Es un buen libro para recordar lo divertidas que son las mátemáticas y el estudio de la naturaleza. La base más fundamental de las ciencias, la curiosidad, es central en todo el libro, tanto mostrandote datos curiosos de estudiosos antiguos como mostrando conexiones entre ramas del conocimiento, historia, arte, sociología, psicología... me ha chirriado a ratos cierta mitificación de la ciencia, entendiendose mitificación como crear toda una narrativa de idealizar y contar en tono de épica el trabajo de muchas personas a lo largo de los siglos, y también cierta mística, pero no de la interesante, no de la conexión que muchas personas han sentido entre el estudio científico y lo espiritual, que es lo que a mí me llama, sino una mística de entender a los científicos como seres que no comprendemos... existe el mismo prototipo de artista y siempre me ha chirriado, pq le quita una humanidad que a mi parecer hace todo mucho más potente. Igualmente, he aprendido mucho y es muy disfrutable. Ahora veo el número aureo en todas partes