Jump to ratings and reviews
Rate this book

Yo recordaré por ustedes: Prólogo de Mariana Enríquez

Rate this book
El testamento literario de un escritor y editor imprescindible. Un recorrido por el siglo XX a través de los perdedores y los genios olvidados por la historia. El origen de Yo recordaré por ustedes está en las ya inmortales columnas que Juan Forn publicó cada viernes, durante años, en el diario Página/12 y que se marcaron a fuego en la memoria de varias generaciones de lectores. Fascinado por sacar a la luz las historias desconocidas de personajes anónimos, perdedores y genios en las sombras, muchos de ellos olvidados o borrados por la Historia, Forn tenía un don para escarbar en el arte, la ciencia y la política del siglo XX en busca de anécdotas y hechos poco conocidos y moldear, con ello, la mejor literatura.
   El escritor y editor reorganizó estos textos con un criterio de continuidad y los hizo dialogar mediante un sutil mecanismo interno, lo que dio como resultado Yo recordaré por ustedes , un libro que inaugura su propio género literario, a caballo entre la crónica y el cuento, el fresco de época y la autobiografía, la realidad y la ficción, y que es, en última instancia, una invitación a entregarnos a la fiesta de leer.
   Como escritor, Forn fue un maestro narrador. Como editor, le debemos el descubrimiento de autores como Mariana Enríquez, Camila Sosa Villada y Rodrigo Fresán.

376 pages, Paperback

Published March 15, 2023

79 people are currently reading
935 people want to read

About the author

Juan Forn

36 books124 followers
Su abuela, nacida en Gran Bretaña, y un vecino que durante su adolescencia le prestaba libros en inglés, determinaron su anglofilia. Los autores que tradujo fueron siempre de este idioma.

El primer libro que publicó fue uno de poesía, en 1979, pero pronto se convenció que ese no era su género. Viajó a Europa y de regreso comenzó a trabajar en 1980 como editor, primero en Emecé y después Planeta hasta 1995.

En 1994 fue invitado por el Woodrow Wilson International Center (Washington D. C.) para terminar su novela Frivolidad, que fue publicada en 1995. Posteriormente publicó Puras mentiras.

En 1996 creó el suplemento cultural Radar Libros del diario argentino Página/12, que dirigió hasta 2002.​ Ese año «un coma pancreático lo tuvo al borde de la muerte. Los médicos le advirtieron que debía 'aprender a parar antes de cansarse'. Él entendió. Se fue a vivir a Villa Gesell, localidad costera a 300 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires»,​ donde residió el resto de su vida.

Tuvo, desde 2008, una columna semanal, que aparecía los viernes en la contratapa de Página/12. Editó cuatro libros con las crónicas que allí publicó. Tuvo otra sección —La tierra elegida— en la revista literaria colombiana El Malpensante.

En 2001 Página/12 editó cinco libros de Forn en formato económico.​

En 2007 obtuvo el Premio Konex de Platino en la disciplina Periodismo Literario, otorgado por la Fundación Konex, y en 2017 el Diploma al Mérito del mismo premio.

En 2015 editó Los Viernes, una selección de sus contratapas en Página/12.​ En 2018 fue uno de los entrevistados en el filme documental La boya dirigido por Fernando Spiner.

Falleció en Villa Gesell el 20 de junio de 2021 a los 61 años de edad.

Ratings & Reviews

What do you think?
Rate this book

Friends & Following

Create a free account to discover what your friends think of this book!

Community Reviews

5 stars
245 (65%)
4 stars
108 (28%)
3 stars
18 (4%)
2 stars
4 (1%)
1 star
0 (0%)
Displaying 1 - 30 of 52 reviews
Profile Image for Santiago González.
331 reviews275 followers
November 1, 2021
Vuelta por el universo de Forn

Lo siento, no soy objetivo a la hora de hablar de este libro. Fui alumno del taller de escritura de Forn hasta que falleció en junio del 2021. Lo busqué para ser su alumno, justamente por sus famosas contratapas en Página 12, que fueron agrupadas y depuradas para esta edición. En estos textos, Forn fundó una obra totalmente nueva para mí, mitad ensayo, mitad biografía, un poco de literatura del yo, algo de poesía y un poco más de cuento. Los viernes de Forn eran un género en sí mismo. Éramos muchos los que esperábamos la salida de estas columnas y las leíamos con la devoción religiosa. No importaba de quien o de qué tratara la columna, sabíamos que Forn nos iba iluminar con su luz.

