Invitado en Lyon a un simposio internacional sobre la novela, un doble del escritor Vila-Matas es dejado por un taxi en su hotel sin que allí nadie le dé la bienvenida. En la soledad de su habitación redacta una teoría general de la novela, incidiendo especialmente en los cinco elementos que deben reunir los textos para pertenecer al nuevo siglo, mientras la organización que le ha invitado a Lyon sigue sin ponerse en contacto con él. De regreso a Barcelona, le parece descubrir la futilidad de todo ensayo y de todo viaje y quizás incluso la futilidad de todo, de modo que acabará destruyendo la teoría, si bien ésta podría servirle a alguien para escribir Dublinesca.
Enrique Vila-Matas is a Spanish author. He has written several award-winning books that mix genres and have been translated into more than thirty languages. He is a founding Knight of the Order of Finnegans, a group which meets in Dublin every year to honour James Joyce. He lives in Barcelona.
'Perder teorías' es una deliciosa pildora literaria -lectura obligatoria de café (solo) aunque yo la tomé con un té (verde), se lee de una sentada- del magnifico escritor que es Enrique Vila-Matas. ¡Cuan olvidado lo tenía!
As minhas fragilidades literárias não permitiram um aproveitamento total destas notas sobre a teoria geral do romance. Contudo, o livro despertou-me curiosidade para ler outros escritores e novamente a ideia que me persegue na vida, da importância da espera!
A questão não é ser um livro de espera e inacção, nenhum problema com isso… é ser um livro com boas passagens mas com um enorme atirar de nomes e referências literárias “para encher”.
Este es un libro particular. Navegamos entre el ensayo y la nouvelle, porque Vila-Matas así lo quiso: las teorías de la literatura -o más bien cómo escribir una novela- se pierden mientras va escribiendo, las toma, las describe y las desdibuja a su antojo, en un proceso de reflexión consciente que pasa por diversos estados: lee artículos, toma elementos de ellos, recuerda frases brillantes y se siente un personaje de esa novela que empieza a rondar en su cabeza.
El contexto en que todo ocurre es durante la espera en un hotel de Lyon. Ha sido invitado a exponer, pero nadie se contacta con él. Esa espera se transforma en el motor -o escapatoria- que termina por dar forma a este libro. No sé si me resultó tan atractiva la historia, pero tengo claro que el autor no busca eso. Haberse quedado en el olvido en el hotel pasa a ser casi una anécdota, lo que importa en verdad son esos descubrimientos: "escribimos siempre después de otros", y por supuesto, la misma reflexión sobre la espera: "Sí señores, hace mal tiempo y estamos esperando a que cambie. Pero es mejor a que haga mal tiempo a que no haga ninguno, y mejor que estemos esperando a que no esperemos nada".
Mi interpretación de este libro es que encontramos un breve manual que hace oda a la libertad con la que se toma el proceso de escritura: el mismo autor lo confiesa, la construcción de la historia se da en el proceso mismo, si tuviéramos todo claro de principio a fin, para qué escribir. Para mí, eso es perder teorías, la libertad de escribir, conocer el principio y no el desenlace, salir de la "jaula" al terminar el texto. La satisfacción, y el inicio de una nueva espera, la que sea.
"Perder Teorías" el último ensayito publicado de Enrique Vila-Matas. Se trata de un anexo que complementa su anterior novela "Dublinesca". En el momento en que el editor Samuel Riba estaba alojado en Lyon y se queda en su habitación del hotel sin ser recogido por la organización lo había invitado, y en esa ESPERA, escribe una teoría sobre cómo escribir libros. Y es la ESPERA el verdadero protagonista del libro, cómo él dice, verdadero protagonista del libro, "la vida es una sucesión de expectativas" y "el esperar es una afirmación de la vida y del presente". Esta "certeza incierta" le ayuda a identificar los rasgos que debe tener una novela moderna ("Intertextualidad", Conexiones con la alta poesía, escritura como reloj que avanza, estilo sobre trama y conciencia de paisaje moral ruinoso). En cada capítulo, y utilizando como modelo "el mar de las Sirtes" de Julien Gracq, desgrana cada uno de los rasgos (aplicables curiosamente a su anterior novela) para, al acabar el libro darse cuenta de que "haber escrito la teoría era como desembarazarse de ella". En realidad, "uno escribe desde la incertidumbre y eso es lo que le permite avanzar y al mismo tiempo le intriga". No se puede decir mejor... de acuerdo Sr Vila-Matas, la literatura no se puede modelar. Parafraseando a Pessoa "Viajar y perder Teorías". Gran ensayo y muy bien escrito. Como de costumbre.
