« Ces courtes phrases apparaissent comme l'essence de sa pensée. Lovecraft arrive à y évoquer, cliniquement, des horreurs indicibles, des monstres tapis dans l'obscurité, des cités sous-marines. »
LIBÉRATION
De longtemps une œuvre culte : le tout petit carnet de notes de Lovecraft, où pendant quinze ans, de 1919 à 1934, il accumule plus de 200 projets ou sujets d’histoires, dans la folie ou l’horreur. Son atelier, son laboratoire. Et si ces notes valaient pour elles-mêmes comme nouvel art de la fiction brève, ultra-brève ?
François Bon
Né aux États-Unis en 1890 et mort en 1937, Howard Phillips Lovecraft est considéré aujourd’hui comme l’un des écrivains d’horreur et de science-fiction les plus importants du xxe siècle.
Traduit de l'anglais (États-Unis) par François Bon
Howard Phillips Lovecraft, of Providence, Rhode Island, was an American author of horror, fantasy and science fiction.
Lovecraft's major inspiration and invention was cosmic horror: life is incomprehensible to human minds and the universe is fundamentally alien. Those who genuinely reason, like his protagonists, gamble with sanity. Lovecraft has developed a cult following for his Cthulhu Mythos, a series of loosely interconnected fictions featuring a pantheon of human-nullifying entities, as well as the Necronomicon, a fictional grimoire of magical rites and forbidden lore. His works were deeply pessimistic and cynical, challenging the values of the Enlightenment, Romanticism and Christianity. Lovecraft's protagonists usually achieve the mirror-opposite of traditional gnosis and mysticism by momentarily glimpsing the horror of ultimate reality.
Although Lovecraft's readership was limited during his life, his reputation has grown over the decades. He is now commonly regarded as one of the most influential horror writers of the 20th Century, exerting widespread and indirect influence, and frequently compared to Edgar Allan Poe. See also Howard Phillips Lovecraft.
'Cuaderno de ideas' es ese bloc de notas donde vamos apuntando nuestra ideas para futuros proyectos. Aquí encontramos citas y frase sueltas. Pequeñas chispas que sugieren una posible historia—en este caso aterradora.
Este libro podría ser la guía defintiva de prompts para obtener imágenes terroríficas. No duden en probarlas.
Se trata, como el título dicta, del cuaderno de idas que el mismo Lovecraft entregó a su albacea literario, el señor R. H. Barlow el 7 de mayo de 1934 "en gratitud por aquel manuscrito y la admirable y pulcra mecanografía de su diestra mano". Y como escribe el mismo Lovecraft: "Este libro se compone de ideas, imágenes y citas anotadas a vuelapluma para su posibles uso futuro en ficciones de misterio. Solamente unas pocas son, de hecho, tramas desarrolladas: la mayor parte consiste en meras sugerencias o en impresiones arbitrarias, destinadas a mantener en activo la memoria o la imaginación. Sus fuentes son diversas: sueños, lecturas, encuentros casuales, divagaciones, etc." En realidad a mucha gente no van a tener mucho que decirle y el libro es muy corto, pero para los que nos gusta leer los procesos de los escritores (y nos gusta crear este tipo de relatos) resulta muy entretenido leer las ideas que Lovecraft tenía para sus cuentos o novelas. Entonces lo que vamos a encontrar son ideas cortitas, rápidas pero que Lovecraft te regala para que tú las desarrolles ya que él, pues ya no pudo...
Interesante conocer lo que pasaba por la cabeza de Lovecraft pero me surge la duda que el cuaderno tenga la suficiente enjundia como para venderse por si solo y por 11€.
La realidad es que como lector este libro es una breve ventana a lo que esconde Lovecraft más allá de sus textos, esos planes que se quedaron colgados o ideas que pasaron por su mente sin pena ni gloria. No creo que como lector sea algo más allá de un entretenimiento para un viaje largo de metro. Pero, como autor, esto es otra movida. Como escritor este viaje por las ideas abandonadas de Lovecraft es un ejercicio de creatividad enriquecedor e interesante, inspirador, incluso. Es un librito que hay que leer con un cuadernillo a mano para choricear las ideas más llamativas de Lovecraft. Muy recomendable.
El miedo a los enterradores: llave echada desde el interior una vez muerto.
