Un libro que aborda el ascenso y consolidación de la nueva izquierda política en Chile desde el profundo análisis de Noam Titelman. "En base a sus propias columnas y artículos académicos, Titelman ofrece entradas analíticas, honestidad intelectual y acceso privilegiado a pedazos de nuestra historia reciente. Lo hace al servicio de una mejor comprensión de lo que él llama la nueva izquierda y, sobre todo, de la capacidad de esta para representar a quienes habitan el país. El objetivo no es estético, es profundamente político" (Michelle Bachelet). La política en Chile está hoy marcada por la desconexió en los movimientos sociales, en sus representantes, en la ciudadanía, en nuestra visión sobre el pasado y el futuro. Esta desconexión es el destino de una generación política que hoy se ve dominada por un hambre de "nosotros", que tiene diversas expresiones, pero que choca contra una sociedad que ya no cuenta con aquellos relatos de comunidad que le permitirían sostener una identidad común.
Esperaba más. El libro se divide en secciones de opinión y metodológicas. Cada tipo de sección tiene sus problemas: - las de opinión, pese a que el autor es un referente interesante de la nueva izquierda (NI) que describe, mantienen el lenguaje y tipo de argumentos de una columna de opinión. No creo haber aprendido mucho sobre la NI. - las metodológicas, en las que se pierde el hilo conductor de las NI, se ponen tediosas y exigen un trabajo de lectura distinto al de las secciones anteriores. A veces sobreabunda el lenguaje de paper.
Titelman es de las voces más interesantes de su generación política. En este libro, analiza el proceso de construcción y posterior triunfo del Frente Amplio, dando cuenta del escenario político actual de Chile y cuáles son los principales desafíos que enfrenta esta “nueva izquierda”. Si bien a ratos puedes ser demasiado técnico y más complejo de lo necesario para un libro de este tipo (no académico), incluye algunas reflexiones muy iluminadoras, que permiten reflexionar más profundamente sobre las problemáticas del presente y el cómo se entiende hoy la vida política
Si bien Noam Titelman es economista y licenciado en letras, este libro es, a fin de cuentas, un libro de ciencia política. Resume la historia del Frente Amplio, pasa por los principios ideológicos de izquierda y derecha, y termina analizando el electorado chileno. Este review va a pasar por los puntos centrales de cada capítulo (especialmente del primero), así que se vienen algunos spoilers.
Partimos con la historia del Frente Amplio. Las contradicciones del sistema de educación superior chileno (entre las que se encuentran su alto costo, endeudamiento y a veces baja tasa de retorno), sumadas a la poca renovación de los partidos tradicionales habrían empujado su surgimiento. Este proceso fue catalizado por una baja considerable en la tasa de identificación política de los chilenos en todo el espectro de partidos, aunque más concentrado en la centro izquierda.
Ahora, ¿por qué le ha ido tan bien al Frente Amplio? Para eso debemos remitirnos a cómo somos y cómo votamos los chilenos. Según el autor, el sujeto político chileno actual sería fruto de dos tendencias contradictorias. Primero, el proceso de modernización capitalista y el acceso masivo al consumo (en esto coincide con Peña). Segundo, una tendencia democratizadora. El resultado: individualismo mezclado con demandas de derechos sociales. Como consecuencia de esto, y de la baja en la tasa de identificación política, el clivaje que solía ser preponderante en la política chilena, el eje izquierda-derecha, pierde su fuerza. El clivaje que empieza a ganar ese espacio, debido al clima político de desconfianza hacia la elite que ha preponderado en los últimos años, sería el de elite-ciudadanía.
Por último debemos considerar que, a ojos del autor, la tesis simplista de que el votante chileno se identifica con el centro político es errónea. Es cierto, casi nadie quiere proyectos irresponsables, y la mayoría prefiere el diálogo antes que el conflicto. Pero no por eso quienes usan el rótulo de «centro» encarnan esos valores a ojos de la ciudadanía. De hecho, en abril del 2019 el FA se percibía como más de centro que el PS, por ejemplo.
