Un hombre está convencido de que las moscas forman una legión infernal y buscan exterminarlo. La fantasmagórica sobra que espía el sueño de una joven pareja es el heraldo de una antigua maldición caribeña. Un asesino secuestra niños para tortúralos, copiando el estilo de un famoso criminal del siglo XV. Extraños seres cuyas apariciones están supuestamente relacionadas con las desgracias que ocurren en el mundo. Un grupo de amigos se enfrenta al recuerdo de la posesión satánica que desequilibró sus vidas veinte años atrás. Demonia ofrece nueve relatos que recorren el amplio espectro de nuestras pesadillas y temores más arraigados. Conforme se adentre en el libro, el lector encontrará obsesiones y enigmas recurrentes con los que este autor infecta cada historia. Las formas subterráneas de los relatos nacen de las zonas oscuras de la experiencia, para volverse una forma ambigua del conocimiento. Y el mal –abstracto, sobrenatural, mítico- se presenta como un contagio del espíritu: virus perverso que potencia las pulsiones de nuestro lado oscuro.
Bernardo Esquinca (Guadalajara, 1972) es un escritor mexicano cuya obra mezcla los géneros policiaco, fantástico y de terror. Su trabajo está fuertemente influido por la cultura pop, especialmente el cine, las series de televisión, la novela gráfica, la nota roja y la pornografía.
Ha escrito novelas, cuento y ensayo. Su primera obra publicada fue Carretera perdida. Un paseo por las últimas fronteras de la civilización (Nitro-Press, 2001), un libro de ensayos que en palabras de Sergio González Rodríguez es “un corte exacto de las obsesiones de su generación”. Bajo el sello del Fondo de Cultura Económica, publicó la novela Belleza Roja, elegida por el diario Reforma como la Mejor Primera Novela de 2005. En opinión de Rodrigo Fresán, “es una perversa historia de amor, un policial donde el detective es quien menos sabe o se atreve a saber”.
Su libro de cuentos Los niños de paja (Almadía, 2008) fue elegido por la SEP para ingresar al programa Libros del Rincón en 2009. Con motivo de la aparición de este volumen, Bernardo Fernández Bef, “Esquinca es un raro entre los escritores de los setenta. Sus historias se adentran sin miedo en los agrestes terrenos de los subgéneros con bastante éxito”.
La novela Los escritores invisibles (FCE, 2009) fue elegida por el diario Reforma entre los mejores libros del año de su publicación. Luis Jorge Boone consideró que “en un medio contaminado hasta el tope de falsos oropeles y sobrepoblado por egos descomunales, Los escritores invisibles agrega una inteligente nota satírica al autorretrato”. En 2011, con el respaldo de la editorial Zeta, publicó La octava plaga.
"Y aunque pareciera reír, en sus ojos estaba fija una mirada de desconcierto y terror. Porque hasta para un niño de siete años debe ser incomprensible que su padre lo mate. Él no sabía nada de las voces en mi cabeza. Del sacrificio que me pidieron..."
Una antología más que destacable.
En los diferentes relatos podemos ver como los escenarios que va presentando nos sumergen paulatinamente hasta llegar a un punto donde existe un choque dentro de la historia, un quiebre, donde la realidad es interrumpida por un elemento extraño, fantástico, que si bien no llega a darnos miedo, logra crear situaciones más que inquietante y alguna que otra escalofriante. Me ha llamado la atención el cómo nos va introduciendo en historias cotidianas plagadas de misticismo, creencias y superticiones, las que llegan a ser el eje central y punto de mira una vez que hemos finalizado cada lectura, convergiendo en lo extraño, inquietante o sobrenatural que estuvo a la sombra desde el inicio esperando a ser encontrado.
Porque a pesar que la historias que nos cuenta podrían parecer simples, indagan mucho más allá en cuanto al uso de los elementos que nos va presentando y el cómo los va desarrollando y direccionando, nos muestra la desesperación, la curiosidad y el miedo a lo desconocido, el impacto de ver lo que no se creía posible, la creencia y sus consecuencias, y mucho más, logrando situaciones de tensión en las que la parte psicológica, aún para la breve extensión de algunos relatos, está muy bien lograda.