Me pasó algo raro mientras leía este libro. Mi hijo de nueve años, que ya lee por su cuenta mangas y sagas, me pidió una noche que le leyera alguna de estas columnas al pie de su cama antes de dormirse. Así nació un rito que ya lleva varias noches. Yo elijo las más potables - las que no tienen violencia, suicidios o cuestiones sexuales - y se las leo con la esperanza de que algún día, él por su cuenta, encare el libro y lea las que le censuré.

Estas columnas está organizadas como una vuelta por el mundo, una espiral que arranca por África y después gira de Asia a Europa, salta de Europa a América del Norte y termina cayendo en el sur. No estoy seguro de que haya sido la mejor decisión, a veces los temas se repiten muy seguido (el nazismo, por ejemplo); tal vez lo mejor como lector, sea abrir el libro al tún tún y dejarse sorprender. Las mejores columnas me resultaron las últimas, cuando toca temas de Buenos Aires y él mete algunas pinceladas autobiográficas. Los dos últimos capítulos son demoledores, considerando que este es un libro póstumo, que entregó a la editorial en su versión final el día antes de su muerte.

Sin dudas, nosotros lo vamos a recordar por siempre.

==

Si te gustan mis reseñas tal vez también te guste mi newsletter sobre libros que se llama "No se puede leer todo". Se pueden suscribir gratis, poniendo su mail en este link: eepurl.com/hbwz7v La encuentran en Twitter como @Nosepuedeleert1, en Instagram como @Nosepuedeleertodo y en Facebook.

Gracias, te espero

Sant
Profile Image for Lucas Sierra.
Author 3 books606 followers
November 13, 2018
(Aquí les dejo, además de la reseña, cinco motivos por los cuales recomendaría este libro: https://twitter.com/bufoneremita/stat... )

Vivir es leer

Me gusta hablar de literatura porque es una de las formas de mi felicidad. Supongo que nos pasa igual a todos. Es decir, si has sido feliz con el automovilismo querrás hablar de la Formula 1; si has sido feliz con el fútbol te encantará debatir acerca de cuál fue la mejor formación que tuvo el equipo de tu país en toda su historia; si has sido feliz comiendo harás listados de los mejores restaurantes vegetarianos de tu barrio. Hablar de lo que amamos es una forma de homenajear ese amor, de mantener la llama encendida, de reunirse junto a otros alrededor del calor que provee.

Juan Forn ama la literatura. Ama las artes, en general, pero la literatura ocupa en su corazón un lugar privilegiado, tanto así que ha construido toda una poética, todo un hábito, usando como punto de partida el hablar de ella. Sus textos en Página 12 son una de las buenas costumbres que nos quedan. Yo recordaré por ustedes es una compilación de algunos de esos textos, sin hilo aparente más allá de lo arbitrario de toda selección editorial. Eso sí, todos están llenos de Forn, en cada uno pueden descubrirse las coincidencias de una de las formas de escribir sobre lo amado más cercanas a la oración. Leer a Forn es participar en una plegaria donde la belleza ocupa el lugar de dios. Rezamos juntos para agradecer los dones otorgados por ella en medio de este siglo convulso.

En este libro hay escritores, pintores, arquitectos, deportistas, escultores, vagabundos, bohemios. En este libro hay una colección de retratos con pupilas encendidas, con ojos avizores decididos a escabullirse para explorar rincones que el resto de los mortales (sea cual sea la razón) no han podido explorar. Hay, también, pequeñas anécdotas sobre la vida y la escritura. Hay, ante todo, una cierta calidez de hogar, la comodidad de una sala donde te sientas con amigos y escuchas lo que tienen que contarte.

Quizás el mayor mérito de Forn está en conseguir narrar lo increíble con cercanía. Sus temas, sus personajes, habitan en el límite del genio. Locos geniales, si se quiere. La posibilidad y la tentación de hacerlos extraordinarios son enormes, hay una onda gravitatoria gigantesca llamando al elogio desmedido, a la heroización. Sin embargo, no ocurre. Aquí todas esas obras monumentales, todos esos actos capaces de marcar un antes y un después en la historia, todos esos libros, todos esos gestos, aparecen como consecuencias de procedimientos al alcance de todos. Procedimientos, digo, cuando el singular queda mejor.

Un solo procedimiento. Un solo procedimiento repetido en cada uno, con las diferencias de los rituales personales pero el centro idéntico a todos. Entregarse. Dejarse entero en las manos del oficio y la vida (que no son dos cosas diferentes, como han intentado convencernos). En Forn, en las anécdotas contadas por Forn, entendemos que no existe diferencia entre la vida y la obra. No hay que elegir entre la píldora roja y la azul. No hay que elegir entre vivir o escribir, entre vivir o esculpir, entre vivir o cantar, entre vivir o leer. El secreto es que se confunden. Vivir es escribir, vivir es esculpir, vivir es cantar, vivir es crear. Ese es el gran truco que revela Forn a lo largo de estas páginas (cuya lectura se pasa volando gracias a la precisión de su prosa, que es, valga la pena decirlo de una vez, una escuela de estilo inmensa para todos aquellos a los que nos interesa aprender a hablar de esto).

