Explore some of the varied sites of the Fading Suns Roam the strange fields of Pentateuch, a planet terraformed with occult laws. Discover a secret world hiding a powerful artifact sought by all. Shop the stalls of the eclectic Istakhr Market, where everything is for sale. Or dock at Barter, a traveling marketplace in space. Ship out to Bannockburn to halt a deadly Symbiot excursion, or search the haunted chapel of Manitou for lost lore.
Bill Bridges is a writer and game designer, most known for developing White Wolf’s World of Darkness setting and the Fading Suns science-fiction universe.
Lugares extraños no fue el primer suplemento para Fading Suns en su edición americana, pero sí en la española, supongo que para presentar a los jugadores escenarios jugables desde el primer momento. En relativamente pocas páginas (apenas 80) se nos presentan siete módulos en el sentido estricto del término: escenarios para insertar en nuestra campaña, localizaciones con sus personajes y secretos sin una estructura que los permita llamarse aventuras.
Muy a favor, y cada vez más, de estos escenarios modulares. La idea me parece lo mejor del suplemento y lamento que no se haya repetido. Sin embargo tiene sus peros, y el primero es la calidad irregular de los contenidos. Cada módulo ha sido desarrollado por un autor diferente, y algunos están más conseguidos que otros.
Así, Pentateuco es un escenario sumamente interesante, pero es demasiado amplio (la descripción de un planeta) y debería ir más bien en un suplemento como Guía imperial o constituir por sí mismo un libro aparte, como Byzantium Secundos, no acaba de encajar aquí.
Por otro lado, los escenarios de Mundo perdido, el Valle de los Corvinos, Isla simbionte y La capilla embrujada son demasiado parecidos; todos giran alrededor de unas ruinas de la Segunda República con su tecnología que recuperar y sus secretos. Cada uno tiene su estilo, sin embargo, siendo el Valle de los Corvinos el más interesante y original, y el de la Isla Simbionte el más soso y predecible. En general, distan de ser fascinantes y planea sobre todos ellos cierta falta de buenas ideas.
Lo que más me ha gustado, por su originalidad y viveza, son los dos últimos escenarios, los mercados de Trueque y de Istakhr. El primero es un conglomerado errante de naves espaciales y el segundo tiene todo el sabor de un zoco árabe. Es leer el texto y darme ganas de jugar una aventura allí.
En resumen, una colección digna de escenarios, con algunas buenas ideas aquí y allá, que amplían la ambientación y proporcionan materiales valiosos para nuestras propias aventuras.