En Ampliaciones Diego Armijo despliega su obsesión por las estructuras narrativas para crear un relato que brilla por su proeza técnica y conmueve en el tratamiento emocional de los personajes. A través de esta novela, que obtuvo una mención honrosa en el premio Roberto Bolaño en 2020, el autor nos invita a recorrer los aspectos más íntimos de una pareja que, en plena crisis de los afectos, descarta la liquidez y elige la viscosidad. La edificación de la casa familiar se funde con la construcción de la trama, el caos permea el estilo narrativo, la precariedad económica se evidencia en la sintaxis, la falta de materiales genera una atmósfera entrecortada. Toda la forma del texto se amolda al contenido, adhiriéndose a su significado para componer un retrato que, abordando aspectos tanto sociales como privados, desmitifica el sueño de la casa propia y tensiona la idea de familia y el amor romántico.
Antes leí "Ropa" y veo aspectos que se repiten: (tema) los barrios proletas de Viña/Valpo, experiencias de vida de la pobla metaforizadas/narradas (tratamiento) en una estructura que recoge la forma de dicho elemento: la ropa y sus hilachas; las casas y sus ampliaciones. Me gusta muchísimo que sea el mundo de las tomas, las poblas, las ferias, los coleros, lo que se vuelva protagónico; si la literatura es lucha de clases, Armijo se cuadra con los flaites. Mucha poesía visual, mucho texto narrativo que repta en la página como poema sobre el lienzo en blanco. Me encantó el recurso del librero y sus títulos, de las astillas con puntas filosas (―). La voz es oral y salta sin aviso de la omnisciente a la primera, sin embargo, a veces se me salía de registro. ¿Quién chucha dice "rifa hemos de hacer" o "junto a mis similares" o "pelo facial"? Si eso es gesto deliberado, no lo entendí. Me gusta más cuando deja que broten los curao, volao, poto, paco culiao. Me encantó el uso de títulos/textos de la ley del mono para continuar desarrollando la trama. Disfruto lo original y juguetona de la forma de escribir de Armijo. Debo leer más para generar un juicio más completo. Dijo por ahí este escritor que todos los libros de Zambra son iguales. ¿No es eso el estilo? Entre Ropa y Ampliaciones hay bastante que se reitera, varias teclas que resuenan y hacen sentir que uno y otro libro persiguen el mismo gesto, porque lo que se repite es la obsesión del autor. Gracias a Joaquín Saavedra que me prestó este libro a cambio de que yo le dejara El Desquite y La Negra Ester, en una edición maletín literario que por ahí me compré.
Esta novela corta se lee como si estuviéramos armando una casa de poco con buenos recursos estilísticos. Me gusta lo experimental y el ritmo que trabaja Diego Armijo, una estructura similar a su anterior novela “Ropa”.
Otro mérito es que nos saca de Santiago, usa distintos recursos para ilustrar a esa Viña del Mar que no se conoce si no se vive ahí. Es una novela bonita, sin pretensiones más que las de jugar con la escritura.
bastante creativo, pero siento que no está bien lograda la estructuración narrativa que nos presenta Armijo. es confusa y desordenada, con excesivos usos de coma en lugares que creo que no los ameritaba, generando bastante tediosa la lectura, por lo menos de mi parte. aunque tengo que admitir que la primera parte está muy bien estructurada, tal cual lo es una ampliación. tiene mucho potencial el libro y la estructura presentada, solo que considero que no estuvo bien ejecutada.
Al comienzo estuve a punto de dejar de leerlo, fue difícil enganchar. Decidí darle una oportunidad y me fue conquistando la propuesta estilística, el autor se arriesga y logra una buena novela. Se nota que está muy pensado cada capítulo, cada palabra para lograr que esta idea de la ampliación precaria y sin terminar (al igual que la familia que la habita) se plasme en la estructura del libro. Los nombres de los capítulos nos indican esto, también las frases a medias o la ausencia de mayúsculas en algunos apartados. A ratos pude conectar emocionalmente con los personajes, pero creo que faltó un mayor trabajo emotivo en la escritura, quizás el trabajo intelectual en la forma hizo que se perdiera eso. Me gustó que se mostrara una familia no convencional, que intenta construirse con sus historias dañadas, con precariedades, sueños y decepciones, sin un amor intenso, sólo el deseo o el intento de sostenerse juntos. Esto lo grafica bien el último capítulo, que me pareció muy hermoso. Destaco que la historia este ambientada en los cerros de Viña del Mar. Es primera vez que leo una obra que muestre la vida y los paisajes de Glorias Navales, Reñaca Alto o Gómez Carreño. El libro no es para cualquier lector, a veces es un poco abrumante por su mismo estilo, pero me encantó el riesgo y la experimentación en la escritura.
pensé que me habia encontrado una joyita pero es una completa decepción. nunca logre empatizar con los personajes que poco y nada conocemos, en momentos se pierde el hilo de la historia, se habla del esfuerzo de construir una casa pero en ningun momento se matan trabajando por su hija, hasta dicen que trabajar en un centro comercial es explotador xd hay padres que hacen lo que sea por sus hijos. Al final el libro se empieza a arreglar y pense que terminaria en una reflexion que me encantaria acerca de la construccion, de como construyeron su relación, pero no, termina culpando a los empresarios que tienen terrenos que no ocupan, dice que la gente les da vida cuando se los toma, lo peor es que nada de la historia tiene que ver con una toma porque ellos no viven en una toma sino hacen la ampliacion arriba de la casa de los padres de él. tuvo la tremenda oportunidad para arreglar toda la supuesta metafora y que el libro conectara todas sus partes pero quedó en nada.
Una muy interesante prosa que de manera astuta erige una casa y una forma de novela muy peculiar. Escritura hechiza, pegoteada y urgente. Es un ejercicio de lectura interesante. Se asoma lo ingente en los esfuerzos hechos por los protagonistas: construyen y se destruyen en paralelo. Resuena Viña Del Mar en el crisol de las casas irregulares en su forma y fondo.
su estilo experimental se impone demasiado dificultando la fluidez, hay dialogos poco precisos y poco desarrollo de personajes. Al final repunta, pero ya muy tarde