Una antología en la que nos encontraremos con llamativos personajes, misteriosas desapariciones, inquietantes investigaciones, extraños pacientes, situaciones irreales, asesinos, posesiones, etc., qué nos van atrapando sin darnos cuenta.
Mis historias favoritas
• A donde voy siempre es de noche • Demonia • Deuteronomio • Moscas
Más que recomendada está antologia de ficción extraña.
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No me pareció necesariamente terror, como esperaba. Mi relato favorito es el que le da título a la antología, y es el que más se acerca a lo siniestro. Aún así, me gustó mucho la antología, y quisiera seguir leyendo más sobre el autor, pues me gusta mucho como escribe.
Wow. Estoy maravillada con cada uno de los nueve cuentos que aparecen en este libro. En ellos está el terror cercano y fantástico, un terror que no te deja aventar el libro y que sin embargo buscas la forma de despegarte de él porque ya comienzas a alucinar a un hombre en la puerta, un búho que te observa o quizá una historia en tu departamento que terminará por absorberte. Definitivamente es los mejores descubrimientos que tuve en el año.
Hace AÑOS que no leía algo tan bueno: líneas que te transmitieran terror, te hicieran sentir la tensión y con una excelente narrativa. Ningún cuento te deja indiferente. Esquinca logra un gran trabajo: cada historia te atrapa y te hace impacientarte por saber qué pasará a continuación. Y es que a pesar de que sean historias breves, el autor te hace conectar con cada una de ellas y sabe explotarlas muy bien.
Altamente recomendado si buscan una buena lectura de terror.
Una agradable sorpresa y un muy buen libro de relatos de terror. El panorama literario de terror de Sudamerica ya me habia sorprendido con algunas autoras excelentes: Mariana Enriquez, Agustina Bazterrica,Samanta Schweblin o Carmen Maria Machado. Y como pasa en este libro de Bernardo Esquinca, todos estos escritores estan creando nuevas formas originales de acercarse al género. No se si se podria llamar un boom del terror sudamericano pero la verdad es que me encanta que esten saliendo tantos y tan buenos. El libro de Esquinca me ha encantado por su estilo. Capaz de desgranar en cortas historias unos argumentos muy innovadores y terroríficos. Prácticamente todos los relatos me gustaron y es un libro que se lee rápido ya que es muy ameno. Los cuentos que más me gustaron:
"Los búhos no son lo que parecen" ★★★★: Un chico se fija en una chica que visita l misma libreria que él. Al intentar encontrarla dará de pleno con un extraño escritor que maneja una especie de secta que investiaga a unos hombres extraños que han aparecido en cada tragedia o hecho funestode la humanidad.
"A donde voy siempre es de noche" ★★★★: Un hombre recoge a un autoestopista que es espeólogo, el cual le contará una escalofriante historia.
"Demonia" ★★★★★: Una pandilla se reune de adultos en un camping donde solían ir en la prepa. Allí empiezan a contarse historias para olvidar lo que les ha llevado allí. El incidente o posesión demoniaca que tuvo una amiga suya en ese mismom lugar. Este relato me encanto, tanto por los pequeños cuentos de los protagonistas como por el relato principal. Ojála fuese una novela que explotase más el argumento.
«(…) los mejores relatos son como casas abandonadas en las que nadie quiere quedarse, pero en las que no se puede dejar de pensar tras pasar una noche en ellas».
Paranoias, fantasmas, maldiciones, locuras y posesiones; todo condimentado con unos cuantos guiños a la gran obra de Stephen King. Bernardo Esquinca escribe bien, no hay duda de eso. Sus relatos, entre macabros y reflexivos, se leen con avidez y tensión, siempre alertas a lo que puede ocurrir a pesar de la incomodidad que generan. Hay algunos relatos que entretienen, a pesar de ser poco memorables, pero hay algunos que sí me han parecido destacados y difícilmente me olvide de ellos en un futuro cercano.