Ese es el gran truco que revela y lo pone en práctica al hacerlo. Cada texto está lleno de sensibilidad e inteligencia, cada texto consigue entusiasmarte con su tema, contagiarte la emoción del autor (al terminar la lectura es probable que haya un papelito cerca con una larga lista de películas, libros, obras de teatro, personajes, etcétera), y lo hace porque en este libro Forn demuestra que vivir es leer.

Y eso, para todos los que amamos la lectura, es siempre dichoso recordarlo.
Profile Image for Pedro.
833 reviews333 followers
October 15, 2024
La poeta Anna Ajmátova, quien ya perdió a su hijo, así como su primer y segundo marido ante la represión soviética, y severamente censurada y vigilada, se empeña en mantener viva la poesía a través de la memorización, con un grupo de mujeres, que se reúnen semanalmente, con la excusa de un Taller de Tejido. En una reunión presenta a la joven que la asiste en las tareas domésticas, una bióloga que fue cesanteada de un instituto de investigación sobre genética luego de ser denunciada por ser disidente. La joven resulta ser Lyudmila Ulitskaya, probablemente la más importante escritora rusa contemporánea (Sóniechka, Los alegres funerales de Alik.

Este libro de crónicas literarias y culturales está construido sobre historias como la citada, haciendo una recorrida a través de distintos países y momentos de los siglos XX y XXI, que puede ser muy rico e interesante para quien tenga algún conocimiento sobre los personajes o estar dispuesto a ampliar su conocimiento sobre este mundillo (o, como fue mi caso, una combinación de ambos).

Desfilan personajes como Nijinski, Sergei Dovlatov, Tatyana Tolstaya, Liao Yiwu, Martha Argerich tocando la música de Hikari (el hijo autista de Kenzaburō Ōe, Peter Altenberg, sobre quien Kafka escribe que “pesca los esplendores del mundo como colillas de cigarrillo en ceniceros de café"; la torre Eiffel y su supervivencia como antena, “además de inútil, irreemplazable” (Barthes); Dubravka Ugrešić, Georgi Gospodinov, Elias Canetti, el poeta Montale y las piernas de Dora Markus; Natalia Ginzburg y Fellini; Piccasso, Jaime Gil de Biedma, Robert Capa, Leonora Carrington, Chavela Vargas ("Es que los mexicanos nacemos donde nos da la rechingada gana"), Céleste Albaret y Proust, Frederick Rolfe , el Barón Corvo; Namwali Serpell, Edward Mukuka y los afronautas de Zambia.

Este libro es una compilación de los artículos escritos semanalmente por Forn en el diario Página 12 de Buenos Aires, Argentina. Me resultó muy interesante, una ampliación de horizontes, apabullante (pero para leer por trechos); recomendable para quienes se sientan incluidos en los descripto en el segundo párrafo.

Juan Forn (Argentina, 1959) fue escritor, analista literario y editor. Esta última versión del libro (Emecé, 2021, 448 páginas, no incluida en las opciones de Goodreads) se publicó después de su muerte, ocurrida en 2021.
Profile Image for Verónica Moreno.
9 reviews13 followers
November 11, 2017
Durante toda la lectura sentí que estaba sentada al lado de Juan Forn. Mientras el me contaba las historias y tomaba mate, yo escuchaba atenta y tomaba té.
Profile Image for Gerardo.
92 reviews174 followers
October 9, 2017
Simpático y amable ese Juan Forn.
Profile Image for Emilia.
615 reviews136 followers
October 29, 2018
Me encantó este libro. Tiene unas cronicas increibles y la forma en que Forn escribe, es realmente alucinante. Hizo que me interesara en artistas y en cosas que no me suelen interesar. Totalmente recomendado.
Profile Image for Nerea Ortega.
147 reviews10 followers
November 15, 2024
Es lo primero que leo de Forn, y su estilo fresco, profundo y acerado me recuerda a Leila Guerriero, pero en luminoso. Espectacular!
Profile Image for Gustavo Lozano.
Author 2 books3 followers
October 8, 2017
Imperdible!
Cuentos de no ficción. Personajes conocidos, o personajes de reparto, se transforman en protagonistas de estas historias intensas.
Una excelente selección de historias que Forn acumuló viernes a viernes, y que leídas todas juntas son un verdadero tesoro.
Profile Image for Facundo.
14 reviews
February 21, 2022
Publicado originalmente acá: https://facundoolano.github.io/2022-0...

