Debería ser lectura obligatoria a partir de la adolescencia. Es una reflexión adelantadísima a su tiempo sobre las dificultades de la mujer para prosperar y hacer cosas que para los hombres eran parte de su cotidianidad.
Me costó quince días leer menos de cien páginas. Y ni lo terminé, pero lo voy a abandonar porque se va mucho por las ramas, no entiendo lo que dice y es aburridísimo. Aún así, más o menos entiendo lo que plantea y me parece que está bueno eso.
Un libro espectacular sobre la difícil tarea de las mujeres para escribir o estudiar, o cualquier cosa que esté por fuera de las tareas de la casa. Se lee rápido y es cortito.