Dejo la puntuación de cada uno de los relatos en el orden en que aparecen, destacando los que mas me gustaron de la antología:
Moscas - 3 Samaná - 4 Manuscrito encontrado en un departamento vacío - 2 Adonde voy siempre es de noche - 5 El contagio - 3 El Gran Mal - 2 Deuteronomio - 3 Los búhos no son lo que parecen - 2 Demonia 4
Demonia es el segundo libro que forma parte de la trilogía de horror de Bernardo Esquinca, conformada por Los niños de paja, Demonia y Mar negro. La portada es, a mi gusto, demasiado austera. El libro es breve, con 169 páginas. Esta compuesto de varios cuentos y un texto algo más extenso que el propio Esquinca denomina como un cuento-ensayo. Es el título de este ultimo escrito el que da nombre al volumen. En contraste con el libro anterior, Demonia va más allá, con narraciones mas redondas, mas atrevidas. A donde voy siempre es de noche y Demonia se destacan por un alto contenido psicológico y excelente manejo del lenguaje.
Gran inicio de antología con el relato de moscas, con ese puro relato podría decir que vale la pena toda la lectura.
El estilo que tiene el autor para dejarte pensando sobre lo que acabas de leer, los finales semi abiertos y el poder generar diferentes sensaciones durante la lectura es bastante único y lo que me gustó desde la primera vez que lo leí.
En esta ocasión compartí algunos de los relatos con otras personas y escuchar la interpretación que cada uno le dio hace más enriquecedora la experiencia de leerlo. Estoy ansiando poder leerlo en su formato de novela.
Mis favoritos:
Moscas Smanaá Adonde voy siempre es de noche Los búhos no son lo que parecen.
Bernardo Esquinca es el escritor de historias de terror que más se ha metido bajo mi piel. Es el segundo libro que leo de su autoría y no necesito más para estar convencida de que así es como quiero escribir. Todos los relatos causan incomodidad y miedo, pero el último es escalofriante por la posibilidad que representa. Si hubiera diez estrellas le daría diez estrellas.
Nueve espeluznantes relatos donde Bernardo Esquinca nos demuestra que los monstruos no solo son creaciones del extranjero, también en México tenemos nuestras muy peculiares criaturas nocturnas. Las cuales acechan esperando tomarnos por sorpresa y darnos un buen susto. Cada cuento es por si solo una delicia, y si amas el género de terror debes darle la oportunidad a este escritor, que para mí fue un gran descubrimiento y revelación. Ya que no solo de Stephen King vivirá el lector. Me gusto que sean cuentos de terror urbano, ya que a veces la vida real por sí misma es terrorífica, y ver por ejemplo algo tan simple como una mosca o una reunión de ex compañeros de escuela en situaciones perturbadoras y siniestras, hacen de estos cuentos algo diferente.
Buen libro, no siento que sea de tanto terror como pensaba, pero todas las historias tienen algo de fascinante y perturbador, utiliza al centro histórico de la ciudad de México como telón de fondo para sus historias. Es fácil de leer, cada cuento te atrapa hasta terminarlo y además es supercortito :D
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Yo puedo disfrutar igual una novela de +500 paginas como una historia corta de apenas tres por igual, no creo que a mas palabras mejor historia ni mayor calidad. Y esta antología de cuentos de Bernardo Esquinca lo prueba, ya que me gustaron mas sus cuentos mas cortos que Demonia que es más largo. Aun así, siempre abogare en defensa de los cuentos y a favor de considerarlos igual de importantes para el arte de la literatura.
Vale mucho la pena la lectura por la manera tan acertada que tiene el autor de sembrar horror con cada frase, mis favoritos: Moscas y Los búhos no son lo que parecen, pero denles la oportunidad a todos.