Buenos Aires
Durante muchos años, mis lecturas fueron de clásicos universales que compraba en las librerías de Corrientes, de algún autor que pescaba en la tele o en el cine y después iba a buscar al Parque Rivadavia, de las colecciones de Borges, Bioy o Sabato que salían con los diarios. Recién empecé a salir de esa lógica y a comprar libros nuevos (y caros) cuando conocí a Bolaño, mi droga de acceso a la literatura contemporánea. Por unos años, los libritos coloridos de Anagrama fueron para mí sinónimo de calidad; todavía no me afectaban demasiado esas traducciones terriblemente españolas de autores extranjeros. Después de fascinarme con Los Detectives Salvajes, con los cuentos y con 2666, probé con Entre Paréntesis, una colección de ensayos de Bolaño que me llenó de nombres y proyectos de lectura.

Era tal mi nivel de desorientación que mi primer contacto con autores argentinos vivos fue a través de una antología de Anagrama: Buenos Aires, editada por Juan Forn. Bolaño la menciona un par de veces en Entre Paréntesis, hablando de César Aira y de Alan Pauls. Esa fue la primera vez que supe algo de Juan Forn. En el prólogo, escrito en 1991 en un tono como enojado, muy distinto al que conocí en sus textos recientes, cuenta que el proyecto del libro era tender un puente entre España y Latinoamérica, cuyas respectivas literaturas se venían ignorando olímpicamente desde hacía décadas. Lo que, visto con ojos actuales, parece rarísimo, siendo que es común ver autores españoles en las librerías, que hay argentinos que publican directo en Anagrama (Piglia, Kohan, Enríquez) y latinoaméricanos que nos llegan por esa editorial (Zambra, Nettel).

También en ese prólogo, Forn pinta con crudeza el destino de todo lector de una antología: que le resulte despareja, que, en el mejor de los casos, se fascine con algunos de los autores y salga a buscar sus libros, que deteste algunos otros y se encargue de evitarlos y que, por último, se olvide de todos los demás. Y eso fue exactamente lo que me pasó a mí: me gustaron los textos de Fogwill, Fresán y Pauls y con los años los seguí leyendo; a Piglia y a Aira, por muchos intentos que hice, nunca les encontré la vuelta. Y de Juan Forn —que incluyó su propio cuento, Nadar de noche, que me gustó pero no me fascinó— me olvidé sin culpa. Años después, cuando una colección del autor llegó a las mesas de saldo de Corrientes, me acordé de aquel cuento que me había gustado y compré el libro homónimo que lo contiene pero, hasta el día de hoy, sigo sin leerlo.

Villa Gesell
Forn se murió a mediados del 2021 y por esos días circuló una entrevista muy linda que Damián Huergo le había hecho unos años atrás para Revista Anfibia. Leyendo esa entrevista me enteré de unos cuantos detalles de su vida: que ejecutó la idea mítica de irse a vivir a la playa, a Villa Gesell, para alejarse del estrés de la ciudad; que en los noventa se destacó como editor antes que como escritor y que fundó el suplemento Radar de Página12; que durante muchos años publicó la contratapa del diario de los viernes, un género propio, mezcla de cuento, ensayo y biografía, del que muchos coinciden que es lo mejor de su obra. Forn era un lector crónico, leía de todo y todo lo metabolizaba en esos textos que ensayaba leyéndoselos primero a los vecinos de Gesell, antes de mandarlos para el diario.

La entrevista me gustó tanto que me puse a buscar alguna de las muchas recopilaciones de aquellas contratapas y encontré El hombre que fue viernes en esa misma colección en la que estaba Nadar de Noche. Durante varias semanas lo tuve en la mesa de luz, ideal para leer algo antes de rendirme al sueño o temprano a la mañana, antes de levantarme. Empecé sin ninguna expectativa y me terminó fascinando; es un libro que me renovó el amor por la lectura, que me dejaba lleno de alegría cada vez que terminaba un texto. Podía encontrarme con la historia de un escritor argentino o de un ignoto jardinero japonés, un matemático húngaro o una fotógrafa estadounidense, vidas condensadas en tres o cuatro párrafos, reducidas a un par de anécdotas esenciales e inolvidables. No tengo dudas de que Forn condimentaba, que retocaba esas biografías para ajustarlas al formato y encajar mejor el golpe, porque la verdad es para los escribanos; para la literatura lo que importa siempre es contar la mejor historia posible.

