Si la idea era destruir las religiones andinas, continuar con la fórmula europea de fusionar costumbres locales y homologarlas con el calendario o íconos católicos fue todo un desastre. Duviols hace una muy exaustiva investigación, en la que se demuestra que la Iglesia terminó resignada a resignificar sus propios símbolos, privilegiando lo local, y que esto fue lo que resultó; no el miedo, no la inquisición. Joya de investigación.