El terror siempre fue mi genero favorito, de hecho me inicie en la lectura con este genero. Es por eso (y otras causas, como mi inexperiencia total con escritores en español) que estaba bastante escéptico de este libro, de hecho, llego a mis manos por una recomendación, y fue por esta misma que mi curiosidad se despertó. No fui decepcionado, Bernardo Esquinca conoce el genero, mas que nada lo ama y se nota en sus letras, crea mitos, que si bien no son del todo "novedosos" si nos sumerge en un contexto muy local sin caer en el trillado regionalismo. En relatos cortos Bernardo nos habla de cultos antiguos en la ciudad de México, de asesinos seriales, de espíritus o demonios con asuntos inconclusos, de fobias, de miedos, de relatos que trascienden y se quedan con el lector llevándolo de la mano a la puerta de lo inquietante. Si bien solo tendría un asunto con estos relatos, y es que el autor realmente se esfuerza en crear la atmósfera inicial del mismo, de sumergirnos y de adentrarnos en las vidas atormentadas y solitarias de estos personajes, lo que desgraciadamente no sucede a mi parecer con la resolución de la gran mayoría de estos relatos, es demasiado rápido y demasiado fácil, no se toma el mismo cuidado en terminar como se lo tomo al comenzar. Lo cual es una verdadera lastima, sino este libro hubiera pasado a estar inmediatamente en mi cabecera de cuentos de terror, pero sin ninguna duda no tengo reparo en recomendarlo mucho.
Malo y mal escrito. Tenia ganas de que me gustara, porque siento cierta simpatia hacia Bernardo ya que fuiomos a la misma universidad, tenemos amigos en comun, y en mi adolescencia conocia a su hermano mayor Jorge a traves del taller Elias Nandino. Ya desde entonces Bernardo apuntaba para ser escritor, o al menos todos esperaban eso dada la trayectoria de Jorge.
Pero el libro tiene los peores defectos que siempre le señalo a la literatura mexicana, los personajes planos, la prontitud de caer en monomanias al menor pretexto, la ficha de domino que tumba un edificio. En fin, la unica historia que lei con atencion fue la que le da titulo al libro, pero fue mas para ver si identificaba en quien se habia basado para los personajes, y porque me recordo a mis propias aventuras en el mismo lugar (y quiza con la misma gente).
En fin, que tenia ganas de sentir una buena envidia y darme cuenta que se convirtio en un gran escritor. Por lo pronto me quedo con las ganas, quiza le intente con otro de sus libros en algunos años.
"Demonia" de Bernardo Esquinca es una antología de cuentos de terror que destaca por su cohesión interna y originalidad. El autor mexicano utiliza el recurso de introducir en cada relato elementos —personas, lugares u objetos— que luego reaparecen en otros cuentos, a veces de manera anecdótica y otras como parte central de la trama. Esta técnica aporta solidez al conjunto sin impedir que también se pueda disfrutar de cada cuento de manera individual, enriqueciendo la experiencia de lectura.
En "Demonia" se reflejan claramente las obsesiones de Bernardo: la crónica roja, las leyendas urbanas, el ocultismo y la historia de México. Cada cuento rezuma originalidad y, al mismo tiempo, contribuye a construir una especie de mitología en torno a Esquinca pues quienes lo hemos leído antes, podemos a reconocer su sello distintivo. Los relatos nos sumergen en un mundo oscuro y fascinante, donde lo sobrenatural se mezcla con lo cotidiano de manera inquietante. La influencia de autores mexicanos como Amparo Dávila y universales como Edgar Allan Poe y H. P. Lovecraft es evidente. Sin embargo, esto no resta originalidad al estilo de Esquinca, sino que lo enriquece, permitiéndole crear una voz propia dentro del género del terror.
A pesar de sus muchas virtudes, "Demonia" no es su mejor antología de cuentos, aunque sí resulta entretenida. Una constante falla en la obra de Esquinca es su retrato de lo femenino, que a menudo refleja el sesgo de su masculinidad heterosexual. Este aspecto podría mejorarse con la inclusión de voces femeninas en la edición de sus textos, aportando mayor credibilidad a las mujeres que habitan sus cuentos y novelas. Aun así, este desliz es perdonable y no afecta la calidad general de su obra ni el placer que se obtiene al leerlo.
