mala víctima de Rosa Belmonte y Emilia Landaluce.
Socorro es una periodista de sucesos, con un carácter muy cínico, que se ha de trasladar a Cádiz para cubrir el brutal asesinato de una joven. Allí se aloja en la casa de las hermanas Lequerica, para quien trabaja su madre y que son, a la vez, las propietarias junto con su hermano Ignacio, del periódico para el que trabaja la periodista. ¡Un culebrón, vamos!
Y es que si algo tiene esta historia es que es más un culebrón de la alta sociedad que una investigación de un crimen y aquí es donde me ha chirriado. Además, mezcla ese culebrón con la visualización del trabajo del periodismo y de la diferencia de clases.
No me han gustado los personajes, ni la “no investigación” del caso en la que el lector no tiene datos pero aún así, por descarte, se ve venir quien fue. En fin, no ha sido para mi pero, ¡ojo!, que no os desanime porque lo he leído y no lo he plantado así que si os llama, hacedle casito. Siempre es mejor juzgar por una misma.
Leo este libro porque me encanta Rosa Belmonte, a la que escucho en La Cultureta y en Mas de Uno. Sin embargo no me ha apasionado el libro. Narra la investigación periodística de Socorro Nuñez, cuya principal característica es ser hija de la muchacha de las hermanas Lequerica, ricas y propietarias del periódico para el que trabaja. Este “trauma” social se repite constantemente en la novela, aunque está un poco forzado. Hay muchas risas con los términos de la clase bien, como “gente conocida”, “el mecánico”, no decir nunca bragas que, por muy conocidos, no tienen el gancho suficiente. Por otro lado la trama policial es un clásico: joven guapa aparece estrangulada y violada (en ese orden) a la vez que se suceden violaciones con sumisión química y simulación de ahogamiento en Cádiz. La periodista se instala en casa de las Lequerica, donde trabaja su madre, a investigar el suceso. Va rascando de aquí y allá y se mezcla la trama con una entrevista a un guapo bodeguero al que Socorro conocía de niña y que termina siendo el galan de la novela. Al final el violador comete un error al intentar violar a una notaría abstemia que bebe tónicas en vaso de gintonic y termina detenido. Es un americano dueño de una pizzería en Rota, en la que casualmente habían hecho la entrevista al bodeguero cañón. La policía, liderada por un jefe insufriblemente ególatra, que además es amante esporádico de Socorro, da los dos casos (asesinato y violaciones) por cerrados, pero Socorro sabe que el americano estaba violando a otra víctima que no denunció en el momento del asesinato. La trama se complica cuando se descubre que la muerta estaba embarazada de Ignacio Lequerica, el tercer hermano, que iba a dejar a su mujer. También descubre que un ex policía (trasunto de Villarejo) estuvo en la casa de la muerta. El americano acusado se “suicida” misteriosamente en la cárcel (fue el ex comisario) y Socorro descubre que fue la mujer de Ignacio Lequerica la que contrató al ex comisario para liquidar a la amante de su marido. Se lo cuenta al marido y a sus hermanas, pero todos prefieren que no salga a la luz. El excomisario le amenaza si cuenta algo. Al final la novela termina con ella asustada porque alguien le persigue, pero resulta ser el guapo bodeguero… Pues eso, floja aunque entretenida. Para la playa bien, pero poco más. Ligera decepción porque Rosa es muy mordaz en la radio y aquí me ha parecido tibia. Entiendo que hay referencias a personas y periódicos de verdad (El Matinal puede ser el ABC, los Lequerica los Luca de Tena, aunque las autoras lo han negado…) y una cierta melancolía al fin de la prensa y la tiranía de los clicks, pero tampoco eso es suficientemente atractivo.
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