Con esta saga me pasa algo muy especial y es que cada libro me parece mejor que el anterior. Por lo general, las segundas partes no son tan buenas, y qué decir de las terceras. Pero Zahra sabe cómo contar estas maravillosas historias de vaqueros y de almas torturadas.
Una de las cosas que me gusta es que los personajes son complejos, y también las relaciones entre ellos. Me he llevado alguna que otra sorpresa por algunos secretitos develados que se cuentan en esta tercera entrega. Unos muy interesantes sobre Gable, que siempre parece rondar alrededor de las historias y al que Zahara hace brillar de una manera muy peculiar.
Cuando leí el resumen pensé que iba a ser la típica historia de un expresidiario redimido, o que fue encarcelado por equivocación, sacando de la galera alguna pobre excusa para lo que le pasó. No, no, no, ese fue un error garrafal, porque Rory nunca oculta sus demonios, sus pecados, ni trata de justificarlos con excusas ridículas. Sí, ha robado, es un alcohólico, pero también es un hombre que tiene la intención de enmendarse y empezar una nueva vida. Es desgarrador ir adentrándose en la historia y ver cómo Rory no quiere dejar entrar en su corazón a Tim, porque cree que no lo merece.
Por otro lado, Tim es un hombre con una paciencia infinita, completamente positivo y muy optimista. Cree en Rory y lo defiende con uñas y dientes. Se ha jugado por entero por el amor que siente y por el hombre que sabe podrá hacerlo feliz, el hombre que ha esperado por tres largos años.
Los protagonistas son dos hombres muy distintos. Rory ha vivido demasiadas vicisitudes y se las ha arreglado como ha podido para sobrevivir. Por el contrario, Tim es un hombre que ha pasado toda su vida protegido por el amor de su familia. Pero ¿será suficiente para traer a Rory de la oscuridad y que crea en el verdadero amor que se tienen el uno por el otro, que luche contra sus adicciones y que por fin acepte sus sentimientos?
El libro me ha gustado muchísimo. ¿Será que los vaqueros me tienen seducida o es que Zahra ha creado una historia magnífica?