2,5 No me disgustó, pero nunca llegué a reírme mucho. Se ve que no es mi tipo de humor, y algunas partes estaban plagadas de sexismo (entendible para alguien de esa época, no lo critico). Dalia se muestra como una persona tan desbalanceada emocionalmente que me parece preocupante. La normalización de distintas situaciones tóxicas no me parece buena, pero en general estuvo bien. Lectura muy fresca y ligera.