Este libro me lo "revelaron" cuando tenía unos catorce años y entonces pensé que había encontrado la panacea, la solución a todos los problemas del mundo. ¡Qué alegría! ¡Había vivido ciega! ¡Iba a poder ser feliz, tener todo lo que deseaba, ayudar a que los otros tuvieran lo que deseaban también! ¡Iba a vibrar en el amor absoluto y atraer no más que amor y bondades del universo! Llegué a tener un grupete de amigos espirituados que rezaban conmigo a las horas estipuladas (10 de la noche), imaginando el rayo violeta, etcétera (los que me "introdujeron"). Hablábamos de nuestros sueños y esperanzas, dejábamos nuestras vidas sobre el tapete.
Adolescentes. Más que adolescentes, seres humanos, ingenuos, dulces, heroicamente intentando llevar a cabo sus sueños, de la forma en que sabíamos, o que imaginábamos que sabíamos.
Jejeje. Por supuesto que NO funcionó, aunque sí fue lindo compartir esa experiencia. O sea, no niego que... debe haber algo de verdad en este libro. Incluso según los términos de la física cuántica la hay, pero... no todo es cierto. Hay mucho de palabrería y además... bueno, creo que es un abuso para los pobres desprevenidos que van y se creen todo de una, como erámos mis amigos y a los catorce años. No solo por las falsas esperanzas que se les puede dar, porque filo con eso, ni siquiera es realmente malo, entre medio quizá se ayude a disciplinar la mente para el pensamiento positivo (quizás), etcétera, sino que, porque se da a entender que TODO LO MALO QUE PASA ES CULPA DE UNO. Todo. Y nadie puede vivir con esa culpa. No ayuda en nada.
Lo peor que puede hacerse con un niño rasmillado y sangrante que se cae, por ejemplo, es retarlo. Decirle "tú lo elegiste", y no ayudarlo en nada y dejar que se caiga de nuevo (suponiendo que él niño fue el causante, de verdad, de eso, en primer lugar). Bueno, se supone que la Conny Méndez nos ayuda DICIENDO que lo elegimos y sugiriéndonos que mejor lo eligiéramos de otra manera, pero... nah. No es tan fácil. Creo yo. Y creen ahora, también, mis amigos.
Hoy pienso que, visto de esa manera, el libro es una locura, aunque tiene sus cosas, y algunas enseñanzas útiles que, sí, he sacado para la vida y que uso hasta hoy en día, admítolo... Pero que son de psicología básica y que podrían sacarse de casi cualquier parte.
Dos estrellas porque es de lo más pintoresco, incluso divertido... pero si se toma con distancia. Como las fábulas. O los cuentos de hadas. Y sabiendo que, si bien hay algunos principios que tienen sentido, hay otros que NO y que NO ESTÁN BIEN y que NO DEBIERAN EXIGIRSE (no entraré aquí a dar detalles).
No hay que tomárselo muy en serio, es todo lo que digo. Bueno, quizá fui la única que lo hizo, jajaja. Hey, tenía catorce años :(