Historia Argentina es un libro escrito para lectores comprometidos y dedicados, ya que el mismo es un rompecabezas constante, entre relatos y reflexiones sobre literatura, que cuesta digerir si no se tiene el hábito de la lectura, ya que se debe volver constantemente a ella y detenerse en diversas partes de la misma para reflexionar, entender y conectar cada uno de los relatos.
Utiliza diversas voces, (genera la espasmódica relación entre la primera y tercer persona) personas, personajes, argumentos y hechos para adentrarse en la historia Argentina (los desaparecidos, el exilio, la guerra de las malvinas, la violencia civil e institucional, etc), pero los aborda de una manera desplazada, esquivando lo dramático, y a la vez, evitando romantizarlo, sin generar sentimentalismos, sino más bien, utiliza esos momentos históricos como trasfondo de relatos que se desentienden de esa realidad atroz que los acontece, mirando ese hecho o momento histórico desde "el lado de afuera", como lo hace el mismo autor al contar la historia. Fresán se extranjeriza para visitar la historia de su propio país, jugando con el arte y la cultura pop, generando una historia propia, ya sea inventada, relatada de otra manera, con una suerte de mala memoria o de diversas perspectivas, entendiéndola no en tanto como historia, sino como ficción.
En esta obra literaria se encuentran todo tipo de intertextualidades, cambios de personas, personajes, lugares y tiempos, en relatos que se conectan y convergen en una sola historia, por esto, genera polémica el encasillar esta obra literaria en un determinado género literario, ya que estamos frente a un fenómeno de naturaleza híbrida que puja entre la novela y el cuento.
Fresán logra ser un escritor innovador, mediático y ruidoso, mezclando la historia con la ficción, borra las fronteras entre la literatura y lo periodístico, se centra en una historia de papel, la historia de un país contada y vivida a partir y a través de los libros, la de elegir ser argentino en el territorio libre y dichoso de la escritura.
Recomiendo esta lectura a los lectores dedicados y embebidos de mucha literatura y un tanto de teoría, no sé si todos se puedan llegar a empapar de ésta, aún,(y a pesar del paso del tiempo) innovación en la literatura contemporánea, que contienen tán ricos recursos literarios y de tán destacada narración.
Algunas citas del libro:
"Así habló el mentiroso: Soy consciente de que mi fama precede a mi persona, por lo que ni siquiera intentaré convencerlo de que es cierto lo que voy a contarle. Después de todo, su oficio tiene más de un punto en común con el mío. Los dos mentimos, los dos hacemos de lo inexistente un arte aunque, se entiende, nuestras musas inspiradoras no se saludarían de encontrarse en la calle. Pero en el fondo, como dije, somos lo mismo. Y es esta camaradería implícita la que me impulsa a decirle todo esto como si fuera la verdad y nada más que la verdad, a no insistir sobre la legitimidad de mis palabras y a contarle lo que sigue con los mismos modales de quien le hace un favor o un obsequio. Porque lo que va a escuchar es, ante todo, una buena historia."
"Algún día, supongo, sí se sabrá que en los campos de detención se organizaban torneos de fútbol, que se armaban equipos, que los desaparecidos jugaban contra los desaparecedores y los torturadores contra los torturados. Jugábamos en baldíos de tierra dura, en playas de estacionamiento de cemento, rara vez sobre césped. Jugábamos de noche o al amanecer o bajo la luz sepia del crepúsculo. Y adivinen quiénes ganaban siempre. Pero todo cambió con mi llegada, con el descubrimiento de mi don, con la certeza de que mis manos eran mejores atajando que sosteniendo libros y escribiendo palabras. Tiene su gracia, supongo." (...) "No diré que entonces entendí el fútbol como mi vocación—nada de eso— pero sí como mi don y mi poder. De pronto, no podían hacernos goles. De tanto en tanto, yo me dejaba hacer alguno a cambio de algo para alguien o para mí. A no confundirse: no le salvé la vida a nadie, pero sí les hice la muerte más fácil a unos cuantos."
"Llegado a este punto me doy cuenta de que estoy hablando de mí mismo en tercera persona. (Hay veces en que el mundo resulta mucho más fácil de ser asimilado si contemplamos nuestra vida en tercera persona. Desde arriba, desde el más afuera de los lados posibles."