Así, el éxito electoral del FA, según infiero yo (porque no está escrito así tal cual en el libro) sería fruto de una suma de cosas: supieron posicionarse en el lado correcto del nuevo clivaje (la ciudadanía), aprovecharon que la identificación política bajó mucho en el centro y centro-izquierda para ocupar ese espacio, y responden, al menos parcialmente, a las demandas del nuevo sujeto político chileno: mayores derechos sociales manteniendo cierta cuota de individualismo.
Llegada esta parte, Noam básicamente reconoce que el éxito electoral les pasó por encima, sin que realmente lo esperaran tan rápido, así que no han tenido mucho tiempo de «decantar algunas discusiones centrales para gobernar». Así que lo que viene del libro es un intento precisamente de reflexionar sobre esto. Las tres dimensiones escogidas son ideología, identidad y representación.
En el capítulo de ideología se hace un análisis grueso de las ideologías de izquierda del siglo XX, y luego se clasifica a los partidos chilenos. Esto último me parece muy interesante, porque: ¿acaso alguien entiende la diferencia ideológica que hay entre el PS, RD y CS? En fin, vamos con la parte teórica. Son tres los ejes que nos ayudarán a la clasificación. Primero, si se quiere superar el capitalismo o solo modificarlo. Por ejemplo, algún partido podría querer superar el neoliberalismo, pero no necesariamente el capitalismo. Segundo, su postura frente a la democracia liberal: algunos la suscriben completamente, otros se oponen a ella, y otros apoyarán más bien una versión iliberal de la democracia (una radicalización democrática). Tercero, cómo se constituye la identidad política: mientras algunos creen que el conflicto es constitutivo de la política y no se puede evadir, otros serán más progresistas y creerán que podemos avanzar todos juntos a un lugar mejor.
Dicho eso, y luego de una revisión de los documentos programáticos de tres partidos representativos de la izquierda (PS, RD y PC), podemos pasar a clasificarlos según los tres ejes descritos anteriormente. Claramente no será un ejercicio de gran precisión, pero se hace lo que se puede. Y, ¿qué es lo que vemos? Sorpresa (o no tanto): RD y el PS comparten exactamente la misma clasificación. El PC se aleja de ellos, pero no por mucho en realidad. Solo se diferencia claramente en que el sujeto político se constituye en una lógica antagónica.
La tesis central del capítulo de identidad es que, como cabe esperarse, los chilenos ya no nos identificamos con nada. Ni con la derecha, ni con la izquierda. Con ningún partido ni proyecto colectivo. De hecho, en Chile habría un alto porcentaje de «identidades negativas», el equivalente a decir que no me identifico con nadie y, además, me cae particularmente mal alguno de los partidos. De ahí el fenómeno de los independientes en la primera convención. ¿Qué hacer? Parece que no queda otra que apelar a la identidad particular de cada persona. Aunque a Noam no le gusta mucho esa idea: no cree que tenga futuro político.
Finalmente vamos con el capítulo de representación. Parece que este viene de la tesis de magíster del autor, en la cual analiza las características sociales de los candidatos presidenciales de los 90s hasta ahora. El resultado es obvio: son mucho, mucho más de élite que el promedio de la población. Ahora, igual la representación puede ir por el lado más ideológico, de preferencias políticas, más allá del parecido en las características personales o socioeconómicas con los candidatos. Este capítulo no me termina de cerrar mucho, porque le da harto énfasis a la importancia de la representación descriptiva, aquella que trata del parecido entre votante y candidato, en vista de la poca identificación partidaria que existe actualmente. Sin embargo, los resultados de las últimas elecciones me parece que echan por el suelo esta tesis. El rechazo a la propuesta de constitución, a pesar de que los convencionales eran mucho menos de elite que lo que se ve en cualquier otra instancia política, y ahora el apabullante triunfo del Partido Republicano, con prácticamente puros candidatos de elite, en conjunto con el fracaso del PDG, creo dejan poco espacio para darle mucha importancia a este tipo de representación.