Mar de las Pampas
Para las vacaciones de invierno del año pasado, ya vacunados y con los casos de Covid en baja, nos animamos a hacer el primer viaje en casi dos años, a Mar de las Pampas. Estando allá, me enteré de que era ahí y no en Villa Gesell donde había estado viviendo Forn. En la puerta de varios negocios había una cajita de madera con ejemplares del Chasqui, el diario del pueblo, cuya última edición estaba dedicada al recuerdo del escritor. Varias veces quisimos comprarlo durante esos días que estuvimos en Mar de las Pampas pero, cada vez que pasábamos cerca de una de las cajitas de madera, nos faltaba el billete de diez pesos que había que dejar para llevárselo. Lo terminamos comprando a último momento, después de los alfajores para regalar, mientras esperábamos el colectivo a la terminal.

Mi novia y yo nos turnamos para leerlo en el micro de vuelta. Fue una lectura rara, intimista; familiares, amigos cercanos y vecinos le dedicaban palabras de despedida, contaban anécdotas, recordaban vicios y rutinas. Hablaban de la persona, no del escritor. Yo me imaginaba esa cotidianeidad entre los árboles y la arena que había estado caminando todos esos días. Varias de las notas contaban que Forn venía trabajando en un libro, que estaba entusiasmado, que iba a ser la edición definitiva de las columnas de los viernes. Les había mostrado la tapa del libro, que se iba a llamar Yo recordaré por ustedes: una foto de una silla en el aire, como levantando vuelo. Forn murió unos días después de entregarlo a la imprenta.

Buenos Aires
Faltaban todavía unas semanas para que el libro salga a la venta. Cuando lo compré fue derecho a la mesa de luz. Yo recordaré por ustedes es un libro más largo que El hombre que fue viernes, y está organizado con un criterio geográfico: los primeros textos tienen lugar en China o Japón, los siguientes en Rusia, en Europa de este a oeste, cruzan el Atlántico hasta los Estados Unidos y van bajando por América hasta culminar en la Argentina. Y, de alguna manera, esa organización geográfica esconde también una cronología, más allá de que casi siempre se mantenga en el siglo XX, porque en Asia las culturas son milenarias, Europa es el Viejo Mundo, y en Latinoamérica siempre parece que estamos empezando. En alguno de los últimos textos, incluso, se cuela una referencia a la pandemia.

Porque es más largo y porque arranca tan lejos, y como ya conocía buena parte de los textos, lo leí con menos avidez que al libro anterior: me llevó meses. Pero a medida que iba haciendo el camino de Estados Unidos a México, de ahí a Brasil y a Chile, a Uruguay, el libro me imponía una lectura más precipitada, el libro se me venía encima, y como los textos tocaban territorios más cercanos, más seguido iba asomando la vida del autor. Imposible no sentir el libro adelgazar, no contar las páginas que quedaban, no pensar en que después de esas no iba a venir ninguna más. Y que esos últimos textos, más personales, La ceremonia del Adiós, que habla de la muerte, Y el mar, un autorretrato, son como despedidas. Que lo que iba a ser el epílogo de un libro terminó siendo, involuntariamente, el epílogo de una vida.
Profile Image for Valentina Salvatierra.
270 reviews29 followers
January 14, 2019
Una excelente, y hasta me atrevería a usar el cliché "imperdible", colección de ensayos para cualquier persona interesada en la historia vivida de la cultura. Por historia vivida, me refiero al intento de comprender a ciertos personajes culturales, de los cuales se tratan la mayoría de estos textos, de forma profunda y subjetiva. Forn toma elementos de las biografías y contextos culturales de varios personajes asociados a la literatura o las artes (a veces también a la política) pero sin abordar esos elementos sistemáticamente, sin ninguna pretensión de objetividad. En cambio, los captura desde su perspectiva, desde lo que a él le llama la atención de cada personaje, de las emociones y reflexiones que en él despiertan. El resultado es no-ficción de alto nivel, igual de entretenida que leer un cuento, incluso si uno no tiene idea de la obra de los personajes a los que refiere. Así como en los grabados de Hokusai, a quien dedica el excelente "Pintar la nieve" y quien hace un cameo en "El divino putañero", no se trata aquí de retratar a la perfección como se ve cierto paisaje o lo que hizo cierta persona, como en el latero foto-realismo, sino de capturar a través de un arte particular la atmósfera, las emociones, que cierto paisaje o persona es capaz de provocar.



