No es éste el mejor libro de Javier Reverte. Le falta la intensidad de otros, la visión testimonial directa del viajero. Pero sin ser el mejor es, quizá, el más necesario de todos; o lo fue en el año 2001 cuando se publicó. Así lo pensó el autor: “Seducido por la personalidad del sacerdote explorador, concluí que merecía un libro.” (Prólogo pág. 18). Este libro, además de dar a conocer a Pedro Páez a los lectores de habla hispana, seguro que sirvió de acicate para que en 2014 la editorial Ediciones del Viento publicara la primera traducción al español de la obra de Páez: “Historia de Etiopía”. Desde entonces otros autores, en español, se han aproximado a la figura del jesuita misionero del siglo XVII.
“Ha visto el Nilo Azul y lo ha descrito en sus notas. Puede que ignore hasta qué punto tiene valor científico su trazado del curso del río en Etiopía y desde luego no puede imaginar que su descripción será la base para que, más de un siglo y medio después y sin pisar el lugar, el geógrafo francés D’Auville dibuje el primer mapa europeo del nacimiento y el recorrido del Nilo Azul, con una asombrosa exactitud. Tampoco da valor, seguramente, al hecho de que está siendo ya, en las notas y en las cartas que envía a España, a la India y a Roma, el primer europeo en desvelar todos los misterios del reino del Preste Juan desde un absoluto rigor científico. Puede que sea consciente de que sus notas sobre la fauna y la flora africanas son las más precisas que se han elaborado hasta entonces por ningún hombre de letras, y por supuesto que ni imaginar puede que algún día se compararían sus estudios y descripciones de la Naturaleza con los del propio Darwin” (Cap. V "Pedro Páez en el Nilo" págs. 205-206)