Por último, quiero destacar que el autor reivindica el valor de la deliberación democrática y la representación. Ante las fantasías tecnocráticas de reemplazar los políticos por un algoritmo y vivir una «política sin políticos», Noam rescata el valor de la deliberación: la política no trata solamente de una negociación de intereses previamente definidos, también es un aprendizaje colectivo. Frente a quienes creen que la representación política es simplemente un mal necesario —debido a que no cabemos todos en una misma asamblea—, Noam valora la idea misma de representación: esta permite que se puedan discutir y defender proyectos universales de sociedad, más allá de reivindicaciones particularistas, o intereses puntuales. La política, para ser ideológica, necesita esos proyectos universales. En suma, una política sana requiere deliberación y representación. Ser representados en el congreso por políticos no es solo el resultado de una limitante tecnológica que podría ser superada, sino es parte constitutiva de la política democrática.
En conclusión, me pareció un libro bastante interesante y un buen comienzo. Disfruté especialmente los capítulos de la historia del Frente Amplio y el de ideología. Hay algunas cosas por mejorar; creo que en algunos puntos la reflexión podría ser más profunda y en otros las ideas estar más ordenadas, pero de todos modos fue una lectura muy amena y aprendí varias cosas. No creo que leyendo esto uno vaya a entender por completo qué es lo que piensa el FA en términos ideológicos ni cuál es exactamente su proyecto político, pero sí se dan algunas luces. Para la extensión que tiene me parece que está bien. Esperemos vengan más reflexiones en esta línea.
creo que mis expectativas estaban puestas en otra parte, pensaba que iba a encontrar un libro que mostrara la trayectoria histórica y política del Frente Amplio. En vez de ello, Titelman entrega una serie de ensayos muy bien documentados que se acercan mucho más a la ciencia política o a la sociología política. Así, el autor abre la puerta a una discusión y posterior reflexión acerca de tres elementos fundamentales para la salud de la democracia y los partidos políticos: la ideología, la identidad y la representación. El valor de este libro cae en la invitación a reflexionar sobre cómo abordamos estos elementos desde la nueva izquierda, enfrentando las dificultades sociales y políticas de los tiempos actuales.
Buen libro para una primera aproximación al éxito electoral del FA. A veces demasiado columna de opinión y otras muy académico, faltó calibrar la vara en la transversalidad de los capítulos. Además, para la forma de presentarse del autor (un "intelectual/ideólogo" del FA), se vuelve demasiado descriptivo y rehuye de tomar posición o profundizar más en la reflexión que abre de acuerdo a las categorías que ofrece.
No aprendí mucho, la verdad. Ese es el problema de estar viviendo en carne propia lo que el autor plantea al final del libro: la falta de gestión de estos nenes revolucionarios.
El análisis es bueno, sin embargo a veces sentí que el orden de los capítulos no fue el mejor para entender todo lo planteado. De todas formas, vale mucho la pena leer y discutir acerca del momento político en el cual nos encontramos.
¿Cómo se construye una coalición que en tan sólo 10 años llega a la máxima magistratura del país? Es desde allí donde escribe Noam Titelman para presentar este ensayo en torno a las figuras individuales y las colectividades que dan vida al Frente Amplio. Tomando como puntapié inicial las movilizaciones estudiantiles de 2011. Pero su análisis parte desde las perspectivas políticas e ideológicas que pueden identificar a este nuevo conglomerado que ha dicho poder superar a sus antecesores: ¿o no?
Analizando las figuras centrales del conglomerado como lo han sido el actual presidente Gabriel Boric, a Giorgio Jackson (que de manera reciente ha “caído en desgracia”) y también a esa izquierda que aún se mantiene, como lo es el Partido Comunista de Chile, a través de Camila Vallejos, entrega un panorama desde lo teórico para poder entender la realidad de qué es lo que está sucediendo.