Mención especial, por último, a la organización y el flujo entre ensayos: el orden de estos textos absolutamente auto-contenidos también va importando. Cuando desemboca en un par de ensayos auto-reflexivos el impacto es aun mayor después de haber leído los ensayos menos explícitamente personales que les preceden, y que constituyen una selectiva y por lo mismo apasionante panorámica de la historia cultural del siglo XX.
Profile Image for Berna Labourdette.
Author 18 books585 followers
November 2, 2017
Siendo una fan de Juan Forn y sus crónicas de los Viernes en la contratapa de Página/12, recopiladas en tres tomos: "Los Viernes" de Emecé y en "El hombre que fue viernes" en Libros Que Leo, en esta oportunidad tenemos un gran trabajo de edición, una bellísima portada y los escritos de Forn, que brillan por sí mismos, destacando episodios desconocidos, dando luz a otros supuestamente ya conocidos, recomendando escritores, autores, rescatando historias sorprendentes y curiosas, con una vocación de explorador antiguo llenando cédulas de cientos de objetos de gabinetes de historia natural y cultural. Una belleza.  
Profile Image for Max Suen.
14 reviews3 followers
February 2, 2022
Una vuelta al mundo de la mano -literalmente, de la mano- de alguien que confiesa: la literatura que me gusta a mi es la que cuenta vidas. y eso es lo que hace a lo largo de sus columnas. Grandes personajes y anécdotas contadas de cerca.
Profile Image for Mauricio González Césped.
17 reviews1 follower
August 24, 2019
Primer libro de Juan Forn. Lo leí de a poquitos, busqué siempre el mejor momento y disposición para instalarme, como queriendo con esto, hacerle justicia a lo bueno que es cada uno de los relatos. Me acompañó como dos años, y no quise terminarlo nunca.
Profile Image for Kenny.
55 reviews1 follower
August 31, 2024
Me llevó muchísimo tiempo leer este libro (más de 2 años) y no es porque sea malo, sino todo lo contrario. Es que leer este libro de Forn requiere una atención y una concentración máximas desde el primer relato.
Esta recopilación de las columnas que Forn tenía los viernes en Página12, tiene una edición prolífica que te lleva a recorrer el mundo y sus culturas, despegando en Japón y aterrizando en la costa argentina, pasando por la China imperial, la Rusia de los zares y el occidente de la posguerra. Por momentos se hace denso, no voy a negarlo, pero tiene más que ver con qué relatos despiertan interés, que con la manera en que está escrito. Forn otorga una excesiva cantidad de data para absorber, con una escritura de encanto.
Profile Image for Kokelector.
1,089 reviews107 followers
October 9, 2017
Forn muestra toda su erudición en este compendio de contra portadas de los días viernes en Página 12, que hoy transformo en libro. Anécdotas e historias que van desde pintores, escritores, estrellas del cine y canto, e incluso reflexiones personales en torno a la política, a la vida, al amor y al concepto de querer contar una historia. En poco más de 200 páginas logramos una entretención miscelánea propia de libros que nos permiten recordar que el mundo está lleno de historias que merecen ser sabidas y contadas. Maravilloso libro para un fin de semana tranquilo.
2 reviews1 follower
January 18, 2025
Una selección de historias que te atrapan en cada línea. Muy recomendable
24 reviews
December 15, 2025
Empecé este libro al inicio de mi último cuatrimestre de la carrera. Lo termino en este momento, la noche previa a recibirme.
No podría haber tenido una mejor compañía literaria. Por momentos fue mi modo de recuperar algo de cordura: de forma casi meditativa, arrancaba el día con dos o tres contratapas.
Leer es el escape mas perfecto.
65 reviews
February 20, 2024
Artículos biográficos de gente poco conocida, escritos con inteligencia y gracia, y muy bien documentados.
Al ser breves (un par de páginas), la lectura es muy amena. Y los personajes escogidos dan una idea interesante de distintos sitios y diferentes momentos de la historia.
9 reviews
June 12, 2018
"Yo recordaré por ustedes" es una de las mejores puertas de entrada a otras drogas más duras. drogas como Osamu Dazai, Vasco Pratolini o Robert Walser.
Profile Image for Elbio.
360 reviews24 followers
July 5, 2022
siempre llego tarde a todo. me hubiese gustado leerlo domingo a domingo. hasta siempre.
Profile Image for Aleix.
12 reviews1 follower
August 3, 2024
Recordar es el acto de tener algo o alguien en la mente o en consideración. Normalmente, ese recuerdo suele ser pasado, un pasado que puede ser reciente o uno de hace muchos años, que suele tener sabor a nostalgia y un punto de aroma de azar. A veces el recuerdo se viste con lágrimas, también con risas alegres, hasta en ciertos momentos nos puede ayudar a aprobar un examen si ese recuerdo es correcto. El problema viene si no lo es.

