Pinochet Ilustrado es una de las lecturas ligeras que hago mientras, mientras, de fondo, leo la biografía que hizo Mario Amorós del dictador. Guillo logra seleccionar varios de los momentos claves en la historia del viejo de mierda, pero abordándolo desde el humor blanco. Es interesante como logra mezclar la acidez y la blancura, a pesar de que en algunos muestre los estragos del Chile tomado por los militares. Uno que me hizo gracia fue el que muestra a otro dictador, Milosevic, pidiéndole consejos a Pinochet para hacerse el enfermo y evadir la justicia.
Quizás no todos los chistes sean igual de buenos, pero sí, a fin de cuentas, ayudan a perfilar un personaje y una época terribles a través del humor sencillo.