Desde las categorías de socialdemocracia, alianzas, discursos, ideologías, simpatías e identificaciones partidarias que pueden tener, logra convocar en un sólo texto un análisis político, pero también sus propias reflexiones personales en torno a lo que significa el ejercicio del poder y con ello, el de la política.
(...) “A veces, el acto más revolucionario es que un municipio saque la basura a tiempo y las luminarias funcionen adecuadamente. No basta con el ímpetu de ganar elecciones. Como decía Max Weber, hay que saber gobernar horadando lenta y aburridamente duras tablas, con pasión y prudencia al mismo tiempo.” (...). Utilizando el realismo político para un análisis más descarnado de lo qué significa el ejercicio del poder, tomando teoremas y perspectivas históricas e internacionales para explicar el fenómeno del ascenso de estos nuevos conglomerados, que vienen a decir que comienza a ejercer una nueva forma de la política. Pero la pregunta que nos hacemos es: ¿Es así?
Todo pareciera apuntar a qué no, porque en los mismos datos que utiliza para hacer sus análisis y elaborar el eje central de su ensayo, los problemas de discriminación y representación bajo la categoría de clases sociales, sigue siendo una de las mayores preocupaciones de las chilenas y chilenos. Una realidad que no es superada del todo dentro de la lógica capitalista y de su su mayor expresión dentro del neoliberalismo.
Es un “Estado del arte” de cómo está actuando en estos momentos el bloque político que tiene el mayor poder político dentro de la democracia: el gobierno. Entendiendo los pasos qué ha seguido, las pocas discusiones ideológicas que han llevado a cabo en su génesis y posteriores triunfos. Lo que lleva de manera inexorable a retroceder en algunos aspectos para avanzar en muy pocos.
Un muy buen trabajo político desde la teoría política, pero que carece de un análisis de la praxis misma, como diría Gramsci, puesto se vuelve a poner el foco de atención en cómo se debería actuar y no en cómo se está actuando en lo real y concreto. Mas sirve para poder entender el comportamiento de uno de los movimientos políticos más exitosos de los últimos años. Que no sean sólo éxitos electorales y de manera pírrica como, lamentablemente, estamos viviendo hoy en día.
La nueva izquierda chilena, de Noam Titelman, es un texto que ofrece una aproximación panorámica a la evolución de los movimientos políticos y sociales que desembocaron en la llegada de Gabriel Boric a la presidencia de Chile. A primera vista, promete un análisis exhaustivo de las transformaciones ideológicas y organizativas que experimentó la izquierda chilena en la última década; sin embargo, el resultado final queda corto en profundidad. Si bien el libro presenta un recuento ordenado de hitos relevantes, como las movilizaciones estudiantiles de 2011 o la irrupción de nuevos liderazgos, su desarrollo conceptual no alcanza la densidad que se anticipaba.
La narrativa de Titelman funciona, en buena medida, como una guía introductoria: describe los cambios generacionales en la política chilena, identifica algunas influencias europeas en la agenda progresista y sitúa a Boric dentro de estos nuevos referentes. No obstante, el análisis carece de la solidez teórica y el detalle histórico que permitiría comprender mejor la compleja urdimbre de intereses, tensiones y alianzas que llevaron al surgimiento de esta nueva izquierda.
Por ello, La nueva izquierda chilena justifica una nota de 3 sobre 5: aunque resulta útil para quienes desean un primer acercamiento a los factores que explican el ascenso de Boric, no cumple del todo con las expectativas de profundizar en las dinámicas e ideas que vertebran este fenómeno político.
Noam Titelman realiza un interesante ejercicio en su obra centrada en la denominada "Nueva Izquierda Chilena", de la que el autor forma parte. En primer lugar desarrollando un recorrido histórico que abarca dos momentos de clivaje dentro del Frente Amplio, el estallido social y la posterior canalización institucional mediante la Convención Constitucional.
