This is an EXACT reproduction of a book published before 1923. This IS NOT an OCR'd book with strange characters, introduced typographical errors, and jumbled words. This book may have occasional imperfections such as missing or blurred pages, poor pictures, errant marks, etc. that were either part of the original artifact, or were introduced by the scanning process. We believe this work is culturally important, and despite the imperfections, have elected to bring it back into print as part of our continuing commitment to the preservation of printed works worldwide. We appreciate your understanding of the imperfections in the preservation process, and hope you enjoy this valuable book.
Juan Díaz Covarrubias nació en Xalapa, Veracruz en 1837 y murió fusilado en Tacubaya en 1859. Realizó estudios de Filosofía y Latinidad, en el Colegio de Letrán, pero más adelante siguió el camino de la medicina, llegando a desempeñarse como practicante en el Hospital de San Andrés. Reunió su poesía en el libro Páginas del Corazón (1857), con el que aseguró un sitio destacado entre los poetas románticos mexicanos. Su obra narrativa, tan copiosa como la poética, aunque menos conocida fuera de su círculo de cofrades y amigos, comprende: Impresiones y Sentimientos (1857), La Clase Media (1858), El Diablo en México (1858), y Gil Gómez El Insurgente (1858).
La novela de la insurgencia mexicana CASI por excelencia -ya que se le adelantó otra, no recuerdo cuál-, pero sumamente brillante porque fue escrita por el rucochavo de Juan Díaz Covarrubias, con apenas 20 primaveras se aventó esta obra literaria que merece ser revisada aún más.
Si esta novela les hace recordar a los "Tres Mosqueteros", pues están cercanos a su verdad literaria.
Si esta novela les hace pensar en las telenovelas históricas de hoy en día, pues, ¡¿qué esperan?! ¡¿Para cuándo el guion?! Estoy seguro que será muy redituable.
Yo por mi parte le he dedicado dos ensayos: uno breve, sobre sus cualidades que rondan por el bildüngsroman, y otra extensa que la desarrolle como tesis, todo sobre esta novela y principalmente por un personaje muy especial, el Miguel Hidalgo que pintó literariamente Juan Díaz Covarrubias.
La recomiendo mucho, aún con sus fallas, con sus dimes y diretes de novato ultra nacionalista -y romántico de hueso azul; digo, suena más romántico que sea azul-, pero con un genio incomparable para un latinoamericano y en general un joven de aquellos tiempos convulsos en todo el mundo.
Salud a ti, Juan, en estos días puede que hayas sido un derechairo, ojalá no, pero te hubiera respetado. Si hay un "más allá", espero platicar contigo en algún amanecer etéreo.