Un escritor llega a Lyon invitado a un congreso en el que estarán también John Banville y Rick Moody, pero luego de instalarse en el hotel nadie lo llama ni vienen a buscarlo y se da a imaginar una personal Teoría de la Novela. Una historia usada como pretexto para esbozar algunas ideas sobre el acto de novelar, más o menos las siguientes:
•Kafka nos descubrió que la espera es la condición esencial del ser humano, por ello la vida puede ser descrita como una sucesión de expectativas
•La espera puede prevalecer sobre el acontecimiento y ello sirve como pretexto para el desplazamiento de la temporalidad
•Hay novelas y relatos que son como salones de espera
•No es la espera lo que amamos sino el esperar, que es una afirmación de la vida y del presente, y comienza cuando no hay nada más para esperar. La espera ignora y destruye lo que espera
•Una Teoría de la Escritura se propone disolver la propiedad que un creador cree tener sobre sus producciones
•Si no sabemos qué es la vida, nunca tendremos claro qué es una novela
•El genio es una delicada química individual en medio de la cual un espíritu nuevo absorbe, transforma y restituye no el mundo en bruto, sino la enorme materia literaria que le precede
•La imaginación no es un alejamiento de la realidad, sino una especie de llave para acceder al mapa de estrellas de nuestras paredes interiores
•Así como viajar es perder países, escribir es perder libros
•No puede ser más ridícula e inverosímil la imagen de un creador literario convencido de que es propietario de su inconsciente
•Es un tópico anglosajón que las novelas deben privilegiar siempre la trama, la narración de una historia. Sin embargo, si el estilo avanza dando triunfales zancadas, la trama camina detrás arrastrando los pies
Si te divierten estas cosas, este libro es también para ti.
Uno de esos poco libros--debe haber no más de 100 en toda la historia--que aportan un placer totalmente desprovisto de tedio. En una palabra, un postre sabroso que no trae sino fruición.
Un pequeño libro inclasificlable; se mueve en el reino del relato largo, o incluso la novela corta, escrita como un ensayo de reflexión sobre la novela que es a su vez ensayo y relato; teoría y práctica. Una pequeña trama que funciona a través de la metaficcionalidad de su universo, que se entreteje en torno a las teorías literarias y las características que debería tener la (nueva) novela de siglo XXI.
Ciertamente, leerlo implica siempre remitirte a otras fuentes, ya que como él mismo lo declara en su teoría, uno de los rasgos esenciales de la nueva novela del siglo XXI es la intertextualidad, y también,el uso de la alta poesía, lo que queda demostrado de forma magistral en este corto pero certero relato sobre literatura y la muy actual discusión sobre la relación de la ficción y la realidad.
Por medio de una reflexión sobre "la espera", a la cual el protagonista se ve obligado, al ser invitado a un congreso literario en la ciudad de Lyon y no ser recibido ni contactado por comitiva alguna, el autor desmenuza teorías vigentes y pasadas y trata de elaborar una suerte de teoría, y así, mientras la desarrolla, se irá tejindo un diálogo intertextual con muchos otros autores y artistas.
En sus páginas pululan escritores de distintas tradiciones y épocas. Entre éstos figuran constantes menciones a Kafka y sus pesadillas burocráticas de infinitas esperas, Bolaño y sus detectives esperadores, Becket y su espera de Godot, Auster, Rimbaud, de Nerval, Stendahl, y por supuesto, Julian Gracq, en cuyo novela, "El mar de las Sirtes" se ejemplifica la teoría la cual el protagonista intenta ordenar. Así, de esta manera, y porque "siempre se escribe despueś de otros", entre las ruinas de todo lo que ya fue escrito, el escritor insta a crear nuevos valores para la literatura contemporánea a través del análisis de ciertos rasgos identificables de la narrativa actual.
Destaco, del capítulo 13, las siguientes líneas : "Todo ya ha ocurrido. Todo eso ya pasó. La tormenta infernal se ha alejado dejando sólo la ruina de Europa y del propio Rimbaud." "SIn duda se vive mejor en la nada que en aquella tormenta, y también mejor en la nada que después de ella. Pero eso no quita que la nada sea dolora, que sea terrible ver que la historia de nuestro continente -Europa- ha acabado por ser la historia de una gran vacío provocado por ese inmenso orgullo de pensar que, muertos los dioses, nosotros somos lo único inmortal que existe. (...)"