Recuerdo lo que comí ayer, recuerdo la primera vez que vi a mi novia; recuerdo la primera vez que entré en Pérgamo, el primer día en mi trabajo; recuerdo el último viaje a Santiago de Compostela y también el primer viaje a Roma que hice con mi familia; recuerdo nuestra última cena en Disbarat en Menorca; recuerdo la última playa en la que me metí hace una semana y parte de ello es por la quemadura que arrastro hace días; recuerdo las entrevistas para entrar en la empresa y cómo tardamos en conseguir un piso para Cris y para mi; recuerdo el primer día en la universidad, aunque ya no estudie la misma carrera; recuerdo el día que nos dijeron que cerraban las universidades por el Covid y el tiempo que tardamos en salir de casa; recuerdo el partido de baloncesto que jugué hace 2 años, más que nada porque jugué 5 minutos y recuerdo también el último concierto con la banda.

No recuerdo lo que comí hace dos semanas, ni el primer libro que compré hace unos años; tampoco recuerdo el primer viaje que hice, aunque tengo la ligera sospecha de que fue a Barcelona por las fotos que quedan guardadas en casa; no recuerdo la primera vez que vi el mar y tampoco si me costó aprender a nadar; no recuerdo qué asignaturas he tenido en la carrera y tampoco recuerdo los 2 meses de confinamiento; no recuerdo cómo empecé a jugar a baloncesto ni el primer concierto que tuve con la banda con tan solo 8 años; creo que recuerdo menos cosas que las que no recuerdo. Y esto no lo recuerdo del todo.

Recordar es algo que todo el mundo puede hacer, con algunas excepciones, pero es verdad que no es fácil tenerlo siempre presente. A veces lo hacemos inconscientemente, algo se enciende en nuestro interior, pero el objetivo es recordar sin la necesidad de una señal, un símbolo, una imagen, o simplemente una palabra. El recuerdo es lo más fácil que pasa por nuestra mente y no nos damos cuenta. Ordine, en el ensayo que estoy leyendo ahora mismo, diferencia la definición que hace un diccionario de la palabra recordar por el hecho de que no es simplemente una acción pasiva que realizamos para rememorar algo pasado, sino que es una forma de crear nuestra propia identidad y comprender el mundo. “El hombre que no conoce su historia está condenado a repetirla”, es una frase que curiosamente dejó escrita un poeta español, y creo que nos muestra a la perfección la importancia que tiene el recuerdo, aunque muchas veces estemos condenados a repetir lo que ya hemos hecho. Recordar no es una opción sino más bien un deber moral que tenemos todos.

Y aquí es donde entra el libro que da imagen a esta entrada. Un libro que compré por culpa de la lectura de otro que no hemos comentado aquí, pero que marcó un poco, un antes y un después en una literatura que no había cosechado nunca. La literatura rusa puede ser densa, histórica, tediosa y centrada en la revolución, sin embargo, Dovlátov tiene una pizca de humor que no me esperaba cuando cogí uno de sus libros y empecé a leer sus primeras páginas. Cuando le comenté a Pablo que estaba leyendo ese libro, que fue el primero que compré en Pérgamo, me recomendó a Juan Forn y sus columnas publicadas en Yo recordaré por ustedes. Y viniendo de Pablo, seguro que era bueno.

Yo recordaré por ustedes es una especie de diario, un diario de un viaje alrededor del mundo, de sus culturas, de su historia. Es un viaje alrededor de tradiciones, experiencias, anécdotas, libros, donde se habla de personajes famosos, artistas, gobernadores y otros dictadores. El conjunto de textos, que creo que supera el centenar, es un recuerdo en sí mismo. Juan Forn escribe semanalmente en el periódico Página/12 estas columnas para que nosotros no tengamos que esforzarnos en recordar y que quede todo escrito. “La escritura de un diario es un lazo con uno mismo cuando se pierden todos los lazos”.

No recuerdo muy bien el día que empecé a leer este libro, pero es verdad que tengo una pequeña imagen de estar en el aeropuerto leyendo la primera parte de los escritos. No sé porqué siempre tengo recuerdos de aeropuertos. También recuerdo muy bien una de las frases sobre las que reflexiona Forn, muy relacionada con algo que dijo San Ambrosio: “nosotros leemos para adentro. Esa es la paradoja del libro: que, cuando leemos, nos vamos del mundo, pero ese irse del mundo enriquece nuestra experiencia del mundo”. Yo no suelo leer hacia afuera, me suele dar más vergüenza y en el metro es un poco complicado, pero creo que leer para adentro me hace reflexionar más acerca de lo que estoy leyendo. Esa lectura me instala en un sitio en el que pocas cosas me han llevado, y luego, debido a esa abstracción, me cuesta recordar. Mis entradas son una forma de recordar todo lo que he leído, lo que hago, lo que veo, pero sobretodo, explican y dejan por escrito lo que me importa recordar. Un viaje, un restaurante, un libro o una quedada con amigos.

