Rosa Sala nos descubre con rigor analítico y pericia literaria la sangre negra del nacionalsocialismo. Es importante asomarse a ella para reconocer, sin filisteísmo ni renuncias intelectuales, los precipicios del horror. Para no reincidir en la caída no basta con condenar. Lo valiente es comprender.
I was born in Barcelona (Spain) from a German mother. As a teenager I decided to understand what lies behind these language and genes that life imposed on me, so I graduated in German Philology at the Universitat de Barcelona, where I also got a PhD in Romanic Philology.
After devoting myself to the translation and edition of German classic literature (especially Goethe and Thomas Mann), I did some research on Nazism, considered from the perspective of the history of mentalities. So far I have published four historical essays related to German modern history.
Although my books are originally published in Spanish, some of my works have been translated into English, German, Romanian and Polish. My latest publication is "The Marquis and the Swastika. César González Ruano and the Jews in Occupied Paris" (Anagrama, 2014), co-authored with Plàcid Garcia-Planas.
Muy buen compendio de toda la mitología e ideología nazi. He aprendido mucho con él y ha habido aspectos que realmente me han sorprendido. Muy recomendable para los interesados en la historia del siglo XX.
Ninguna de las entradas de este completísimo diccionario tiene desperdicio. Destaco en especial la maravillosa explicación de porqué las autopistas tienen tanto peso simbólico en el inconsciente alemán y que acá algo de eco tuvo cuando se vuelve a la famosa carretera austral impulsada por Pinochet (conectividad, disfrutar de paisajes hermosos gracias a la técnica). Al final hay un glosario de nombres de personalidades nazis relevantes y muchísima información en especial relacionada con los símbolos de esta verdadera religión secular: el sol, la sangre y la tierra. Excelente.
Olvidé apuntar este como leído durante este año. Un repaso a los símbolos más importantes del nazismo siguiendo la línea interpretativa de la ideología del Tercer Reich como religión política. No solo era la esvástica, también el águila, el sol, la espada, etc, etc., se adaptaron y se convirtieron en símbolos nazis.
A medida que he estudiado historia, me he encontrado que el Terror tiene muchos rostros, y todos ellos son humanos. Lo que se nos presenta en este libro es un minucioso análisis de las raíces (pseudo) históricas, (pseudo) sociológicas, y (ridiculamente) mitológicas de lo que es y lo que fue el nazismo como ideología racial. Es increíble el número de acrobacias mentales realizadas por los precursores del nacionalsocialismo hacia la consolidación del mito de la raza "aria" (un simple ejemplo es de el de Madame Blavatsky y su "Doctrina secreta"), pero es una lectura que no se puede dejar de hacer. Rechazar la discusión de Hitler y el nazismo, los transforma en un tabú, en un tótem, lo eleva a alturas ontológicas que no merece ni necesita, es convertirlo en una suerte de "enemigo sagrado" como nos dice Rafael Argullol en el prólogo: "Para no reincidir en la caída no basta con condenar. Lo valiente es comprender."
El esclarecedor prólogo de Rafael Argullol ilumina desde el la primera página el especial interés de este diccionario. Se trata de sondear el fenómeno fascista desde algunos ingredientes particulares, alejándose de la etiqueta maniquea del fascismo como "encarnación del mal" (que no sirve para reflexionar en profundidad) analizando, sine ira et studio, cual es el papel jugado por elementos tan diferentes como la apología del nudismo y el vegetarianismo, la crítica al tabaquismo, la sorprendente construcción de autopistas, el significado de la Svástica o la filosofía de Nietzsche.
En este sentido, la perspectiva asumida recuerda de algún modo a la de la monumental -y fundamental- obra de Roger Grifin (Modernismo y fascismo), exhibiendo el maremágnum de asuntos del fascismo (unos modernísimos, otros revolucionarios, unos reaccionarios, otros esotéricos, unos racionalistas otros higienistas...) como fenómeno complejo del que todavía hoy hay mucho que aprender. Reducir el fascismo a conservadurismo, nacionalismo, racismo y militarismo sólo sirve, a la postre, para oscurecer otros estímulos fascistas -más peligrosos hoy- que pueblan nuestro medio ambiente (i.e. apología tecnológica y economicista, cientifismo, irracionalismo emotivo, propaganda de masas, hipnosis virtual...).
Ciertamente, todo este vector (el más interesante, con diferencia) no se cumple siempre del todo. Los artículos deben ser valorados como introducción (un abrir boca) a esta otra perspectiva, más poliédrica, del fascismo. En ocasiones, los artículos deben ser complementados por lecturas más complejas (caso de la esvástica, de Nietzsche...)
Tan solo he leído entradas específicas del libro, pero lo que he visto es suficiente para recomendárselo a cualquiera. La autora explora de forma muy inteligente el origen y lugar que ocupan cada uno de los términos en la ideología nazi en general. Un libro perfecto para cualquiera que busque profundizar el el cuasi-esoterismo nacionalsocialista y como bien su nombre indica, los mitos que se contaban en el Tercer Reich.