Longus, sometimes Longos (Greek: Λόγγος), was a Greek novelist and romancer, and author of Daphnis and Chloe. Very little is known of his life, and it is assumed that he lived on the isle of Lesbos during the 2nd century AD.
En este libro se reúnen las que pudieran ser dos de las primeras novelas, en el sentido moderno de la palabra, en ser escritas, según se lee en el estudio introductorio que las acompaña. Las reseño en orden: Dafnis y Cloe, para describirla en pocas palabras, diré que es un ensueño pastoril adolescente. Es un relato breve y ameno, desarrollado en un ambiente bucólico en el que todo es belleza e inocencia, atributos que le valieron un célebre admirador: Goethe. Sólo un delfín muerto afea la feraz isla de Lesbos, pero aun así, su carne corrompida oculta un tesoro. Los protagonistas, ambos expósitos de ilustre cuna, crecen juntos sirviendo inadvertidamente de pastores a sus padres. La adolescencia les trae un desasosiego incomprensible: el mal de amores. Pronto saben el remedio que necesitan, pero temen aplicarlo. Esperan pacientemente, no sin pasar algunas dificultades, hasta su matrimonio. Sólo añadiré un rasgo de singular belleza a los muchos que se comentan en las conversaciones de Goethe con Eckermann: los malos logran la plena redención. Tras cometer sus delitos, los villanos los resarcen y pueden unirse alegremente al júbilo general. No hay rencor en absoluto. No recuerdo otra obra en la que haya final feliz para todos. El asno de oro, narra la historia del autor, y las vicisitudes que padece metamorfoseado en asno por artes mágicas aplicadas de manera inexperta. En ningún momento adquiere condición áurea, así que desconozco el porqué del título. En síntesis, se trata de una novela, de mayor extensión, que bien pudiera tener por precursoras a Las mil y una noches y al Lazarillo de Tormes, si no fuera porque precede a ambas por varios siglos. A diferencia del pobre Lázaro, a nuestro asno le va cada vez mejor, o menos peor. Al menos adquiere un mayor precio. Además del hilo conductor de sus aventuras, se suceden varias anécdotas de personajes incidentales con los que se cruza, que por razones inverosímiles llegan a su conocimiento. Mención especial merece la fábula de Amor y Psiquis, llena de un fino simbolismo, radicalmente distinto a las bufas incidencias que en general se narran. El último capítulo expone lo que el parecer es el verdadero motivo de la obra: es el culto a Isis lo que finalmente salva a Lucio Apuleyo. Luego de padecer la corrupción de los sacerdotes de la Diosa Siria (Cibeles, supongo) y los oídos sordos del panteón grecorromano, recobra su condición humana y encuentra acogida entre el naciente culto de los dioses egipcios en las provincias helénicas del Imperio Romano. Es primero feligrés y finalmente profesa como sacerdote. Finalmente, luego de aventuras jocosas, por momentos gráficamente violentas y licenciosas, la novela resulta ser proselitismo.
No hay historia de amor más pura, tierna e imperecedera que la de Dafnis y Cloe. Absolutamente recomendable. Todo aquel que dude del hecho de que los orígenes de la civilización occidental se encuentran en Grecia sólo ocupa dar una leída a esta obra para cambiar su parecer.