Cortázar, y con esto mi amiga María estará contenta, decía lo siguiente: "La memoria se acude en ocasiones imprevistas, y entonces uno se da cuenta de que ha vivido más de lo que pensaba, de que el olvido es una forma de memoria latente, una memoria que no se resigna a desaparecer del todo." Por esta razón, que nadie nos quite las ganas de recordar. Recordad todo lo que podáis. Escribid para recordar. Haced fotos para recordar. Enviad cartas para recordar. Dejadlo en la red, o simplemente, en vuestra memoria. Y, mientras sea posible, yo recordaré por mi mismo. Porque siempre hay algo que vale la pena recordar.
Profile Image for Larsen Puch.
661 reviews50 followers
August 23, 2023
Este libro reúne un conjunto de columnas que se publicaban los viernes durante varios años en el diario Página/12.

Son un claro ejemplo de la potencia literaria que algunos textos periodísticos logran alcanzar en la pluma de escritores de la talla de Juan Forn.

Interesantísimos relatos, anecdotarios, minibiografías, semblanzas, testimonios, reseñas, crónicas, ensayos o, como las llama el propio autor: contratapas.

Cada texto nos entrega una mirada sumamente entretenida de personalidades de distintas geografías, quehaceres, disciplinas, donde siempre se comparte y recrea el dato curioso, revelador del espíritu de una época o de un hecho digno de ser recordado.
Profile Image for Leo Ros.
19 reviews
May 24, 2025
Hay dos frases en este libro que definen a Juan Forn. La primera es "El viejo precepto de los presocráticos griegos: lograr contener lo grande en lo pequeño". La segunda, "'Vidas Paralelas' de Plutarco es el libro que inventa toda la literatura (al menos la literatura que me gusta a mí: la que cuenta vidas)". Gracias a él por estos pequeñas piezas literarias en los que conocí vidas como las de Hedda Sterne, Grisha Perelman, Konstantinos Kavafis, Jaime Gil de Biedma, Leonora Carrington, Frederick Rolfe, el tío de Julian Barnes, Suzanne Malherbe o Lucia Schwob. Antes de morir dejó estos textos organizados para ser publicados así, con un fino hilo que conecta cada historia. Una maravilla.
Profile Image for Gustavo Gómez Martínez.
43 reviews5 followers
February 14, 2023
Sí, son crónicas, y sutilmente Juan Forn logra imprimirle a cada una algo de ensayo con tono de cuento. Forn, sin alardear y con una suave erudición, nos da una clase magistral de cómo contar una historia. Cada texto nos lleva por el camino del descubrimiento del personaje, para dejarnos sorprendidos. Y por eso el recurso de Forn, en muchos relatos, de empezarlos con la historia de un personaje que no es el eje central, pero sí el que descubre: y logra situarnos como lectores en ese personaje que descubre y se maravilla y recuerda por nosotros
Profile Image for IGNACIO ROMERO.
285 reviews16 followers
September 12, 2021
Es difícil leer algo nuevo de Juan.  A cada rato, siento la necesidad de escribirle para preguntarle algo o para gastarlo. Me encantaba gastarlo, le mandaba una captura de una contratapa y por ahí le decía "acá estuviste vaguísimo". el se reía, porque sabía de quién venían a la "crítica".
Siento que es su mejor libro, un resumen que abarca todo lo que es escribió. Un gran libro para retirarse, lo que se llama irse en la cresta.
Profile Image for Ramiro López.
31 reviews2 followers
October 6, 2021
Increíble libro de Juan Forn, que lo conocí gracias a éste. Nos relata historias a lo largo de todo el planeta, en distintas épocas. Una prosa estupenda que nos hace poder ver todo lo que cuenta, desde el Japón de la segunda guerra, hasta la Costa argentina actual. Sinceramente, desde que empezó el año, es uno de los mejores libros que leí, y podría decir de lo mejor que leí en mi vida.
Profile Image for Aixa Nardi Ledo.
34 reviews
November 17, 2021
Es tan exquisita la forma de contar las historias de Juan forn que parecieran ficciones enlazadas cuando son historias reales, creo yo que mucha más gente se interesaría por la historia si fuera contada con esta magia
Displaying 1 - 30 of 52 reviews

Can't find what you're looking for?

Get help and learn more about the design.