Que increíble.
Es muy bello todo lo que trata de plantear este libro. Lo que me hace pensar en que ¿Acaso todo esto no es como debería vivir un ser humano? Desde su iluminación, su paz y su convicción.
Hay muchos conceptos que resultan muy reales para mí, como el perdón, la simpatía por todo, la búsqueda del ser, el atman...y muchos otros que parecen llamados a replantear aspectos del diario vivir, de que vivimos, para que vivimos y porque decidimos vivir. Y Siddartha vive cada una de esas contradicciones; dentro de esa búsqueda del su Yo, un propósito, un significado, un sentido. Y la búsqueda de ese sentido termina siendo su propia cadena que lo ata a perder toda su superstición y significado.
El pierde todo, para volverse a encontrar ese camino, que es la unidad, el amor, la simpatía. El no cree en doctrinas, mejor piensa en la divinidad que radica en cada ser, en cada objeto; en el amor y la unidad, y ese es el sentido de todo.
Es un viaje de búsqueda y realización, de contradicción, ignorancia, olvidó y negación, de esperanza y intuición; y termina siendo muy bonito todo.
Que todo lo que nos rodea tiene un propósito y sentido. Que nos ata a la funcionalidad de la naturaleza y el universo; que el propósito es dictado por la vida, el deber y el amor.
Me sentí muy identificado con este y me alegra mucho haberlo leído.