“Demonia" es una lectura recomendable para los amantes del terror que buscan una propuesta original y bien construida, que además ofrece una mirada única al folclore y la historia de México.
Si naciste en los '80 o en los '90 seguro que leíste "Socorro" y/o "Socorro Diez" de Elsa Bornemann. Son LOS libros de terror para chicos de la literatura argentina. Seguramente los habrás leído cuando tenías 9, 10, 12 años.
Bueno, si ahora tenés 30 o 40 y leés estos cuentos, va a ser como si estuvieras leyendo "Socorro" de nuevo, pero ahora con sexo y violencia. En los cuentos de Bornemann la escritura era infantil y el terror estaba servido porque apuntaba a ese público; que ese mismo efecto lo usen en un libro para adultos no da. El último cuento, que es el más largo y le da título al libro, podría haber estado más interesante si no fuera que parece un parafraseo constantes de textos académicos sobre las posesiones demoníacas.
9 horror stories that dive deep into what we as humans collectively fear. All of the stories in this book, in varying doses, have a touch of the Catholic religion in some way, shape, or form, but they don't at all read as religious horror. The route that each story takes, right up to the ending, feels fresh and unexpected, almost like a new ghost story you haven't heard of.
This is the first spanish book I read in all my years of reading, and it was a refreshing challenge. I may be comfortable in the language, but reading this level of it exposed me to so many new words, and I enjoyed tripping over each and every one.
Cada uno de los cuentos me dejó con una sensación diferente. Si bien no es terror puro, la atmósfera de algunos es perturbadora e inquietante. Nunca había leído algo de Esquinca y me parece muy interesante la combinación de lo urbano con los elementos sobrenaturales.
Relatos de terror, policiacos, posesiones y locura. Te atrapan e intrigan, un súper plus es que el autor al final da una breve explicación de cada uno. Deberían todos los autores hacer lo mismo.
Es un libro genial. Aborda el miedo desde lo cotidiano y lo real, planteando situaciones que, en verdad, le pueden suceder a cualquiera, y eso es lo que hace los cuentos verdaderamente espeluznantes y deliciosos.
La prosa de Esquinca es, a mi parecer, sumamente sosa y artificial: pareciera que el autor no busca más que demostrar al lector su conocimiento en torno a la cultura del terror (algo de Clive Barker aquí con una embarrada de Lynch). Lo anterior no tendría por qué significar un problema, ni mucho menos. Sin embargo, en el caso particular de “Demonio” me parece que las influencias del autor se superponen al propio relato, teniendo cuentos como el homónimo que no son más que una repetición de los ya tantas veces vistos clichés propios del género.
Para mi que llevo años y años buscando buenas historias de terror, quede muy sorprendido al encontrar este libro de Bernardo Esquinca. Un escritor mexicano que utiliza al centro histórico de la ciudad de México como telón de fondo para sus historias terroríficas.
Los 9 relatos que componen Demonia son buenísimos, con mención especial a "A donde voy siempre es de noche" "El contagio" y "Demonia" , historias que me dejaron impactado por la calidad de la trama y los recursos para crear esa sensación que solo las buenas historias de terror nos causan.
Sin duda "Demonia" es de mi libros de terror favoritos y Bernardo Esquinca se ha ganado un lugar al lado de Lovecraft, Machen y Bloch en mi libreria personal.
La mayor prueba de la calidad de un libro es cuando genera un hambre tal de el mismo que se devora con total glotonería, eso precisamente me sucedió con este. Es por mucho el mejor libro de relatos de horror que he leído en años por eso tardé menos de 24 horas en acabarlo. Dudaba de que un autor nuevo pudiera provocar algo así, pero definitivamente Bernardo Esquinca es maestro del género, y un must para quienes amamos el mismo.
What a wonderful book, I've just had to read the back cover to feel interested and while reading I totally fell in love with the narrative style of the author, he actually made me even more curious about the Mental Hospital La Castañeda, and when I was reading the last story: Demonia, the last two parts gave me the chill... creating four believers on the way to make an evil martyr, just a master piece.