Una de las partes más destacadas, es la que abarca la teoría política y su aplicación al caso chileno, es interesante la comparación mediante autores, de las otras fuerzas políticas en su matriz ideológica como también el análisis del votante desde el punto de vista de la identidad y las hipótesis para la explicación de las votaciones de los últimos años.
El libro destaca como una contribución relevante para comprender el periodo político actual, y destaca por su riguroso respaldo documental. Los argumentos presentados por Titelman están sólidamente fundamentados en una variedad de fuentes confiables, lo que añade credibilidad y sustancia a su análisis.
Compilación de diferentes notas y columnas de Titelman en diferentes medios como NUSO (Nueva Sociedad), El Mostrador, The Clinic, etc. Gran parte del libro es filosófico, además de citaciones de muchos estudios sociológicos, especialmente Desiguales: Orígenes, cambios y desafíos de la brecha social en Chile.
Fuera de la breve comparación de los partidos Comunista, Socialista y Revolución Democrática, este libro no ofrece prácticamente nada sobre la generación jóven de la izquierda chilena.
4.5. Es una lectura muy interesante sobre la izquierda que hoy está en el poder. Destaco el prólogo de la Presidenta Bachelet, una lectura muy iluminadora que une a las generaciones de la izquierda en sus puntos en común y en sus desafíos. Algunas frases que destaco del libro: - “Es una generación que sabe muy bien cómo ganar una elección, pero entiende muy poco por qué funciona lo que funciona”. - “Una sucesión de victorias electorales se traduzca en derrotas culturales y en un retroceso en el campo de disputa hegemónica por ese ethos de cambio y transformación que marca el momento actual”. - Sobre los partidos que hoy se necesitan: “que sean capaces de traducir identidades sociales en configuraciones políticas y que sean vistos como representantes confiables de los intereses de amplios sectores sociales”.
A pesar de que suscribo a gran parte del análisis de Titelman y sus opiniones en columnas y entrevistas, leer este libro fue como leer el paper que tu profesor guía te “recomienda” dos días antes de entregar el marco teórico.
Me pareció demasiado académico, falta ese cahuin que alimenta tanto libro de reflexión política
En mi opinión, va de más a menos: comienza con un buen resumen de la trayectoria del FA para luego abordar temas específicos de manera cada vez más academicista. Se echan de menos más reflexiones personales y sobran datos y herramientas de las cs. sociales que sustentan procesos conocidos por todos. Por otro lado, el libro es serio y cumple su cometido, que es explicar la nueva izquierda chilena.
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Titelman es un agudo analista y testigo privilegiado de lo que trata el libro, y aún así, salvo las reflexiones más de tipo académico, no dice mucho que alguien preocupado de seguir las noticias no sepa. Un libro correcto, pero esperaba más. Mucho más.
En este libro nos plantea la evolución política del Frente Amplio desde su aparición hasta lograr llegar a la Moneda. Plantea también los cuestionamientos y desafíos que enfrenta esta "Nueva Izquierda", desde una perspectiva bastante abierta y alejada de una intención de tener una "verdad" indiscutible. Reconoce los problemas de gobernar y el necesario aprendizaje que este grupo político requiere, especialmente para entender la relevancia de la gestión en la acción de gobierno. El libro tiene el mérito de tratar de explicar el proceso y la forma de pensar de este sector político. Adicionalmente dejando expresadas algunas de las definiciones que deberá tomar mirando hacia adelante. El libro tiene un interesante prologo de Michelle Bachelet que busca de alguna manera presentar y conectar a este nuevo actor político, al que la izquierda tradicional de la que ella proviene también le ha costado leer y comprender.
Excelente libro permite entender en tiempo presente las dificultades y retos que presentan a la izquierda para dar respuesta a los intereses de una ciudadanía que demanda soluciones inmediatas a temas muy complejos. Como se puede sintonizar con grupo de personas que a lo mejor nunca habían votado y hoy se ven obligados a hacerlo.