🪔
La aparición de un dios de la Antigüedad en un arcaico y solitario lugar. Probablemente en las ruinas de un templo. Atmósfera más bien de belleza que de horror. Tratamiento sutil. Se revela la presencia a través de un tenue sonido o de una sombra. ¿Cambia tal vez el paisaje? ¿Es un niño quien lo ve? ¿Imposible identificar o volver al sitio?
Más que un cuaderno de ideas, es un microcosmos, lleno de pequeños planetas en forma de ideas que llegaron a ver la luz en forma de relatos, o se quedaron simplemente plasmados en las hojas, sin llegar a nada, disponibles para futuros escritores para cogerlos y formar sus propias historias. Vale que el tío tuviese ideas y comportamientos más que cuestionables, pero su imaginación estaba muy viva.
Un breve pero curioso recopilatorio de ideas nacidas de la mente y las pesadillas del padre de Cthulhu y Cía. Me ha parecido interesante como fuente de inspiración o como contextualización de la imaginación de autor.
Es el ejercicio de escritura más ingenioso y estimulantes que he leído en mucho tiempo. Pequeñas ideas agrupadas que invitan al lector a crear sus propias historias; pequeños gérmenes de lo que fueron (o podrían haber llegado a ser) muchos relatos de Lovecraft. El librito es una invitación a que toda persona creativa tenga a su lado un buen diario de ideas donde plasmar lo cotidiano y captar lo extraordinario de la misma.
Impedimenta posee un catálogo singular e interesante que, sin embargo, rara vez visito. No termina de cuadrar del todo en mi propio imaginario que, en estos momentos, deseo impermeable por motivos emocionales. No obstante, las anotaciones genificadoras del maestro adorado cayeron dentro de mi cartera en segundos. Resulta de los más interesante conocer al Lovecraft planificador, esbozador, en su labor de plasmar inspiraciones, algunas verdaderamente interesantes y que me impulsan a jugar con una IA para que escriba un relato según dicha premisa. Una colección de breves y condensadas vuelaplumas con aciertos verdaderamente brillantes que luego, en su prosa desarrollada, perdían algo de autenticidad. Recomendable para estudiosos y lectores del hombre de Providence así como para teóricos literarios y buceadores de la inspiración. Navegar hacia la invisibilidad y la insoportable carga de vivir. El horror de sentirse fuera del universo deseando que alguien reviente las puertas de la imaginación.
Buen trabajo aunque algo caro por su estructura de cuadernillo.
(Muy) breve pero intenso; una maravilla con las anotaciones que el autor usaba de semillas para sus relatos. La lectura de algunas ha evocado en mí las mismas sensaciones u otras más fuertes que cuando le he leído (porque, el que tuvo, retuvo), y me han producido la habitual nostalgia por no encontrar el tiempo de repasar sus grandes obras con más asiduidad en esta continua huida hacia delante que es la vida moderna.
Me ha gustado mucho también el pequeño ensayo que cierra el libro, escrito por uno de los traductores, con sus impresiones sobre este commonplace book. Leer textos tan bien escritos en ediciones tan cuidadas, citando a Jebediah Springfield, ensanchece el alma durante la desidia estival.
Un librillo de ideas en bruto. Breves, concisas. Me ha gustado este atisbo de lo que le cruzaba la mente a este señor. Me lo imagino mirando por la ventana de su casa, a un día nublado, sacando su cuaderno y arañando tres o cuatro frases. Que luego transformaría en esos relatos inquietantes que tanto hemos disfrutado.
Colección de anotaciones e ideas para un posible desarrollo posterior. Algunas son breves imágenes, otras se convierten casi en microrrelatos. Interesante, curioso y, a ratos (en realidad, a ratitos, porque un rato es lo que dura su lectura), inspirador.
He estado en la mente de un genio... De haber tenido este libro en mis manos hace 25 o 30 años, debía estar en una biblioteca o rodeado de diccionarios y otros artículos para no solo disfrutar y absorber, sino hundirme y llenarme con su genialidad oscura.
Fascinante saber que Lovecraft era como nosotros y tenía un cuadernito con frases, palabras, sueños, ideas. Pero no deja de ser Lovecraft así que imaginen las cositas que anotaba.