El libro me enganchó desde el principio. No voy a repetir lo que mucho se dijo de no entender por qué se lo catalogó como "literatura juvenil", ya que es una categoría casi siempre caprichosa, los libros son libros y pueden ser leídos por cualquiera. De hecho, esta historia puede ser leída a cualquier edad, yo la leí siendo adulta y la disfruté mucho.
La historia comienza de una manera inocente, sobre una niña de ciudad y su amistad con dos chicos isleños, y sobre el choque cultural y diferencias sociales y económicas existentes entre ellos pero cómo esos detalles no son importantes para el desarrollo de su amistad. Con el correr de las páginas, los personajes van creciendo y se instala en el terreno "coming of age", con las dificultades que conlleva el crecer, los cambios e incomodidades propias de la adolescencia; además de los distintos caminos que toman los personajes.
Promediando la mitad del libro, el telón de fondo o contexto histórico, se va haciendo más presente (la dictadura militar del 76 en Argentina) y el tono también va variando, se hace más agridulce.
Acá se puede presentar algún problema, especialmente para lectores ajenos a los hechos históricos acontecidos en Argentina durante el Golpe militar, ya que la autora no ahonda demasiado en detalles, todos está como asordinado, como visto de lejos, a través de los ojos de la protagonista, Alma, que en todo momento queda en claro que ella no sabe mucho o nada de lo que está ocurriendo, como pasaba con muchas personas de clases acomodadas o que no estaban en movimientos políticos en ese tiempo; con lo cual, algunas cosas, al estar muy sutiles o la autora no dar muchos detalles de las vidas de Marito y de Carmen (de hecho, es lo que podría criticar, el no ahondar más en detalles de sus vidas, lo que hacen, por qué les pasa lo que les pasa, etc), pueden quedar algo perdidos. Pero, de todas maneras, es un libro que puede entenderse.
El final es devastador, hay que decirlo, a pesar de que, al menos para mí, no fue tan sorpresivo (repito, eso se debe a si uno conoce el contexto histórico y puede predecir algunas cosas o no), pero es tremendamente emotivo.
SPOILER: Por si alguien se pregunta por el final y su frase, se entiende que el bebé de Carmen fue un hijo de desaparecidos (Carmen y su novio) recuperado y la reunión es para contarle su historia y la de sus padres y la frase, "la piedra aplastó a la tijera", asumo que hace alusión a la piedra como símbolo de resistencia y de lucha (Carmen, Marito), que venció a las tijeras (dictadura, corte de los derechos, la vida, etc).