La Bella Durmiente destaca por ser una historia que mantiene entretenido a el lector, haciendo que se pregunté qué sucederá con la princesa a medida que trascurre la narración. Las ilustraciones de ese libro son bastante alegres, tienen muchos colores y junto a el apoyo de la narración logran transportar exitosamente al lector a la edad medieval, donde existen hadas, ogros, dragones y un sinfín de criaturas místicas. Este cuento, por una parte, destaca la curiosidad y lo que esta puede desencadenar, ejemplo de ello es cuando Aurora de curiosa decide subir a la torre más alta a pesar de que lo tuviera prohibido. Por otra parte, el cuento realiza una crítica indirecta a los modales, ya que la trama de la historia se desencadena debido a que los reyes no fueron capaces de invitar a una de las hermanas de las hadas a la fiesta. Si bien la historia es bastante corta, en ella se desarrollan acciones bastante detalladas, existe en ella un toque mágico, este es proporcionado tanto por las hadas y por la bruja. El autor juega bastante con el tiempo en el relato, lo cual logra mantener interesado a el lector. La historia hace creer que ya no hay esperanzas para el reino, pero, al mismo tiempo, la historia te hace mantener la esperanza de que, aunque sucedan cosas malas, siempre puede haber una solución.
Sin dudas es una historia entretenida y bastante bonita. Mantiene a el lector entretenido, y su lectura no es tediosa, la narración es bastante simple lo cual hace que sea rápido leerlo. En mi opinión es recomendable leerlo desde los 7 años, la lectura a temprana edad permitirá a los niños desarrollar habilidades cognitivas mayores, siendo capaces de imaginar y crear en sus cabezas lo que van leyendo; resulta ser una excelente opción para tu biblioteca.